Thursday 23 de May, 2024

POLíTICA | 15-10-2023 08:13

Patricia Bullrich: Recalculando la estrategia

La candidata cambió entre el primer y segundo debate. Nuevo plan, enojos y salud. ¿Está somatizando?

Para el primer debate, Patricia Bullrich eligió ropa blanca. Para el segundo, ropa roja. Para el primero estuvo medida, para el segundo fue más agresiva. La candidata a presidenta de Juntos Por el Cambio decidió recalcular su estrategia en base a las devoluciones que tuvo del primer debate presidencial en Santiago del Estero. 

La ex ministra de Seguridad llegó al primer debate con una consigna, propalada entre sus colaboradores: atacar sin concesiones a los dos postulantes, el de Unión por la Patria y el de La Libertad Avanza, que hace meses se eligieron como contrincantes en una polarización que, según reconocen en el propio campamento de JxC, todavía no logra quebrar la candidata presidencial. 

Bullrich estuvo dubitativa en el segmento económico, vaciló en las preguntas al resto de los candidatos y no se mostró rápida en las respuestas. Es decir, dejó pasar una oportunidad para tomar la iniciativa. “Sin inflación no podés comprar una casa”, fue uno de sus furcios en el tema Economía, por lejos el más flojo de la ex ministra.

Patricia Bullrich

Bullrich se había preparado desde hacía semanas para el debate en Santiago del Estero: alquiló un estudio para ensayar y tuvo tiempo para estudiar propuestas. Pero el notable manejo de la escena de Massa, con años de experiencia pública y fanatismo por los medios, y el estilo imperturbable de Javier Milei opacaron su performance. 

En el primer debate, la ex presidenta del PRO ni siquiera aprovechó el escándalo en torno a Martín Insaurralde: solo lo mencionó al pasar cuando podría haberse regodeado sobre esa situación que terminó con la renuncia del jefe de Gabinete bonaerense. Suspiró Néstor Grindetti, el candidato a gobernador de Bullrich, que en los últimos años tejió una excelente relación con el ex funcionario bonaerense. 

Intervalo

Entre debates, Bullrich pasó por el coloquio de IDEA en Mar del Plata, donde se sintió muy cómoda e improvisó un discurso que agradó al auditorio, que arrastraba ciertas dudas después del primer debate. Necesitaba dar ese golpe de efecto en la previa del segundo debate y de cara a las últimas dos semanas de campaña. La ausencia de Massa y la contracumbre organizada por Milei a diez minutos del hotel Sheraton - donde se llevó a cabo el coloquio empresario- mientras disertaba la candidata presidencial de Juntos por el Cambio, terminaron de confirmar la preferencia de buena parte del círculo rojo por la ex ministra.

Los dirigentes de Juntos por el Cambio apoyando a Patricia Bullrich

En la previa del segundo debate, dirigentes cercanos a Bullrich admitían que tenía que dar sí o sí un golpe de efecto de cara a las últimas dos semanas de campaña. "Perdidos por perdidos, hay que ir por todo", explicaban cerca de la candidata en las horas previas. Las encuestas propias la ubican en un tercer lugar pero, según su entorno, creciendo y muy pegada a Massa.

Otras encuestas la muestran a tres puntos de Massa y a seis de Milei. Entre el viernes y el domingo, la ex ministra dedicó todo su tiempo a preparar su presentación junto a su consultor estrella Diego "Derek" Hampton, conocido por sus largos silencios en las reuniones y su gesto adusto. En la Facultad de Derecho de la UBA, la candidata disparó una batería de alusiones a la "corrupción" kirchnerista y al yate de Insaurralde, y ataques directos a Milei, algo que no había hecho antes.

Es más: la molestia en su ojo derecho, que en el mismo debate se vio cuando se lo frotó durante algunos segundos, lo logró capitalizar con la comparación con las imágenes de Rocky Balboa después de una de sus peleas de boxeo, como si ella hubiera ganado. En su equipo de campaña respiraban aliviados porque suelen repetir que, cuando a la candidata le sale algo mal, reta a todo el mundo, y cuando le va bien, celebra su éxito con poca humildad. Entre las autoevaluaciones que hizo del segundo debate estuvo la frase: “Estuve muy bien”.

La molestia en el ojo se explicó con una conjuntivitis y el domingo anterior acusó un estado gripal que no convenció a nadie. Hay quienes piensan que la extensa campaña ya le está pasando factura o comenzó a somatizar el temor a la derrota.

Lo que viene

Ahora queda el tramo final de la campaña, dos semanas intensas de recorridas y refuerzo de presencia en los distritos más importantes del Conurbano y el interior del país. A todo esto se suma el pedido a Mauricio Macri para que deje de elogiar a Milei. La actitud ambigua que tomó el ex presidente respecto del libertario y de Bullrich se volvió nociva para el propio espacio, lo que lo obligó a participar de una foto grupal en la previa del segundo debate para sobreactuar unidad.

Pullaro con Bullrich, Scaglia y Larreta.

El ex presidente casi no participó de la campaña, pero reapareció en el último tramo, entregando boletas de Bullrich en Vicente López y San Isidro. Horacio Rodríguez Larreta, cobró protagonismo este fin de semana con el anuncio de que será Jefe de Gabinete si se consigue una victoria. Y Diego Santilli se subió en algunos tramos a la "Patoneta", para reforzar la campaña bonaerense. Pero son solo algunas apariciones cosméticas. Durante la peregrinación a Luján, diferentes colaboradores llevaron la boleta de la candidata para pedirle a la Virgen que la haga presidenta. De construcción política, muy poco.  

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Rodis Recalt

Rodis Recalt

Periodista de política y columnista de Radio Perfil.

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