Jueves 21 de octubre, 2021

SHOWBIZ | 10-10-2021 00:05

Teatro Colón: vuelta a la temporada lírica con obra qeer

“Theodora”, de George Frideric Händel, tuvo una versión semi escenificada, con la interpretación de Mercedes Morán.

A pesar de la pandemia y sus múltiples consecuencias, el magnífico Teatro Colón, liderado con mano firme por la directora general María Victoria Alcaraz, logró superar los escollos que implican llevar adelante una temporada lírica, sinfónica y de danza en forma presencial, con la aplicación de estrictos y cambiantes protocolos sanitarios.
Ahora, en la continuidad de la temporada, se estrenó una versión semiescenificada del oratorio “Theodora”, de George Frideric Händel.

Versión

En un atardecer primaveral, bañado por los rayos del sol, el bello edificio imaginado por el arquitecto italiano Francisco Tamburini y concretado por Victor Meano y Julio Dormal, semeja un gigante dormido. Apenas se ven en su vereda unos pocos turistas. Pero tras ingresar, luego de recibir como novedosa bendición de estos tiempos, una sutil llovizna desinfectante, la posterior toma de temperatura y escaneo de la app Cuidar, se advierte que sus entrañas rugen.

En el Colón todo es movimiento y preparación para las funciones de “Theodora”. Escrita por el compositor alemán, en 1749, a los 64 años, tiene libreto en inglés de Thomas Morell, y sigue la historia de una mujer, que en tiempos del Emperador Dioclesiano, en el Siglo IV D.C., padeció la persecución por defender sus ideales cristianos.

En la versión local no hubo instrumentos de época, y se incluyó la participación de la actriz Mercedes Morán, quien puso voz y cuerpo a textos de la teóloga queer rosarina Marcella Althaus-Reid, seleccionados por el periodista Franco Torchia.

“Marcella fue un personaje singular. Dejó dos obras extraordinarias: Teología indecente, de 2000, y El dios queer, de 2003, donde teoriza una teología inclusiva. En esos textos hay una especie de bomba en términos de ideas, que dialoga con lo que sucede en Theodora. Ese es el espíritu de esta puesta”, explicó Alejandro Tantanian desde la dirección escénica.

“Es conmovedora la historia de Theodora. Y de alguna manera juegan, como concepto, una especie de diálogo en espejo a través del paralelismo que hace Alejandro con estas intervenciones y estas rupturas con los textos de Marcella”, sumó Morán.

Hacedores

La enorme tarea de llevar adelante la dirección musical de esta obra recayó en Johannes Pramsohler, violinista nacido en el Tirol, que alterna su faceta de director artístico y primer violín del Ensemble Diderot, que fundó en 2008, y la de invitado como solista o director al frente de agrupaciones especializadas en música clásica, como la Orquesta Barroca de la Unión Europea.

Las voces protagónicas de esta experiencia serán las de la soprano surcoreana Yun Jung Choi, en el rol del título, y el contratenor suizo-argentino Martín Oro, como su enamorado Didymus.

Reunidos por NOTICIAS, en un diálogo que alternó español, inglés, francés e italiano, en dosis parejas, los tres hicieron una pausa para expresar su deseo de lograr que el público encuentre resonancias de actualidad en una obra musical compuesta hace tres siglos.

Noticias: ¿Cómo fue trasladarse en pandemia para venir a hacer "Theodora"?
Johannes Pramsohler: Me convocaron hace tres semanas. Es muy raro llegar y estar en cuarentena, sobre todo cuando se trata de un país que te gusta y donde tengo muchos amigos. Pero me sirvió para preparar las partes de la orquesta.
Yun Jung Choi: Vengo de Paris, donde vivo y tuve que quedarme en la habitación del hotel una semana. Por suerte no es tanto tiempo como en Corea del Sur donde los viajeros tienen que hacer catorce días de cuarentena.
Noticias: ¿Cómo trabajó con la orquesta?
Pramsohler: Hice un trabajo muy específico sobre el estilo de cómo tocar esta música con instrumentos modernos. Normalmente usamos instrumentos barrocos con cuerdas de tripa y aquí hay que trabajar con una orquesta moderna, la Estable del teatro, para llegar a un sonido lo más parecido a una orquesta barroca.
Noticias: ¿Costó caminar al ritmo del protocolo?
Pramsohler: Hay poco tiempo y es otra manera de trabajar. Por protocolo, hasta ahora, sólo tenemos dos horas de ensayos diarios. Como todo es acelerado hay pasos que debemos saltar en cuanto a explicaciones o ejercicios previos, pero cuando se escucha, el resultado suena magnífico.
Noticias: ¿Cómo se adaptó el cantante a esta nueva realidad?
Martín Oro: Hay que tener un cuidado especial. Estamos felices de poder hacer esta producción, pero siempre es un gran riesgo que alguien se enferme o tenga algún síntoma. Somos testeados rigurosamente cada quince días. Se mantiene una ventilación, problemática por el aire, y se canta con barbijo. Es un poco extraño, pero hay que incorporarlo, aunque a veces lo mordes o queda muy húmedo, en otros momentos se llega a olvidar que lo tenes puesto. También se mantiene la distancia física entre nosotros e incluso se emplean separadores de acrílico para hacerlo. La puesta tiene que adaptarse a esto y hay que cambiar la conceptualización. En un momento nos abrazamos con Choi y está calculada la duración, en segundos, de ese acercamiento por protocolo.
Noticias: ¿Cómo es cantar el rol de Theodora en el Colón?
Choi: Me gusta e identifico con la determinación del personaje que cree y mantiene su fe hasta el final. Tengo mucho respeto por ella. Canté otros roles de Händel, como Cleopatra (de la ópera “Giulio Cesare in Egitto”) en la Ópera de Paris. Sus mujeres son fuertes; santas o putas. Poder cantar en una sala que tiene fama internacional, donde lo han hecho las grandes divas de la ópera, es una experiencia increíble. Tengo la convicción que vamos a ganarle a este virus y continuaremos disfrutando del arte en todo el mundo.

Equipo

El ensamble artístico se completó con el aporte de artistas nacionales: la mezzosoprano Florencia Machado, el tenor Santiago Martínez y el internacionalmente reconocido barítono Víctor Torres como coprotagonistas.
La dirección de escena de Tantanian, y el diseño espacial y de vestuario a Oria Puppo.

Los videos y proyecciones de Puppo y Matías Otalora, y la Iluminación de Rubén Conde. Las cuatro únicas se dieron la semana pasada y fueron un éxito que permite soñar con otras obras por venir.

En este caso no se vio ni el oratorio formal, en su tradicional versión original de concierto, ni las habituales grandes producciones escénicas, que ofrece cada temporada el Colón. Fue una puesta semiescenificada que incluyó textos contemporáneos.

Una manera diferente y posible, dada las actuales circunstancias y la vigencia de la pandemia, de apreciar este repertorio imperecedero que habla de sentimientos. Aquellos que atraviesan a la humanidad desde que fue capaz de pensarse a sí misma.

Por si fuera poco, más allá del resultado, la sola idea de estar en uno de los teatros más bellos del orbe, y según afirmó el famoso tenor alemán Jonas Kaufmann, con la mejor acústica del mundo, resultó una experiencia única, como las que acostumbra el Teatro Colón y quienes hacen posible su magia.

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En esta Nota

Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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