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Noticias Uruguay / 1 de noviembre de 2018

Astori: “Hay que revisar el contrato inicial del Frente”

El ministro de Economía no esquiva la autocrítica y aunque prefiere no hablar de nombres propios reconoce que hubo “actos de indisciplina indisimulables” que obligan a revisar los criterios de acción.

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SEX APPEAL. Yo no me ocupo de examinar el "sex appeal" de mis compañeros. //Fotos: Majo Casaco

Noticias: En el 2020 Vázquez será expresidente, Muijca ya ha dicho que empezará a disfrutar de su “ancianidad” y da la impresión que usted también quedará fuera de un equipo de gobierno. Es decir, los tres hombres fuertes de los primeros 15 años de izquierda le pasarían la posta a nuevas generaciones. ¿Es una lectura correcta esta?

Danilo Astori: Yo no voy a hablar por Vázquez y Mujica. En lo que a mí respecta, me encuentro con ganas y con capacidad para seguir trabajando. No sé en qué lugar estaré trabajando y eso dependerá, en gran medida, del voto ciudadano, porque para llegar al Parlamento estamos asociados al resultado electoral. En cuanto a una presencia en el gabinete, no estoy en condiciones de preverlo ahora. Esos temas se verán después. Lo que sí quiero enfatizar muy claramente es que yo no me voy a retirar, voy a seguir trabajando.

Noticias: Usted dijo que no se presentaría como precandidato por falta de apoyos, pero siendo el líder del Frente Líber Seregni (FLS), ¿no pudo haber conseguido esos apoyos fuera del FLS o alianzas electorales durante la campaña?

Astori: Bueno, es probable, pero la verdad es que la distancia entre los indicios disponibles y los apoyos para alcanzar un resultado que le hubiera servido al Uruguay, al Frente Amplio (FA) y a nuestro sector, era muy grande. Creo que teníamos que considerar esos tres niveles de análisis. Con la situación que teníamos cuando tomé la decisión, (mi postulación) a Uruguay le hacía poco aporte, la verdad. Por eso comparé lo que podía hacer desde una precandidatura con mi trabajo en el ministerio, y éstas son horas de trabajar aquí intensamente porque no son las horas más fáciles de estos períodos de gobierno. Y eso para mí es mucho más importante desde el punto de vista nacional que ser precandidato. Por otra parte, al FLS y a Asamblea Uruguay (AU) en particular, tampoco le hubiera aportado mucho, me parece a mí, por aquello de la distancia grande entre los indicios disponibles y el objetivo que había que alcanzar para eso. Siempre es posible plantearse una apuesta a haber logrado durante la campaña lo que no tenemos ahora. Pero me pareció que aportaba más al país y al FLS poniéndome desde ya a trabajar, con otro plano. Y lo de la situación del país para mí es fundamental.

Noticias: ¿Se esfuma así su gran anhelo de ser presidente? Usted siempre confesó sus ganas de llegar a serlo y ha dicho que se sentía capacitado.

Astori: Yo estoy tranquilo en el sentido de que, por los argumentos que manejé en la respuesta anterior, hice lo que tenía que hacer. Y antes también hice lo que tenía que hacer, que era competir. No logré el objetivo en las dos oportunidades en que competí -una fue en 1999 y la otra en 2009- y ahora creo que, dadas las circunstancias actuales, no había condiciones para lograr durante la campaña el objetivo planteado.

Danilo Astori no esquivó la autocrítica en diálogo con Revista NOTICIAS. //Foto: Majo Casaco

Noticias: ¿Volvería a analizar una precandidatura dentro de cinco años? Tendría 85 al momento de asumir, eventualmente…

Astori: Sería una edad un poco elevada y avanzada como para aspirar a eso. Y quién sabe cómo estaremos dentro de cinco años. Yo hoy me siento muy bien, gracias a Dios, me siento con fuerza, vengo a trabajar contento todos los días. Agradezco haber tenido la inmensa fortuna de haberme dedicado a lo que me gusta realmente. Porque una cosa son las dificultades, las etapas donde las cosas van muy bien, aquellas en las que los resultados no son tan buenos, y la otra cosa es tener ganas de venir a trabajar para bien y para mal. Para esto tiene mucho que ver el equipo de trabajo que tengo, que es formidable. Son profesionales de edades jóvenes en promedio, y eso tiene mucho que ver con que uno sienta que tiene respaldo y puede trabajar tranquilo.

Noticias: Asamblea Uruguay llegó a ser la primera fuerza dentro del FA, la más votada en 1994, luego fue la segunda detrás del MPP, pero varios dirigentes consultados, entienden que AU y todo el FLS se ha ido deshilachando, entienden que se debilitó políticamente. ¿Hace alguna autocrítica al respecto?

