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Economía / 25 de junio de 2019

Qué se sabe hasta ahora del por qué del histórico apagón

Cómo se vivió en el Gobierno el corte total de luz. Las chicanas con la oposición. Las explicaciones, según seis expertos en energía.

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Postales. El 16 de junio, Santa Fe votó gobernador pese al apagón. Las instalaciones de Transener, la empresa de Mindlin en la mira.

Entre los funcionarios reinó la confusión y el desconcierto, el domingo 16 de junio y los días sucesivos. Todos preguntaban qué pasó, pero nadie tenía una respuesta certera. Aún no la tienen. Mauricio Macri se enteró pasadas las 7 de la mañana del domingo cuando se despertó en su quinta de Los Abrojos. La primera llamada fue con el secretario de Comunicación, Jorge Grecco. Todavía no se sabía qué pasaba ni tenían a quién deslindarle responsabilidades: prefirieron aguardar.

La espera se hizo larga. Grecco, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el vocero del Ministerio de Hacienda, Sebastián Tabakman, estuvieron al frente de la comunicación gubernamental que, como suele suceder, fue criticada por tardía y escueta. Siete horas después de que se hubiese iniciado el apagón, en la cuenta de Twitter de Macri aparecieron tres mensajes. La demora irritó a los usuarios que le respondieron con insultos. En muchas ciudades del país la luz ya se había restablecido. Tras los mensajes del Presidente, el secretario de Energía, Gustavo Lopetegui, dio una conferencia de prensa para explicar lo que hasta allí podían, que no era mucho.

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Durante el domingo, Macri y Lopetegui hablaron en varias ocasiones por teléfono. El secretario lo notó tranquilo. “En 15 días se van a conocer las causas del apagón”, prometió Lopetegui. Él y los suyos creen que, tras estos días de frenesí preelectoral, en dos semanas nadie se acordará de que se produjo el corte de luz más masivo de la historia del país.

En la Casa Rosada reinó el malestar, pero no por el corte masivo de luz que complicó el domingo en todos los hogares argentinos y en las cuatro provincias donde se votaba, sino por la utilización política de lo que ellos consideraron “una falla en el sistema”. Hubo memes y protestas de todos los colores en las redes. Pero lo que causó enojo entre los funcionarios macristas fueron los mensajes apócrifos que intentaban llevar confusión y crear malestar social.

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El primero fue un falso tuit de Macri sobre el Día del Padre, donde deseaba a los papás “que tengan un día lleno de luz”. El fake recorrió muchos celulares del país: fue compartido miles de veces en Facebook y Twitter. Lo mismo que un falso comunicado de la Secretaría de Energía que avisaba de nuevos cortes. En el apuro por enviar información no chequeada, pocos notaron que el texto decía: “Ministerio de Planificación”, tal como se llamaba la cartera que englobaba la energía en la época del kirchnerismo, con Julio de Vido a la cabeza.

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Guerra de tuits. Alberto Fernández respondió el 16 de junio a un viejo tuit de Macri sobre los cortes de luz en la era K.

Lo que también provocó furia en Balcarce 50 fueron las reacciones de Alberto Fernández y Sergio Massa. “El Presidente debería emitir un comunicado y dar explicaciones sobre lo que están padeciendo los argentinos”, tuiteó el candidato presidencial. Y el aspirante a diputado completó: “El apagón viene después de tres años de tarifazos de más del 1.000% en energía. Nos dijeron que era para inversión. Y el resultado es un enorme apagón”.

Macri soltó a sus sabuesos; el diputado Fernando Iglesias y el senador Federico Pinedo. “Primero lo sacamos a De Vido de la cárcel y le damos el control de la energía. Después lo sacamos a (Ricardo) Jaime y le devolvemos el de los trenes. Y así. ¿Qué puede salir mal?”, dijo Iglesias. Y Pinedo completó: “Los ‘amigos del poder’ que no cobraban tarifas cobraban subsidios del Estado. ¡Y en el medio los retornos!”.

