En una ciudad donde el café de especialidad dejó de ser tendencia para convertirse en lenguaje cotidiano, Stain irrumpe en Palermo Hollywood con una idea clara y refinada: repensar la experiencia cafetera desde la precisión técnica, el diseño y una mirada contemporánea que dialoga con la cultura japonesa. No se trata solo de tomar café, sino de comprenderlo como un gesto estético, casi ceremonial.
Stain Coffee es el proyecto de Nicolás Manos y Santiago Malbrán Díaz, dos profesionales formados en el universo gastronómico que decidieron condensar años de oficio en un espacio propio. El resultado es un café donde cada decisión —desde el grano hasta el mobiliario— responde a una búsqueda consciente. Para ellos, el café de especialidad no es un lujo ni una moda pasajera, sino una práctica que exige rigor, sensibilidad y cercanía con el comensal. Esa filosofía atraviesa el proyecto de punta a punta.

El diferencial que coloca a Stain en un lugar singular dentro de la escena porteña es su sistema de enlatado de café realizado en el propio local, una primicia en Buenos Aires. Lejos de ser un simple recurso práctico, el enlatado aparece como una extensión natural de su obsesión por la calidad: preserva la frescura, resguarda el perfil aromático y permite trasladar la experiencia del bar a otros contextos sin resignar excelencia. Café listo para beber, pensado con la misma atención que una extracción servida en barra. Técnica al servicio del disfrute.
El espacio acompaña y potencia esta narrativa. El acero inoxidable domina el ambiente, aportando una estética pulcra, casi quirúrgica, que remite a los cafés contemporáneos de Tokio. El diseño interior, desarrollado por Gusta (Agustina Perelló) y ejecutado por Fleek Studio (Martín Pérez y Manuel Baldini), se apoya en líneas puras, superficies reflectivas y una estudiada relación con la luz natural. El resultado es un local sobrio y moderno, donde la frialdad aparente del metal se equilibra con una atmósfera cálida y funcional, pensada para la pausa y el encuentro.

La carta acompaña este concepto con la misma coherencia. Curada por el asesor gastronómico Max Grieben, propone una lectura personal del brunch contemporáneo. Hay clásicos revisados con sutileza, como el Avocado Toast que incorpora hummus de arvejas y un mix de verdes para lograr un balance elegante y fresco. Y hay platos que apuestan a la memoria y al placer, como la Honey Butter Toast: una tostada generosa, dorada, untada con manteca batida y miel, inspirada en un bistró londinense y destinada a convertirse en objeto de culto. Simple en apariencia, precisa en ejecución.
Stain Coffee no busca imponerse con estridencias, sino construir identidad desde el detalle. En esa combinación de tradición cafetera, innovación técnica y sensibilidad estética reside su fortaleza. Un café que entiende el presente y mira hacia adelante, aportando una voz propia a la escena gastronómica porteña. En Stain, el café no solo se bebe: se piensa, se diseña y se guarda, incluso, en una lata.
Instagram: @staincoffeba
Horarios: martes a viernes de 8 a 20 h; sábados y domingos de 10 a 19 h
por R.N.














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