Personajes / 24 de febrero de 2012

Fernando Sulichin (46)

“No hago nada a media máquina”

Mega productor argentino radicado en Hollywood, tejió amistades con políticos y celebrities. Documentales, su amigo Sean Penn y causas humanitarias.

“No hago nada a media máquina”

Noticias: ¿El productor es un artista o sólo un hombre de negocios?

Sulichin: Algunos te sacan el 20% y lo hacen de manera serial. Otros productores lo ven como una creación, una manifestación artística, y ayudan al director a hacer su sueño. En mi caso, la mayoría de las veces es así.

Noticias: ¿De qué trabajo está más orgulloso?

Sulichin: “Malcolm X” me encantó. Los documentales con Oliver Stone fueron una increíble oportunidad de abrir mi cabeza y de estar con personas increíbles. El que estamos haciendo ahora, “La historia secreta de los Estados Unidos”, creo que es la obra más importante que voy a hacer en mi vida.

Noticias: Tuvo la oportunidad de trabajar con grandes nombres. ¿Quiénes lo impresionaron?

Sulichin: Oliver Stone me marcó. Su nivel de genialidad a lo Dalí y su convicción para contar la verdad son remarcables. Lo admiro y me nutre trabajar con él. También me fascina David Lynch por su creación interminable. Sean Penn, me da miedo cuando actúa. Fui a visitarlo al set de “Dead man walking” y realmente tenía miedo de esa persona, y era mi amigo. Tengo la gran fortuna de trabajar con gente que me inspira mucho, y eso me hace superarme todo el tiempo.

Noticias: ¿Y quiénes son sus amigos?

Sulichin: Sean y Oliver. También Abel Ferrara, David Lynch, Tim Robbins, Benicio del Toro, generalmente es gente comprometida con causas sociales. ¿Mujeres? La ex esposa de Sean (Robin Wright), gran actriz, Juliette Binoche, una gran mujer, y Angelina (Jolie), pero no la conozco tanto.

Noticias: ¿Cuál es la parte menos glamorosa de Hollywood?

Sulichin: El trabajo, levantarse a las cinco de la mañana y no parar hasta la noche durante días. Es agotador. Después, la exposición mediática. Las celebridades venden su imagen y su capacidad de gustar, como si vendieran su alma al diablo. No tienen vida personal y luchan por ser personas normales. Es el precio por tanto glamour y tanto dinero. Aunque ahora muy pocos hacen mucho dinero. Podés conseguir a Julia Roberts y a otros por poco.