Lunes 2 de agosto, 2021

POLíTICA | 03-03-2021 16:25

Vacunación VIP: el debate sobre la hipocresía de clase

Las críticas morales hacia el oficialismo crecen pero la pregunta que surge es: ¿hay en las protestas cierta hipocresía social?

Horacio Verbitsky explicó que actuó motivado por la alarma de que en su familia se había producido un noveno contagio. En el entorno del empresario Aldrey Iglesias se recuerda que su esposa murió en julio del 2020 por Covid-19. Hugo Moyano insistió en que su mujer y su hijo trabajan en un sanatorio y que, por su edad, se sentían en riesgo. Los pocos que hablaron en público ensayaron pedidos de disculpas e hicieron referencia al temor. Por lo bajo, sus amigos repiten que los nombres filtrados no son los únicos, pero nadie se anima del todo a destapar esa olla. Antes del Vacunagate, el tema ya circulaba en gobernaciones e intendencias del interior con diferentes filiaciones partidarias. Las críticas morales hacia el oficialismo crecen pero la pregunta que surge es: ¿hay en las protestas cierta hipocresía social?

“La hipocresía es tan vieja como la unidad. Eso no significa que se justifique esto que se llamó el Vacunagate, pero es el abuso de autoridad en el más viejo estilo. Vos me ayudás con la campaña, te doy un puesto en el gobierno; un amigo necesita la vacuna, hago que la consiga. Estos manejos siempre existieron en la clase política pero cambió el contexto. Hoy todos tenemos alguien cercano que tuvo Covid-19 o un familiar muerto. Por eso la reacción”, reflexiona Andrés Vaccari, doctor en Filosofía del Conicet.

El sociólogo Pablo Vommaro agrega: “Hay, en gran parte de la sociedad y de la dirigencia política, un doble discurso. No se entiende si las quejas son por los privilegios en sí, o porque no le tocó a una persona determinada y su familia”. Para Vommaro, lo sucedido se inscribe en el concepto de "economía moral de los valores": “¿Qué es justo y qué es injusto? Lo medimos con la mirada personal de cada uno”.

Las opiniones van en línea con las críticas que recibió el Gobierno por parte, incluso, de algunos de los suyos: "Hay una contracara que es la de la hipocresía, junto al privilegio como cáncer social, y la corrupción, que es una expresión de los privilegios en grado superlativo", declaró esta semana Juan Grabois. El miedo al contagio y a la muerte, deberían saber los dirigentes, no es solo de ellos.

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por R.N.

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