Monday 20 de May, 2024

RESTAURANTES | 17-04-2024 12:20

Palermo Chico: los mejores restaurantes para una cena cool

Con el recientemente repuesto Mero se realza la oferta gastronómica de la zona, un circuito para paladares exigentes que exigen propuestas novedosas.

Situado en la calle República Árabe Siria, Mero transporta a sus comensales a las costas del Mediterráneo, ofreciendo una experiencia culinaria única en el corazón de Palermo. Con una fachada que evoca la arquitectura característica de destinos como Marbella, Mykonos, Santorini o Ibiza, Mero cautiva desde el primer instante. La cuidadosa atención a los detalles es evidente en cada rincón, desde las puertas de madera hasta las aberturas azules que invitan a los transeúntes a detenerse y soñar con sabores del Mediterráneo.

“Somos un grupo que empuja, que tiene ganas y que sabe detectar y entender qué es lo que falta en la escena foodie porteña. Nuestra virtud es esa. Mero llega en el momento justo, es un lugar en el que plasmamos todo lo que aprendimos en estos años” afirma Lucas Roballos, uno de los socios fundadores del grupo BLA en el que confluyen el entrenamiento y la gastronomía: son dueños de la famosa discoteca Afrika; el elegante bar de gin y tapas Invernadero, ubicado junto a la Biblioteca Nacional; el exclusivo rooftop Arriba en Alcorta Shopping; y la pizzería estilo italiano Spritzza en Palermo.

Mero

Mero, sin embargo, se destaca como un homenaje al renacimiento de la cocina mediterránea en la ciudad, ofreciendo una experiencia gastronómica inigualable. “Lo mediterráneo volvió a estar de moda y Mero viene a ocupar ese espacio, en el que el mar y el pescado nos convocan. En Buenos Aires hay varias propuestas similares, pero son más clásicas o bodegones, vimos que faltaba una experiencia de este estilo. No es un lugar para comer e irse: todo lo contrario, la invitación es a sentirte un poco de viaje y a distenderse”, comparte Roballos. 

Mero

En el menú, se ofrecen platos que pueden servir como entradas o platos principales, así como opciones más pequeñas ideales para compartir, como el mezze para dos o cuatro personas, con preparaciones mediterráneas. Los destacados incluyen el crudo de pesca del día con aceite de oliva y limón con caviar de peperoncino; dolmas de arroz y langostinos a las brasas; carpaccio de pulpo; pulpo a la plancha estilo español; y pesca entera a la sal para compartir. También hay opciones de cordero, como la paletilla a las brasas, koftas con tzatziki, y cordero asado con arroz y salsa de yogurt.

Mero

Además, Mero ofrece una selección de cócteles innovadores creados por el renombrado bartender Lucas López Davalos, quien se inspira en la rica tradición de España, Italia y Grecia. “Durante tres meses investigamos y probamos diversos insumos y recetas. Usamos técnicas variadas como clarificados, espumas y carbonatación para exponer aromas y sabores generando cocktails únicos. La cristalería, además, está super cuidada: tenemos una selección de RIEDEL, cerámicas, gres y hasta diseñamos una vajilla que se imprime en 3D emulando erizos y conchillas de mar”, explica Davalos, que viene trabajando como asesor del Grupo BLA en todos sus proyectos.

Casa Sáenz

El circuito Palermo Chico también incluye a Casa Sáenz, de la ex chef de Cocineros Argentinos, Ximena Sáenz, quien decidió dejar el programa hace un tiempo. Casa Sáenz sabe a comida de hogar. Hay una barra de guarniciones –brócolis asados con palta y quinoa; mujadara, un arroz aromático con lentejas, especias y cebolla frita; entre otras – y una serie de proteínas para complementarlas. Una de ellas es el pollo pastoril hecho en el horno de barro con una salsa verde hecha con una mezcla hierbas de hierbas que aportan una frescura única. También hay milanesas, pesca del día y ojo de bife. Y platitos para picar a cualquier hora del día: buñuelos griegos de tomate, patagonzola con peras y nueces, morrones con semillas de trigo tostado, y una excelente selección de vinos de las ocho regiones vitivinícolas de Argentina.

Fresca

También sobre República Árabe Siria se encuentra Fresca Laboratori di Pasta, un centro de elaboración de pastas a cargo de Mario Sciolla. Todas sus pastas se realizan con sémola de grano duro de trigo candeal, huevos de campo, vegetales de pequeños productores, pollos de granja, carnes de exportación, pescados frescos y productos italianos, como tomates, aceite de oliva, funghi porcini, amaretti, avellanas y más.

Algunas sugerencias son los gnocchi de espinacas o remolachas, los pappardelle, los ravioli quattro formagi, los lingotti de bondiola braseada al malbec, los lingoti de gorgonzola y peras, los lingoti de salmón rosado con langostinos y batata dulce, la lasagna clásica de ternera, los cannelloni de papas con zucchinis y jamón natural, y los fusilli con harina de garbanzos (sin gluten).Todas estas especialidades se ofrecen en un packaging sofisticado con ilustraciones que remiten a la cultura italiana, ideales para lucirse en cualquier reunión u obsequiar. Tienen delivery y take away.

Tora

Y a una cuadra apenas, se encuentra Tora, que en japonés quiere decir tigre. Un nuevo emprendimiento que Aldo Graziani (Aldo’s, en República Árabe Siria3037) comparte con su mujer Lucila Zeballos (Birkin; República Árabe Siria 3061), y su compañero gastronómico de larga data, el chef Maxi Matsumoto. La cuarta pata del tigre, pertenece a Leo Azulay (Sudestada), quien completa este dream team gastronómico que conjuga sabrosa cocina asiática con una original ambientación y un servicio eficiente.

Algunos preferidos de la casa son el tiradito japonés, con pesca del día, salsa ponzu de tomate y quínoa frita; los “fideos” de calamar (en realidad tiras de calamar cortadas finas) con emulsión de morrones; los ñoquis coreanos, en su versión local son muy glutinosos y servidos con una salsa con cerdo picado, pero aquí se saltean para que queden crocantes y se acompañan con un ragout de chivo; y el kare, tradicional guiso japonés, que en Tora se hace con cordero de nuestra Patagonia, al que además se le agrega yogur y granada, una preparación medio oriental.

Para beber hay tragos (buen Blooming Negroni, con vino de ciruela umeboshi), cervezas y destilados asiáticos (soju, sake) y una excelente selección de vinos de bodegas boutique. También hay café vietnamita (con leche condensada) y té verde conservado en hoja de arroz. La ambientación, a la vez modernosa y zen, estuvo a cargo de Emilia Carranza, ambientadora de Niño Gordo, entre otros, quien se luce con sus dioramas redondos, en versión estampa japonesa.

por R.N.

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