Domingo 25 de febrero, 2024

TELEVISIóN | 09-02-2024 16:04

La historia de dos marcas mundiales

“Rivales por siempre”. Miniserie. Con Christian Friedel, Hanno Koffler y elenco. Dirección: Cyrill Boss y Philipp Stennert. En la pantalla de Europa Europa y completa en Flow.

Quizás pocos sepan que el inicio de Adidas y Puma, dos de las marcas más reconocidas del mundo deportivo, estuvo marcado por las diferencias entre Adolf “Adi” y Rudolf “Rudi” Dassler, los hermanos alemanes que dividieron su negocio familiar en dos compañías que se convirtieron en multinacionales.

En esta lograda miniserie germana de cuatro episodios, se aborda el periplo de ambos muchachos en su vínculo de fraternal rivalidad. Desde sus orígenes en la fábrica de zapatillas familiar hasta sus grandes logros como haber calzado a la selección alemana en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam en 1928. Incluso los sigue tras la separación definitiva, luego de la Segunda Guerra Mundial. Se trata de la historia de un enfrentamiento que duró toda la vida y los llevó a competir incluso en el mismo rubro.

Así nos enteramos que los hijos de Christoph y Pauline Dassler prestan servicio militar durante la Primera Guerra Mundial. Cuando regresan a su natal Herzogenaurach, en Alemania, la ciudad bávara atraviesa una fuerte crisis económica que los lleva a montar una empresa, la Gebrüder Dassler Schuhfabrik, especializada en calzado deportivo. Aunque desde el comienzo no tienen la mejor relación, se entienden muy bien en el mundo de los negocios. Adolf es introvertido, diestro, sereno, creativo, con una enorme habilidad manual y se enfoca en el diseño. Rudolf es en parte un ‘don Juan’, pero también una persona lista, competitiva, previsora, que sabe relacionarse con las personas y vender los productos.

La firma empieza a crecer rápidamente, tanto que Jesse Owens, el atleta norteamericano que obtuvo importantes triunfos, utiliza sus calzados en los Juegos Olímpicos de 1936. La compañía también es reconocida dentro de la corriente política del nazismo. De hecho, ambos se aprovechan de la pasión por el deporte de muchos oficiales para expandir su negocio, e incluso Rudi se declara seguidor del partido. Los problemas más graves vendrán cuando termine la contienda bélica y estas circunstancias emerjan para cobrarles facturas.

Sin embargo, es imposible detallar aquí los múltiples vericuetos reflejados que conducen a que la relación entre ellos se quiebre completamente hasta convertirse en enemigos mortales, que se culpan por todo y tienen familias hostiles entre sí. La alternativa de adentrarse en una historia tan poco conocida resulta una propuesta fascinante en la que los personajes son encarnados por los talentosos actores Christian Friedel (“Babylon Berlin”) como Adolf, y por Hanno Koffler (“Caída libre”) en la piel de Rudolf.

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Alejandro Ullúa

Alejandro Ullúa

Periodista crítico de televisión.

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