Astori: Siempre hay que tener autocrítica. Al FLS le hemos dedicado muy poco tiempo, orgánicamente, poco tiempo a convertirlo en una fuerza no sólo coordinada por dentro sino además con una conducta política preparada, estudiada, desarrollada. Es cierto sí que el principal trabajo que hicimos fue coordinar nuestra acción en el Parlamento, y allí los resultados fueron buenos. No hemos tenido una sola diferencia sustantiva en todo el período desde que existe el FLS, o sea desde 2009. Hablo de AU, Alianza Progresista y el Nuevo Espacio. Lo que no quiere decir que hayamos funcionado bien, porque jugamos de memoria, más que a partir de un funcionamiento orgánico fuerte, más sistemático. Faltó, por alguna razón, que le diéramos más importancia a la organización partidaria. Estábamos muy metidos en los temas nacionales todos y descuidamos el fortalecimiento del FLS. Además de los pasos que estamos dando hoy en materia electoral con proyección nacional, nosotros tenemos el firme propósito de contribuir todos los sectores del FLS a hacer lo que no hicimos en el período pasado: a darnos una organicidad que no tenemos, una presencia nacional más fuerte, y por tanto, a tener desde el punto de vista político partidario más fuerza. Esto que estoy diciendo se aplica en menor medida a Asamblea Uruguay, que por suerte sigue manteniendo una presencia nacional muy fuerte.

Noticias: Ser “demasiado frenteamplista”, ¿le ha jugado en contra en alguna oportunidad? Daniela Payseé me dijo que usted tenía su escala de prioridades muy clara: primero el país, después el FA, después su sector y en cuarto lugar, sus aspiraciones. Ese sentimiento frenteamplista, ¿le ha hecho perder batallas porque alguno se haya aprovechado de eso?

Astori: Eso que le dijo Payseé lo aprendí de mi gran maestro en política que fue Líber Seregni. Lo aprendí de él y lo llevo en mi sangre desde que hago política. En segundo lugar, sí, me siento muy frenteamplista. Hoy soy un frenteamplista también crítico con los errores que hemos cometido, que son unos cuantos… Recién hablábamos de la autocrítica en el FLS y AU. Bueno, también respecto al FA. No me gusta mucho decir que algunos se aprovecharon de eso, ahora, que siempre fui un ferviente defensor de la disciplina partidaria, es verdad. Primero la discusión profunda y rigurosa de los temas, la resolución democrática si hay diferencias y el acatamiento cuando se resuelve algo. También señalo que vamos a tener que revisar el funcionamiento de esos criterios de acción, porque hemos tenido -entre las cosas malas que hay que corregir- actos de indisciplina indisimulables, que recorrieron la escala de país, FA, sector político y lo personal, pero exactamente al revés. Pensaron antes que nada en ellos, y después sometieron al Frente Amplio a la categoría de rehén de su voluntad personal. Eso pasó.

Noticias: ¿Está hablando de Raúl Sendic?

Astori: No me estoy refiriendo a ninguna persona en particular, sino al concepto.

Noticias: Pero ese concepto está basado en ejemplos puntuales…

Astori: Es de los temas que no me gusta analizar con nombre y apellido, sino con situaciones. Todos sabemos que hay compañeros del FA -y no sólo Sendic- que han recorrido al revés la escala de prioridades. Y que la han seguido recorriendo hasta ahora. Hay que revisar el contrato inicial del FA para ser cada vez más frenteamplistas, porque si nosotros admitimos una situación en la que se pueda violar flagrantemente la disciplina y no pasa nada, así como también ignorar los cuestionamientos éticos y no pasa nada, bueno, el FA tiene un mal destino.

Noticias: ¿Dónde se imagina el 1° de marzo de 2020?

Astori: Es muy pronto para señalarlo. Son decisiones que van a venir con el transcurso del tiempo.

Noticias: Es muy probable que tenga una banca en el Senado.

Astori: Entre otras posibilidades está eso, sí, sin dudas. Igual le recuerdo que voy a estar trabajando.

Noticias: ¿Volvería a ser ministro de Economía?

Astori: No, eso no, no deseo hacerlo. Ya cumplí un ciclo importante.

Noticias: Nunca le interesó ser intendente de Montevideo, sé que no le enamoran los temas municipales. ¿Pero canciller? Más de uno me dijo que usted sería un buen ministro de Relaciones Exteriores. ¿Le gustaría?

Astori: Es una posibilidad como tantas otras. Y es cierto lo que usted dice: nunca me enamoraron los temas municipales. Las relaciones exteriores del país me interesan, pero una cosa es eso y otra cosa es el cargo de canciller. Pero es temprano para analizarlo.

Danilo Astori, vicepresidente en la gestión de José Mujica. //AFP

Noticias: ¿Le molestó que Mujica dijera que usted no tiene “sex appeal” o que revelara la conversación que tuvo con usted cuando empezaron a manejarse nombres a la interna?

Astori: Yo no me ocupo de examinar el “sex appeal” de mis compañeros. Entiendo lo que quiso decir, es el juicio de Mujica, que yo respeto, pero yo no me dedico a juzgar a mis compañeros. Respecto a lo otro: en política y no sólo por Mujica, las filtraciones de las conversaciones privadas, sobre todo para perjudicar a una persona, nunca son buenas. Es lo que llamamos en la práctica las “operaciones” políticas. Y sí, esas cosas me molestan mucho.

