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Política / 15 de enero de 2019

Daniel Scioli después de Gisela Berger: cuál es el costo político

El ex candidato a presidente y el escándalo con su ex. Control de daños. Violencia de género y dudas en el peronismo.

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EL FINAL. El ex gobernador y Berger volvieron de manera anticipada de un viaje y la modelo regresó a su pueblo, desde donde aseguró que él la había amenazado.

Gisela Berger es el talón de aquiles de Daniel Scioli. Su mayor vulnerabilidad. Porque el ex gobernador preparaba su lanzamiento político para el 2019 cuando se encontró con una bomba que lo hizo tambalear. Otra vez.

Sólo con un tuit, la modelo inició una catarata de noticias imparables. Tanto que Scioli y su entorno prefirieron el silencio. Cualquier cosa que dijeran iba a ser nafta arrojada a un fuego sin control. “La única autorizada para hablar es la abogada Ana Rosenfeld”, indicaron ante la pregunta de NOTICIAS. La estrategia fue llevar todo el escándalo a un tema de filiación, sobre la cuota alimentaria de Francesca -la hija de ambos-, dejando de lado un aspecto importante: Berger calla más de lo que habla. Sus cuatro años de relación la convierten en una testigo importante del accionar del ex gobernador, investigado en diversas causas de corrupción.

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En época de arrepentidos, sus palabras podrían ser piñas al mentón. Y en un año electoral, eso es determinante.

Bombas. El mensaje de Twitter que abrió la polémica decía: “Daniel Scioli asegura que va (de viaje) por el brazo mientras la gente se muere de hambre, ¡miente! Vacaciones en Courcevel, Francia. ¿Dónde está la plata del país?”. El tuit estaba tan descontextualizado que la primera sensación fue que su cuenta había sido hackeada. “No. Lo escribí yo”, le confirmó la modelo a NOTICIAS para empezar con el derrotero.

denuncia. A través de Twitter, Berger ventiló la pelea con Scioli, el miércoles 9.

La discusión comenzó en Francia y eso interrumpió el viaje de descanso. Se volvieron de manera anticipada. “Tan abrupto fue todo que no pudieron volver a Italia a buscar uno de los brazos ortopédicos que Scioli había llevado para hacer el mantenimiento”, reveló en su programa de televisión el periodista Jorge Rial.

De Buenos Aires ella viajó rápidamente a su pueblo, Alicia, a 187 kilómetros de Córdoba capital. Allí, rodeada de sus familiares, se sintió en condiciones de hablar: “Scioli y su entorno me amenazaron”, le contó a NOTICIAS. “Querían que haga cosas en la campaña que yo no quería hacer”, reveló. Y luego completó: “Me obligaban a mostrar la familia perfecta. Y lo único que él quiere de Francesca son fotos para la campaña”.

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La modelo comenzó una gira mediática virtual. Se instaló en la agenda de todos los periodistas sin moverse de su pueblo de cuatro mil habitantes. “Él, en campaña, hacía recorridas y cuando volvía a casa se burlaba de la gente”, sostuvo. Y en una comunicación telefónica, le agregó gravedad a la situación.

–¿Hubo violencia física? –la interrogaron en el programa de Antonio Laje, en América.
Silencio.
–Insistimos: ¿hubo violencia física?
Silencio.
–¿Él te pegó?
–Tuvo malos tratos conmigo, obviamente –respondió la mujer ante las repreguntas.

“Si no especifica de qué violencia está hablando ni hace la denuncia policial, eso tiene un sólo nombre”, es de las pocas cosas que dijeron en el entorno de Scioli, haciendo referencia a una posible extorsión. “Si no hago la denuncia en la Justicia es porque él con un llamado lo soluciona”, se justificó Berger.

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Candidato. A esta altura, Scioli es un experimentado piloto de tormentas. Tardó 16 años en reconocer a su hija extramatrimonial, Lorena, pero luego la utilizó para su campaña presidencial del 2015. La misma Berger aseguró que el ex gobernador le había pedido que aborte en el 2017, aunque después se reconcilió.

Ahora quedó de nuevo en el ojo de la tormenta, pero la experiencia lo avala. Es hora de hacer el control de daños: “Está tranquilo”, sueltan muy cerca del ex funcionario K.

En el peronismo aguardan. El diputado K y precandidato a presidente de Unidad Ciudadana, Agustín Rossi, le baja la temperatura al escándalo, tras la pregunta de NOTICIAS: “Tiene que ver con el mundo privado de Scioli, algo que tiene que resolver él”. Y completa: “También escuché, en el pasado, una discusión de un tono similar y después vi una foto de ambos bautizando a su hija”.

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La doctora en Ciencias Sociales Adriana Amado analiza: “Scioli ha demostrado estar blindado ante los escándalos personales. Pero una cosa es estar en el poder y otra en una situación menos favorable en cuanto a recursos y llegada a los medios”. ¿Su poder ignífugo funcionará en el llano? Está por verse.

otros tiempos. En el 2015 aparecieron fotos de la pareja, cuando Scioli aún no había anunciado su separación de Karina Rabolini.

Cada vez que es consultado al respecto, el gurú ecuatoriano de Cambiemos, Jaime Durán Barba, cuenta con sorpresa el increíble resultado que consigue Scioli en los focus groups: siempre le da un alto nivel de confiabilidad, a pesar de que arrastra causas de corrupción y que su vida ha sido un tanto desprolija. No lo puede explicar.

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En el 2017, el escándalo del pedido de aborto lo encontró en la quinta posición de la lista de diputados de Unidad Ciudadana. Con el efecto arrastre consiguió su banca en la Cámara baja. Pero en este 2019, la carrera es personal y son muchos los kirchneristas que quieren ocupar el lugar vacío si Cristina decide no presentarse. El ex gobernador arranca herido.

Deberá dejar que se calmen las aguas para evaluar los daños que produjo el temporal Berger, que por ahora no dio un golpe letal. La modelo sabe más de lo que dice. Juega sus cartas pero se guarda un as en la manga. “Arreglar la cuota alimentaria de Francesca es lo mínimo que puede hacer. Aunque yo no le pido ni eso”, le dice a NOTICIAS. El precandidato depende de su ex pareja. Puede calmarse y dejarlo respirar, o seguir asestándole golpes mediáticos a riesgo de que bese la lona.