Lunes 15 de agosto, 2022

TEATRO | 24-07-2022 07:04

Recuerdos de una artista trans

“Lila”, escrita e interpretada por Ulises Puiggrós. Dirección: D. Longobardi. Cástor y Pólux, Tacuarí 955.

Sin “arte, la crudeza de la realidad haría que el mundo fuera insoportable”, sostenía el gran dramaturgo inglés George Bernard Shaw (1856-1950) de fundamental influencia en el teatro occidental del Siglo XX. La frase viene a cuento con motivo de la trama de “Lila”, una propuesta donde gracias al artilugio teatral, la vida, nada sencilla, de una ficticia cantante argentina trans permite que el espectador se identifique y solidarice, dejando de lado los posibles prejuicios ancestrales que, mal que nos pese, aún persisten en nuestra sociedad.

La protagonista de este casi unipersonal, Lila (Ulises Puiggrós), nació hombre y fue anotado con el nombre de Daniel. A los diez años comenzó a sentir que algo diferente sucedía. Criada como varón, advertía que anidaba una mujer dentro de su cuerpo. A los dieciocho años, como en tantísimos casos similares, víctima de la incomprensión familiar y sin contención, fue expulsada del hogar y logró sobrevivir al ejercer la prostitución callejera. Luego, ya instalada en España, descubrió que podía armar un nuevo camino donde al amor y la aceptación terminaran por liberarla de su pasado. Como una mariposa que rompe el capullo y emerge de la crisálida para emanar belleza, logró transformarse en una cantante que trasmite glamour y encanto. Nuevamente en Argentina, mientras lleva adelante su actuación en un coqueto cabaret porteño, recuerda su vida en la soledad del camarín o frente a su servicial asistente de vestuario (Débora Longobardi, también directora). Así, se alternan instantes dolorosos con otros más joviales, aderezados por canciones como “Quizás, quizás”, “Que ganas de no verte nunca más” y “Resistiré”, entre otras. La acción transcurre en el recientemente inaugurado espacio cultural Cástor y Pólux, ambientado con llamativos elementos escenográficos, ubicado en el límite entre San Telmo y Constitución.

Espectáculo recomendado, sobre todo por el tour de force que realiza el actor cuya construcción del personaje, mezcla de fragilidad y firmeza de espíritu, remite, de forma irremediable, al recuerdo del legendario y formidable artista argentino, radicado en Barcelona, Ángel Pavlovsky, a quien este cronista pudo ver actuar, décadas atrás, en un entonces luminoso auditorio del hotel Bauen.

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Jorge Luis Montiel

Jorge Luis Montiel

Periodista crítico de artes y espectáculos.

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