Lunes 2 de agosto, 2021

TELEVISIóN | 21-06-2021 11:15

La ciudad de la furia pre nazi

“Babylon Berlin”. Miniserie. Con Volker Bruch y elenco. Los jueves a las 22 hs, con repeticiones en la semana, por Europa Europa.

**** Berlín, 1929, el corazón de la República de Weimar, una ciudad con todo tipo de extremos: políticos, sociales, sexuales. Hay hiperinflación, pobreza desesperada en las calles, y la sensación de que, si se acerca el fin del mundo, ¿por qué no divertirse toda la noche? La era del jazz está en pleno apogeo y la fiesta, en los clubes nocturnos, parece no tener fin. Pero la insinuación de algo muy desagradable se vislumbra sobre el horizonte.
Babylon Berlín”, el drama de época alemán en el que se invirtieron 38 millones de euros, es la ambiciosa adaptación de Tom Tykwer de las novelas policiales de Volker Kutscher: La cual permite que el espectador tenga la oportunidad de perderse en un universo bellamente recreado, impulsado por ajustadas tramas, pasiones, traiciones y una historia más amplia de cómo las secuelas de la primera guerra mundial enviarían sus ondas expansivas a todos los alemanes. Aquellas que condujeron a la nación al posterior ascenso al poder del partido nazi de Adolf Hitler.

Es una empresa enorme, pero que Tykwer y su equipo manejan con facilidad, gracias en gran parte a un compromiso impresionante con los detalles. Desde el acto de cabaret de travestismo realizado por la condesa Svetlana Sorokina (Severija Janušauskaitė, muy sugestiva), también conocida como Nikoros, hasta la pequeña habitación que la aspirante a detective de policía, y trabajadora sexual ocasional Charlotte Ritter (Liv Lisa Fries, excelente) comparte con un hombre al que nunca ve; hay una recreación fiel de la época.

Se prodigó cuidado similar al resto de los personajes; tanto el mafioso sorprendentemente moral Edgar Kasabian, también apodado “el armenio”, interpretado con estilo y el toque justo de amenaza por Mišel Matičević, hasta su protagonista. El atribulado inspector de policía Gereon Rath (Volker Bruch, notable), veterano de guerra, que padece trastorno de estrés postraumático y adicción a la morfina. Es esclavo de un misterioso psiquiatra, obsesionado con la noción de una relación cada vez más estrecha entre el hombre y la máquina.

Sin duda, la serie crea un mundo tan creíble que se siente casi como si uno entrara en él, en lugar de simplemente mirarlo. Esta experiencia se acentúa por la capacidad para convencernos que así debe haber sido la capital alemana en ese momento: esa sensación febril de que todo estaba fuera de control y la única respuesta era bailar más fuerte y rápido mientras se acercaba el fin.

Si no estuvo viendo esta miniserie apasionante y evocadora, ahora es el momento de comenzar. No lo defraudará.

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Alejandro Ullúa

Alejandro Ullúa

Periodista crítico de televisión.

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