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Mundo / 9 de febrero de 2019

La esposa del “Chapo” Guzmán toma distancia

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Mientras Joaquín “El Chapo” Guzmán reza para no cumplir su condena en una prisión de máxima seguridad de Colorado, donde también residen el ex líder de las FARC, Juvenal Palmera Pineda, y el capo del Cártel del Golfo, Juan García Ábrego, su esposa, la ex miss Emma Coronel, toma distancia.

Convertida en una celebridad durante “el juicio de la década”, como apodaron los diarios neoyorquinos al proceso legal que decidió la suerte del mexicano en diez cargos criminales por narcotráfico, conspiración y lavado de dinero, Coronel armó en los últimos días su propia estrategia legal y mediática.

La esposa del ex líder del cártel de Sinaloa había acompañado a sus abogados Jeffrey Litchman y Eduardo Balarezo, en todas las conferencias previas. Pero se borró en las horas que antecedieron al veredicto final.

Sus abogados la excusaron alegando stress. Pero ella subiría más tarde fotos a Instagram preparándose para salir a disfrutar la noche neoyorquina en compañía de una amiga y su nueva abogada.

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La misma red que había usado días antes para mostrar su fidelidad con el Chapo: “Todo lo que se habló en el juicio sobre Joaquín, bueno y malo, para mí no cambia de ninguna manera la forma que tengo de pensar de él ya que tengo años de conocerlo”, dijo la ex reina de belleza de 29 años en un mensaje difundido en su cuenta oficial de Instagram, junto a una foto de la corte federal de Brooklyn que preside el juez Brian Cogan

Acusada. Voluptuosa, alta y de largo cabello negro y lacio, Coronel se defendió: “Mi nombre fue varias veces mencionado y expuesto en duda”. Se refería a los lazos legales que podrían vincularla como cómplice con algunos de los asesinatos que se le imputan a su marido, además de su participación en las espectaculares fugas del Chapo de sus anteriores destinos carcelarios.

Dámaso López Núñez, uno de los lugartenientes de Guzmán en el cártel de Sinaloa, la había incriminado en la fuga del Chapo de la prisión del Altiplano en 2015, actuando como mensajera. Y había aportado cadenas de mensajes entre ella y su esposo, que hablaban sobre la muerte de alguno de los lugartenientes.

“De eso solo puedo decir que no tengo nada de qué avergonzarme. No soy perfecta, pero me considero un buen ser humano que nunca ha lastimado a nadie intencionalmente”, afirmó Coronel, madre con el Chapo de dos niñas mellizas de siete años.

Consciente de que tras la condena de su marido ella podría cumplir similar suerte, su estrategia es la distancia. Durante su testimonio dijo sentirse traicionada románticamente por el Chapo. “Hasta el día de hoy yo estoy confundida porque yo creía que era una buena relación de pareja”, declaró en el juicio, en referencia al amorío del narco con Agustina Cabanillas Acosta identificada como “La Fiera”.
Para cerrar su vínculo con su marido dijo que hoy lo ve más como “un buen amigo”. Eso mientras jugueteaba con su pelo en una entrevista, dando rienda suelta a su romance con las cámaras: tiene oferta para una serie e invitaciones millonarias a talkshows.