Thursday 19 de March, 2026

POLíTICA | Hoy 10:26

Adorni desmintió su propio despido

En redes sociales el Jefe de Gabinete negó su salida del gobierno nacional tras el escándalo de los vuelos.

"En Casa Rosada evalúan la salida de Manuel Adorni", fue el titulo que anunció el portal de Ámbito, a través de una nota de Liliana Franco, en el que se destacaba que el jefe de Gabinete podría dar un paso al costado luego del rechazo que suscitó el viaje con su mujer a Nueva York, en una comitiva oficial, como así también el traslado de su familia a Punta del Este en un avión privado. 

El articulo periodístico  también mencionó que la esposa del funcionario, Bettina Angeletti, tiene contratos con empresas que tienen relaciones comerciales con el Estado. Según las fuentes del medio, se trataría de la firma +BE especializada en coaching ejecutivo, desarrollo de talento y liderazgo.

Sin embargo, desde su cuenta de X, Adorni desmintió los rumores y compartió en sus redes la nota de Franco. "Fake. Fin", fue el enfático y breve mensaje del coordinador de ministros. Posteriormente, el propio Javier Milei retuitearía el mensaje del ex vocero, afirmando:"¿Otra pluma mugrosa mintiendo? ¿Y además siempre contra el gobierno? ¿Otra vez con el perfil que mostró en momentos previos a mayo 2025? Se le conoce el ruido y su color... Así son...".

Javier Milei

Finalmente, utilizando un remate con una buena dosis de humor, Adorni posteó en sus redes sociales: " El Presidente de la Nación junto al flamante Jefe de Gabinete que reemplazará este fin de semana al actual Jefe de Gabinete. Fin". Acompañando al mensaje, el funcionario libertario subió una fotografía de él mismo junto con Javier Milei, haciendo el clásico gesto de los pulgares levantados. 

Adorni, quedó envuelto en un episodio escandaloso que se inició con su participación en la “Argentina Week” en Nueva York, a la que asistió en el avión presidencial acompañando al presidente. La presencia de su esposa en ese vuelo oficial encendió cuestionamientos debido a que no es funcionaria pública y a la vigencia de normas que restringen el uso de bienes del Estado para fines particulares. El propio ex portavoz había anunciado en 2024 un decreto que prohíbe el traslado de familiares en aeronaves oficiales, lo que profundizó el contraste entre su discurso previo y su accionar.

Javier Milei y Manuel Adorni

Ante la polémica, el funcionario ofreció distintas explicaciones. Sostuvo que su esposa había comprado un pasaje por más de 5.000 dólares y que, por cambios en la agenda oficial, fue invitada a integrar la comitiva sin costo para el Estado. En declaraciones periodísticas, buscó justificar su decisión con una frase que se volvió viral: “yo vengo una semana a deslomarme acá”, al tiempo que argumentó que quería estar acompañado por “su compañera de vida”.

Sin embargo, con el correr de los días, el propio Adorni reconoció errores en su accionar y en su forma de comunicar. “Si pudiera volver atrás, mi mujer no se hubiera subido al avión” y “uno hace las cosas bien, pero te podés equivocar”, afirmó en entrevistas posteriores, en las que también calificó como “absolutamente desafortunada” la frase utilizada inicialmente. En ese mismo tono, remarcó que el episodio le generó un fuerte impacto personal y familiar, describiéndolo como uno de los momentos más difíciles de su carrera.

Manuel Adorni

La controversia se amplificó cuando trascendió otro viaje, esta vez de carácter privado, realizado durante el feriado de Carnaval hacia Punta del Este en un jet junto a su familia. El costo de ese vuelo —estimado en cifras elevadas— y la falta de precisiones iniciales sobre su financiamiento alimentaron nuevas sospechas y pedidos de explicaciones públicas. La Procuración de Investigaciones Administrativas abrió un expediente para determinar si existieron irregularidades, incluyendo el análisis de quién pagó cada traslado y si el funcionario podía afrontar esos gastos con sus ingresos declarados. 

El impacto político fue inmediato. Desde la oposición se impulsaron pedidos de informes e iniciativas de interpelación en el Congreso, mientras que incluso dentro del oficialismo surgieron tensiones y críticas. La difusión de imágenes —incluido un video del embarque rumbo a Uruguay— agravó la situación y, según el propio Adorni, podría haber provenido “de puertas adentro del Gobierno”, lo que expuso fisuras internas.

En términos de opinión pública, el caso golpeó especialmente por la contradicción entre los hechos y el discurso de austeridad que el propio gobierno promueve. La utilización de recursos estatales y los viajes de alto costo se volvieron un símbolo de esa tensión, amplificada por la viralización de declaraciones, imágenes y versiones —incluidas algunas falsas— en redes sociales. La polémica se instaló en la agenda mediática durante días y derivó en un debate más amplio sobre ética pública, privilegios y transparencia en el ejercicio del poder.

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

Periodista

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