Lunes 23 de mayo, 2022

SHOWBIZ | 21-09-2021 16:01

Corea for export: K-Pop para el mundo

La industria musical del país asiático mueve más de 10 mil millones de dólares al año. Sus ecos locales son cada vez más fuertes.

Desde que el Gangnam Style se convirtió en furor hace ya una década, con más de 4.000 millones de reproducciones en Youtube hasta el día de hoy, el “K-Pop” ha logrado consolidarse mundialmente como uno de los géneros musicales más escuchados y vendedores.

El pop que Corea del Sur exporta a todo el planeta es una industria cultural de relieve incluso en nuestro país, donde cuenta con un fandom tan poderoso que logra ser tendencia varias veces a la semana en redes sociales, suscitando el interés de figuras como Marcelo Tinelli: "Me encanta el grupo coreano BTS y su tema Dinamita. Tenemos que volver a hacer un ritmo de K-Pop en Showmatch”, escribió el conductor en Twitter arrobando a su productores, el “Chato” Prada y Fede Hoppe.

Boom K-Pop

Si bien el K-Pop explotó durante la década de los 90, su llegada a América latina y Argentina se dió a partir de 2008, cuando aparecieron los primeros fanáticos locales de grupos como Super Junior, Girls’ Generation y Big Bang. Cinco años después, tras los ecos de Psy, llegaron las primeras visitas de esas bandas, y surgieron los émulos locales, que hoy cuentan con academias en Buenos Aires. Y el boom mundial BTS, la boys band más popular del momento, logró conquistar al público joven que se unió a “The Army”, el club de fans de la banda que logra traccionar hasta 100 mil espectadores en los shows, como en la presentación que se dio en San Pablo en 2019, antes de que la pandemia pusiera freno a sus giras.

Rendidor en términos culturales y económicos para Corea del Sur, el K-Pop mueve una industria de 9.500 millones de dólares al año (en 2019), rompe récords de audiencia, y genera trendings topics mientras triunfa en todo el mundo. Junto a los Kdramas (las telenovelas que también han llegado a la pantalla de la televisión argentina), el K-Pop ha logrado consolidarse como producto mundial.

BTS, el grupo conformado por RM, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook, incluso cotiza en la Bolsa. Desde su debut, los títulos de su compañía han crecido un 118.9%, y HYBE, tiene un valor de mercado de 10.769 millones de dólares, equiparable al unicornio argentino Globant.

Usina K-Pop

En Gangnam, el Palermo de Seúl, la capital corena, el K-Pop es la industria madre. Tiene sus propias torres, entre rascacielos y tiendas de marcas de lujo, donde se venden sus propios productos y se produce a las nuevas generaciones de artistas, que desde los 10 años, toman clases de música, baile, canto, composición y actuación. “Creo que los cantantes nacen con el 10% de las habilidades, pero el 90% restante son fruto de su esfuerzo constante”, asegura Kim Junhong, CEO de ZanyBros & Zblabel, una de las principales productoras de videos de K-Pop.

Las factorias del pop coreano trabajan ya desde allí para el mercado anglo (el K-Pop ocupa importantes posiciones en los charts de Billboard), pero también para el hispano: se les enseña a cantar en español.

Cuatro empresas dominan el mercado del pop coreano: HYBE, SM, YG, JYP. Juntas, y a pesar de la pandemia, reportaron ingresos el año pasado por 1.500 millones de dólares. Y el estado las apoya: el año pasado Corea del Sur destinó 25 millones de dólares para la creación de un estudio virtual para llevar a cabo conciertos en línea, parte del proyecto Online Immersive K-Pop Content Production, con el fin de apoyar a que las pequeñas empresas de entretenimiento que no cuentan con salas de este nivel pudieran encontrar una manera de generar ingresos.

“La economía del país dependía en gran medida de las exportaciones, por lo que tuvo que invertir en las industrias culturales. Actualmente es una potencia en ello”, asegura Jaeyoon Choi, CEO de Kai Media, una compañía que produce eventos y promueve y difunde K-Pop.

K-Pop, el 0.3 del PBI

En 2020, las exportaciones de productos relacionados con la industria cultural surcoreana alcanzaron los 10.900 millones de dólares, y se espera un aumento de un 8% para 2021, según el ministerio de esa área.

El organismo calcula que las ventas generales de la industria de contenidos aumentarán en 4.3 billones de dólares. “La velocidad de progreso es mucho mayor en el extranjero que en la península de Corea, y esta tendencia se mantendrá”, justifica Choi. Un tercio de esos dólares serían generados por BTS: su facturación equivale al 0.3% del PBI de Corea del Sur, según datos de Statista (el principal aporte al producto bruto del país lo hace Samsung con el 13%).

El objetivo de Corea del Sur hoy es distribuir sus contenidos -producidos en varios idiomas- en todo el mundo. “Una de las primeras acciones al fundar Hello82 fue contratar a personal de habla hispana fanático del K-Pop para poder entender de manera más profunda a los fans de esta región”, asegura Moohyun Kim, jefe de estrategia de Kai Media. Hoy el 95% de los seguidores en sus plataformas de streaming son internacionales, con predominio del público latinoamericano, seguido por el estadounidense.

México es el principal mercado en la región: en la última década se han producido 62 conciertos de K-Pop en DF, casi el doble que los 32 de Chile (en segundo lugar), con entradas que pueden alcanzar los 350 dólares y asistencias de al menos 15.000 personas.

Estado

Las ganancias van más allá de la música: McDonald’s México desarrolló en colaboración con BTS un combo inspirado en la banda surcoreana. Y el día de lanzamiento vendieron 136.000 unidades, el 60% de las ventas proyectadas para el mes que duraba la campaña.

Pero el éxito no es casual, si no causal. Hace ya una década, el Ministerio de Cultura de Corea del Sur creó un comité asesor con 20 figuras destacadas de la escena cultural del país para acentuar el alcance de su industria (allí se apunta también el Oscar de "Parasite" de Bong Joon-ho). En 2015, lanzaron un equipo de trabajo con la Asociación de Radiodifusores de Corea, liderado por actores privados, para apoyar al K-Pop. Y se activaron una decena de divisiones que monitorean los progresos de esas áreas de negocio.

Hoy Corea del Sur ocupa el primer lugar en el Índice de Innovación de Bloomberg de 2021, y asigna una parte mayoritaria de su presupuesto al Ministerio de Cultura: unos 984 millones de dólares.

Según el ministerio, su cultura es el principal atractivo para los turistas que visitan Seúl, y el gobierno coreano está en proceso de crear el "K-Culture Valley" para 2024 en Goyang: invertirán 1.200 millones de dólares en un parque temático que tendrá estudios de cine, restaurantes, conciertos de música y centros comerciales.

Y para los que no puedan visitar la capital coreana, se invierten 35,7 millones de dólares para crear un espacio de exhibición de contenido de realidad virtual en el centro de Seúl, y se asiste con fondos a los creadores de contenido (101 millones de dólares). Un plan minuciosamente ejecutado.

Galería de imágenes

Maximiliano Sardi

Maximiliano Sardi

Editor de Internacionales.

Comentarios