Menú
Sociedad / 18 de junio de 2019

Feminismo futbolero: furor por la selección argentina

Por

Debut. La Selección empató en su primer partido, pero lo vivieron como un triunfo.

El año en el que el fútbol femenino fue profesionalizado, la Selección Argentina vuelve a jugar la Copa Mundial femenina de la FIFA tras 12 años de ausencia. Si bien es la tercera vez que el equipo albiceleste la disputa, el 2019 parece ser diferente. Por primera vez, son muchos más los ojos que están puestos en el desempeño de las jugadoras. Y esto causa furor en el público. Se amplió y priorizó la cobertura periodística hecha por mujeres a la hora de contar el día a día y los logros de las chicas dirigidas por Carlos Borrello. Las canchas de Francia vibraron con cánticos feministas. El pañuelo verde se hizo presente en las tribunas. Las redes sociales se unieron bajo el hashtag #VamosLasPibas. Las jugadoras fueron figuras y hasta tienen su propio álbum de figuritas de Panini. Las cracks del equipo fueron memes y Trending Topic como lo fueron sus colegas varones en otros mundiales.

Gambeta. La Copa Mundial femenina Francia 2019 es la octava edición del torneo de la FIFA y si bien no es el mundial de la equidad al que las mujeres aspiran, de a poco empieza a acercarse a los torneos masculinos. El monto en premios para los equipos destacados se duplicó respecto al de la última edición y este año se repartirán 30.000.000 de pesos, mientras que en el Mundial masculino de Rusia fueron 400.000.000.

(Te puede interesar: La jueza del caso Monzón, pionera del feminismo)

Las entradas para las instancias de finales y semifinales ya se encuentran agotadas y el total de entradas vendidas supera los 900.000, una cifra récord. El favorito es Estados Unidos, pero para las argentinas es la posibilidad de desafiarse, llegar hasta donde no habían llegado y mostrar que ellas también pueden ilusionar a los hinchas y seguramente, como la expectativa no es alta, van a desilusionar menos que el equipo de Messi que solo va a conformar a la demandante hinchada cuando gane la copa.

futbol femenino
Capitana. Estefanía Banini es la figura del equipo con la camiseta N°10. Nunca jugó en la primera división nacional sino que ahora lo hace en Europa. Foto: AFP

En el debut. La Selección rescató un histórico empate 0 a 0 con Japón, el último subcampeón y las redes sociales apoyaron al equipo bajo el hashtag #VamosLasPibas. Lo mismo sucedió tras la derrota1 a 0 ante Inglaterra. Hubo una jugadora que se destacó sobre el resto, Estefanía Banini, la 10 del equipo, apodada “la Messi mendocina”. Banini tiene 28 años y nunca jugó en la primera división argentina, pasó por Colo Colo de Chile, el Washington Spirit de Estados Unidos, el Valencia y el Levante, su actual club, en la Liga española. Si bien su habilidad la pone en el centro de la escena, fue Trending Topic en Twitter y aparecieron memes comparando sus jugadas con las del ídolo del Barcelona.

(Te puede interesar: Se acumulan las causas contra Messi por el manejo de los fondos de su fundación)

A la capitana no le gusta ese paralelismo porque quiere ser conocida por su nombre. Luego del debut y tras la obtención de un punto clave, Banini declaró: “Pudimos reflejar lo que es la mujer argentina. Somos esto: actitud, pelea y la lucha que estamos haciendo por la igualdad”. Otra jugadora destacada fue Aldana Cometti, la defensora que hasta dejó un diente en la cancha.

futbol femenino
Otra de Panini. Las jugadoras de la Selección lograron tener su álbum
de figuritas del Mundial, que ya es buscado por el público local para colecccionarlo.

Cobertura feminista. Por primera vez, la Argentina priorizó voces y la cobertura de mujeres de los distintos medios. Tanto la TV Pública como Radio Nacional transmiten los partidos de la Selección y se le dio un lugar importante al comentario femenino. Incluso, desde Radio Nacional eligieron una voz muy familiar para sumar a la transmisión, la cantante Sandra Mihanovich se sumó al relato de Eladio Arregui y los comentarios de Natalia Mader, aportando la visión de hincha: “Soy fan de todas las selecciones argentinas, no seguía mucho al fútbol femenino pero ahora me cayó la ficha con el Mundial. Me da mucho orgullo la lucha de las chicas para llegar hasta acá”, le dijo a NOTICIAS.

(Te puede interesar: Actrices argentinas: la historia de un grupo que cambió todo)

Además, la cantante agregó que “en esta época de la defensa del lugar de la mujer en todas las áreas, este Mundial es un momento histórico para el fútbol femenino en la Argentina”. Gracias a la convocatoria de Radio Nacional, Mihanovich se entusiasmó a tal punto con el torneo que está juntando las figuritas del álbum de Panini, otra de las pequeñas conquistas del fútbol femenino local: es la primer vez que el álbum oficial se comercializa en Argentina.

futbol femenino
Voz conocida. Sandra Mihanovich va a comentar los partidos para Radio Nacional. Es la primera vez que lo hace y admitió que hasta ahora no era fanática del fútbol femenino.

Color. La hinchada argentina sigue al equipo en cada encuentro y el pañuelo verde de la campaña por el aborto legal, seguro y gratuito es una imagen repetida en las tribunas, pero a un grupo de hinchas la seguridad en el estadio Parc des Princes, le pidió que lo guarde, a lo que las espectadoras contestaron con un cántico: “Te lo dijimos mil veces/FIFA por qué no entendés?/si nos sacan los pañuelos…/les tomamos el poder/que sea ley!/que sea ley!”. Otra arenga feminista que se escuchó fue: “Qué pasó barrabrava, que esta hinchada está libre de machos/qué pasó barrabrava, si al final eran todos unos fachos/Y las pibas te copamos la parada/En las calles, en las canchas y en las camas”.

futbol femenino
n La nueva Messi. A Estefanía Banini,
la 10 del equipo, no le gusta que la comparen con Lio. Ella ahora juega en la liga española.
Milita por el fútbol femenino.

Si bien el sueño de jugar un Mundial fue una realidad para muchas chicas, el camino por recorrer es largo ya que resta mucho para igualar el negocio del fútbol masculino. Pero una cosa es segura: las chicas están dispuestas a dejar todo en su partido más chivo.