La imagen de Esmeralda, la nena de 2 años que mantuvo en vilo a Córdoba, siendo trasladada en buen estado al Hospital Municipal de Cosquín, fue el cierre esperado para una jornada de tensión extrema. Sin embargo, detrás del despliegue de más de cien efectivos de fuerzas especiales (DUAR), bomberos y drones, hubo una firma que concentró la responsabilidad judicial del operativo: la de la doctora Silvana Pen.
Pen no es una cara nueva en el Poder Judicial cordobés, pero su rol actual tiene el peso de la novedad mediática. El pasado 12 de marzo, hace apenas una semana, asumió formalmente como Fiscal de Instrucción de Segundo Turno en Cosquín, tras prestar juramento ante el Fiscal General Juan Manuel Delgado. El caso de Esmeralda se convirtió, de manera imprevista, en su primer gran desafío de gestión y exposición pública.

Un debut bajo fuego
La desaparición de la menor en la zona de las calles Oncativo y Catamarca activó un protocolo de búsqueda que Pen supervisó desde el minuto uno. Con el antecedente de búsquedas que en el pasado terminaron en tragedias o misterios sin resolver en la zona serrana, la fiscal apostó por una movilización masiva y una comunicación directa con el Ministerio Público Fiscal (MPF).
El hallazgo, confirmado este mediodía, le permite a la funcionaria un respiro profesional. Según el reporte oficial, la niña fue encontrada con vida en un sector de vegetación, presentando un buen estado general de salud pese a las horas de exposición al clima y al terreno.
El peso de la jurisdicción
Pen asume en una zona caliente del mapa judicial cordobés. La región de Punilla arrastra deudas históricas en términos de justicia, con causas que marcaron a fuego la sensibilidad local. Solo basta recordar que esta misma semana se cumplieron 11 años del crimen de Andrea Castana en el Cerro de la Cruz de Villa Carlos Paz, un caso que aún hoy reclama justicia en los tribunales y que simboliza las deudas de las fiscalías de la zona.
En ese contexto, la eficiencia demostrada en el hallazgo de Esmeralda funciona como un espaldarazo para la gestión de Pen, quien llega con la premisa de agilizar los procesos en un turno que suele estar saturado por la complejidad delictiva y social de la región.














Comentarios