Opinión, Política / 26 de julio de 2018

El uso político de Antonia Macri: Juliana Awada ¿es o se hace?

Muestra en redes a su hija recibiendo a chicos de la Villa Itatí, cantera de aportantes truchos de Cambiemos. Orgullo materno y explotación de la inocencia.

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A sus seis años, Antonia es la militante (involuntaria) más joven de Cambiemos. En este último episodio de la saga “miren a la nena”, la hija menor de Macri aparece en el Instagram de su madre compartiendo “una tarde muy divertida” en Olivos -según avisa Juliana Awada- con chicos de la Villa Itatí. Difícil creer en la casualidad. Habiendo tantos barrios humildes, los elegidos para entrar a la quinta presidencial fueron traídos desde el asentamiento de Quilmes de donde provinieron cientos de nombres utilizados para blanquear aportes de campaña bonaerense.

La cuenta oficial de la primera dama – y la del Presidente también- suele exhibir a la simpática niñita en situaciones cotidianas, casi como si se tratara de una Barbie temática: Antonia en la huerta con su mamá, Antonia cosechando quinotos con su abuela Pomi, Antonia pintando en la redecorada residencia oficial, Antonia recorriendo Tecnópolis de la mano de papá.

No están mostrándole la nena a un puñado de familiares o simpatizantes. Lo hacen frente a miles de personas que consumen las imágenes familiares con ánimo no siempre amigable, y en ocasiones estampan un insulto a modo de comentario. Pero nunca el uso de la inocencia infantil había llegado al punto de no retorno del último posteo. Verla paradita para la foto oficial frente a esos otros chicos, tan ajenos todos a lo que se cocina mientras juegan, da ganas de rescatarlos.

Considerando el bajísimo perfil que eligieron para sí los demás hijos  de Mauricio Macri , habrá que ver cómo juzga Antonia, cuando pueda opinar, el grado de exposición al que la sometieron sus orgullosos papis.

El manejo “naif” de las redes sociales de la Primera dama deja latente la pregunta: Awada ¿es o se hace?

 

*Editora Ejecutiva de NOTICIAS.
@alejandradaiha