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Sociedad / 26 de noviembre de 2018

La hora de los neopentecostales

El triunfo de Bolsonaro como una muestra más de un proceso sociocultural en el cual esta fe no sólo está generando una revolución silenciosa, sino que además está desplazando a la Iglesia Católica.

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Jorge Ossona es historiador y uno de los académicos que más sabe sobre el crecimiento de los movimientos neopentecostales en toda América latina. De acuerdo con su hipótesis, el triunfo de Bolsonaro es una muestra más de un proceso sociocultural en el cual esta fe no sólo está generando una revolución silenciosa, sino que además está desplazando a la Iglesia Católica, ocupando varios de sus espacios y disputándole poder y fieles.

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Noticias: ¿Están los neopentecostales decididos a entrar de lleno en la política?
Jorge Ossona: Sí. Han definido una estrategia política que tiene que ver con su gran habilidad en el manejo de las técnicas de marketing. En el caso argentino, hace rato que están instalados y son muy fuertes pero todavía tienen una influencia política menor a nivel nación. Pero si uno ve la llegada de Bolsonaro al poder no se puede negar su incidencia. Los pastores cumplieron un rol fundamental en su campaña. También en otros países de América latina, donde han llegado a colocar funcionarios en cargos importantes como la vicepresidente nicaragüense (Rosario Murillo) y el presidente de Honduras (Juan Hernández).

Noticias: ¿Por qué se produce un crecimiento de estas creencias en la región?
Ossona: En primer lugar, por un retroceso de la Iglesia Católica en los sectores más vulnerables y con mayor necesidad de contención. Pero también porque el neopentecostalismo se corresponde con un proceso de democratización de la fe. Los pastores no son sacerdotes sino que es gente de la comunidad dotada de carisma y capacidad, como representar y resolver los problemas de los fieles. La Iglesia Católica se adaptó bastante al discurso de la modernidad y la racionalidad y eso les trajo una distancia con algunos problemas concretos. Hoy, un cura es un especialista que siempre viene de afuera de la comunidad, aunque sea un cura villero. En cambio, un pastor neopentecostal es muy probable que hasta haya sido un ex tranza. Es parte de la comunidad. Además, los eventos religiosos son grandes actos festivos y sobre todo, no tiene el monopolio del habla el pastor. Todo el mundo participa. Esto automáticamente motiva en el otro ganas de participar y de contar su propia experiencia.

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Hipótesis. Para Ossona, el triunfo de Bolsonaro es una muestra de la fuerza de los neopentecostales.

Noticias: Usted define al neopentecostalismo como una fe poco intelectual, ¿por qué?
Ossona: Porque no es que requiera un conocimiento exhaustivo de los evangelios o las escrituras. Son prácticos y emocionales. Si uno ve las liturgias, son algunos rituales asociados a la magia y a creencias preexistentes. Algunos asociados incluso al africanismo. Ellos definen identidades a partir de valores preexistentes, los actualizan y los convierten en fe.