Tuesday 2 de June, 2026

POLíTICA | Hoy 01:03

Patricia Bullrich, la socia incómoda de Milei: adelanto de la tapa de NOTICIAS

Desafía en público al Presidente y enfrenta el poder de Karina. Criticó a Adorni y fue castigada en el tedeum. La acusan de complotar contra los Milei. Por qué se vende como el plan B del círculo rojo. La aliada que podría convertirse en la peor pesadilla del Gobierno.

 ¿En qué momento, podría decir Mario Vargas Llosa, se “jodió” el vínculo entre Bullrich y la secretaria general, quien tiene en la práctica las riendas del Gobierno? Fue, saben todos los involucrados, mucho antes de las crudas escenas que sucedieron el lunes 25. En el aniversario de la revolución de Mayo la tormenta interna que sacude al Gobierno quedó expuesta ante todos, cuando Karina Milei sacó a relucir una de las cualidades que tiene más entrenadas y que a esta altura se podría decir que es su sello personal de conducción política: la humillación pública a los propios a los que ya les hizo la cruz.

La secretaría general, el área que se encarga formalmente de los actos, no invitó a Bullrich la caminata desde la Casa Rosada a la Catedral. La cita que le llegó fue directamente a la sede de la iglesia porteña, pero el derrotero no terminó ahí: cuando amagó a sumarse a las primeras filas del templo, donde estaba la plana mayor del Gobierno, le prohibieron el paso. Le dijeron que por “protocolo” sólo podían sumarse los miembros del Gabinete. Fue una excusa que a Bullrich, finalmente destinada casi al fondo de la Catedral, casi la hizo reír cuando divisó a Santiago Caputo, y a su extravagante look “Peaky Blinders”, entre el selecto grupo de los supuestos ministros. ¿Por “protocolo” el asesor sin cargo podía estar ahí y la jefa del bloque oficialista en el Seando no?

La tapa de NOTICIAS

De cualquier manera, la hermanísima guardaba un desplante más bajo la manga. Después del Tedeum, y del duro discurso del arzobispo Jorge García Cuerva, Milei y los suyos fueron al Cabildo a cantar el himno nacional. Acá incluso el Presidente sumó a dirigentes como Jorge Macri, a quien hasta hace poco no saludaba. Sin embargo, una vez más la senadora fue excluida del convite, negada por tercera vez como Pedro a Jesús. Y mientras seguía el canto nacional desde el frío de la calle porteña le llegó un grito que bien resume el quid de la cuestión: “Patricia Presidenta”.

Es en ese comentario de un fan anónimo en donde está el corazón de los problemas y de la fría ira de Karina Milei: en unos meses donde la figura presidencial parece atravesar un temporal, empujado por el interminable escándalo del caso Adorni, la senadora aparece en casi todas las encuestas con mejor imagen que el propio Milei. Y ambas cosas parecen estar relacionadas. Es que mientras los números del libertario caen, Bullrich es la única que en público cuestiona al jefe de Gabinete y a su transpariencia.

Este cruce de infortunios es la peor pesadilla de la menor de la secretaria general cobrando vida. Desde que nació La Libertad Avanza, Karina tuvo como prioridad encargarse sistemáticamente de dos temas: uno fue que nadie dentro del espacio osara competir con la figura del hermano -y mucho menos ecplisarla- y otra fue vigilar, con celo de perro de caza, que nadie se corriera ni un sólo centímetro de la línea argumental que los Milei marcaban. De hecho, es esta última quizás la gran novedad que viene a aportar el caso Bullrich: sacando a Villarruel, la senadora es la primer integrante del oficialismo que osa desafiar el cerco mileísta al despegarse en público del discurso oficial. Hasta ahora -exceptuando el caso de la vicepresidenta, a quien constitucionalmente la Casa Rosada no puede echar- nadie de La Libertad Avanza sobrevivió al retruco a los hermanos.

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Juan Luis González

Juan Luis González

Periodista de política.

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