Noticias: ¿Por qué apoyar a Daniel Martínez y no a Mario Bergara, que ha integrado su equipo económico, es seregnista como usted y era uno de sus «pollos»?

Astori: Bergara es una persona muy capaz, un profesional importante, que acá en el ministerio desarrolló un trabajo destacado. Ahora, cuando se toma una resolución de este tipo -la elección de apoyar a un precandidato hacia un evento electoral importante- yo creo que hay que buscar un equilibrio entre dos aspectos fundamentales: las capacidades y el potencial electoral. Las capacidades comprenden conocimientos, experiencia, recorrida a través de las diversas áreas del Estado. Y lo otro es el potencial electoral, porque se participa en una elección para ganarla, para sacar el mejor resultado posible. En esa búsqueda, el equilibrio que ostenta hoy Daniel Martínez entre todos esos aspectos es francamente mejor que el de Mario Bergara. Hay momentos en la vida donde se toman cierta decisiones que pueden corresponder a ese momento o no, yo creo que el momento de Mario está más adelante.

APOYO. Astori al frente de todo el Frente Líber Seregni le dio su respaldo a Daniel Martínez para su precandidatura, cuando algunos esperaban que esos votos fueran para Bergara. //Foto: Javier Calvelo-ADHOC

Noticias: Daniel Chasquetti visualiza a Bergara como quien naturalmente termine liderando el espacio de izquierda moderada en el FA, algo así como su sucesor. ¿Cómo lo ve?

Astori: Yo no estoy pensando en mi sucesión todavía, porque pienso seguir trabajando. Ahora, que Bergara tiene atributos para fortalecer la llamada izquierda moderada, sin dudas.

Noticias: ¿Cómo cree que debería resolver el FA el caso Sendic? Porque el Plenario del FA todavía tiene en el debe fallar y resolver algo al respecto.

Astori: No analicemos esto en términos de una persona, porque estamos todos sujetos a lo que pase en un Tribunal de Disciplina del FA. Tiene 14 expedientes para resolver. El de Sendic es el caso más notorio, pero veámoslo en general, veámoslo como concepto político: no podemos ignorar eso. No podemos hacer de cuenta que no existe. No puede un tribunal tener 14 casos sin que sean considerados por las autoridades partidarias y el pueblo frenteamplista, y tomar las medidas que entienda necesario tomar.

Noticias: ¿Y por qué hay tantas dilaciones?

Astori: Ese es uno de los problemas que tenemos en el Frente. Yo entiendo más que tengamos diferencias en cuanto a la orientación de nuestro modelo de acción política, que el hecho de que tengamos diferencias en cuanto a valores y principios, como el de la honestidad intelectual y la ética. Ahí no podemos tener diferencias.

Noticias: Hablemos de economía: déficit fiscal del 4%, riesgo de perder el grado inversor, modificación de la calificadora Fitch de «estable» a «negativo», pérdida de 55.000 puestos de trabajo con una tasa de desocupación entre 8 y 9%. ¿Cómo se sale de este momento?

Astori: Voy a señalar las fortalezas que el propio país construyó para navegar en estas aguas procelosas sin dejar de crecer jamás. Nunca dejó de crecer Uruguay, y me permito pronosticar sin dejar de crecer en el futuro también, porque va a seguir creciendo, menos que antes. Y Uruguay se diferencia notoriamente de sus vecinos. Un solo número alcanza para ilustrarlo: entre 2011 y 2018, que fue cuando se produjo el llamado desacople nuestro respecto a Argentina y Brasil, Uruguay creció 21%, Argentina y Brasil no crecieron, no crecieron en siete años. Uruguay ha sabido surcar este mar embravecido y lo va a seguir surcando. En segundo lugar, la inversión ha mostrado dificultades para mantener cierto nivel y crecer. Estamos muy concentrados en el establecimiento de nuevos estímulos, muy potentes a la inversión, con indicios de que la respuesta va a ser positiva. Junto con la inversión va a aumentar el empleo, en cantidad y en calidad. Esos puestos de trabajo que se destruyeron no significa que se traduzcan en desocupación. El país puede perder un puesto de trabajo, pero el ciudadano puede encontrar ocupaciones alternativas. Y es por eso que no tenemos cifras dramáticas de desempleo, porque estamos en un 9%, el país ha atravesado guarismos mucho peores en este sentido. Y estamos confiados en que vamos a recuperar fuentes de trabajo a partir del crecimiento de la inversión. Uruguay hizo una consolidación fiscal a partir del 2016 y tuvo éxito desde el punto de vista de la evolución estructural del déficit. Cuando digo déficit estructural estoy hablando del déficit que se explica por factores durables, no por una sequía, no por un accidente internacional. Digo que tuvo éxito porque ese déficit -no el que aparece registrado en la estadística, que es 3,9%- viene bajando lenta pero notoriamente. El corazón del sector público (que es el Gobierno Central y el BPS) ya está alineado con esa trayectoria descendente del déficit estructural. Y digo más: la meta del 2020 se va a cumplir. Vamos a llegar a 2,5% del PBI, que fue lo que propusimos, con el corazón de las finanzas públicas que es el Gobierno Central con el BPS.