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Centrales. El Gobierno dejó trascender que la generadora nuclear estatal Embalse (Córdoba) y la hidroeléctrica El Chocón (Neuquén), de la italiana Enel, tardaron en abastecer al sistema tras al apagón. Enel lo niega.

Causa. Pero más allá de la polémica política, las causas del apagón aún se desconocen. Federico Bernal, asesor energético del bloque de senadores K, atribuye el “colapso total del sistema eléctrico nacional, que derivó en un apagón masivo, a la profunda desinversión y la falta de control de los costos de las empresas, que no son auditadas por el ENRE (Ente Nacional Regulador de la Electricidad)”. El Gobierno admitió que sufrió un cortocircuito una línea de alta tensión entre Colonia Elía (Entre Ríos) y Campana y que la alternativa que debía reemplazarla estaba fuera de servicio por mantenimiento desde abril. “El cortocircuito es muy extraño, la causa debería conocerse, creemos que es por falta de mantenimiento”, apunta Bernal. “Y la torre que debía reemplazarla estaba en reparación porque llevaba meses con fallas. Esto sumado a que Macri discontinuó obras de alta tensión que hubieran permitido evacuar la electricidad hacia el Norte. Entre 2016 y 2018 no se expandió la red de alta tensión ni un kilómetro, cuando la gestión anterior había terminado en 2013-2015 unos 430”, añade el director general del Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (Oetec).

Ante lo que considera “el hecho más grave de la historia energética nacional”, Bernal pide que una comisión bicameral investigue el papel de Transener –la mayor transportista eléctrica del país, responsable de la zona donde ocurrieron los fallos, controlada por Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, y con participación minoritaria estatal–, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa, de gestión pública, aunque también participada por las empresas del sector, y que coordina a generadoras, transportistas, distribuidoras y grandes usuarios), las centrales que demoraron en abastecer al sistema tras el apagón y las distribuidoras que tardaron en reponer el servicio. Rechaza que investigue el ENRE porque sostiene que su presidente, Andrés Chambouleyron, fue perito de las compañías del sector que demandaban a la Argentina ante los tribunales internacionales por el congelamiento K de las tarifas. Chambouleyron lo niega.

Marcos Rebasa, investigador del Instituto de Energía Scalabrini Ortiz, opina que “faltó inversión y sobró miserabilidad, impericia e imprudencia de Transener y Cammesa“. “Hay líneas, pero hay que operarlas y mantenerlas, para eso cobran un fangote”, ataca Rabasa.
En el Instituto Argentina de la Energía General Mosconi, su presidente, Jorge Lapeña, y su vicepresidente segundo, Gerardo Rabinovich, aportan análisis diversos. “Este es el apagón del siglo”, arranca el radical Lapeña, que renunció en 2018 como director estatal en Transener porque se oponía al plan del Gobierno de privatizarla 100%. Considera que el corte total demostró que Transener es un activo estratégico y lamenta que Macri solo haya postergado su venta porque la crisis abarató la acción.

“El cortocircuito fue por un efecto de la naturaleza, que salga una línea de servicio no es novedoso, lo anormal es que esto llevó al apagón de todo el sistema argentino y de países vecinos”, analiza Lapeña. “No funcionó el sistema automático por el que ante una falla se desconecta la generadora (Yacyretá y Salto Grande, en este caso) que alimenta la línea en cuestión y después la demanda de ciertas ciudades. ¿Por qué falló? No lo podemos saber aún, pero es lo que exigimos a Energía, Cammesa y Transener”.

PPP. Rabinovich apunta contra “un incidente técnico, un error operativo y la falta de coordinación entre Cammesa y Transener”. El experto señala que en los 90, “al crearse Cammesa y privatizarse las empresas, se dividieron mucho las responsabilidades y quedó vacante la función esencial de organizar el sector”. Califica el apagón como “histórico, materia de estudio para los libros de energía, pero puntual” y descarta que se explique por la falta de inversión en siete líneas nuevas y necesarias que el Gobierno quería construir con proyectos público-privados (PPP), pero que la crisis las dejó sin financiamiento.

Cristian Folgar, consultor, profesor y ex subsecretario de Combustibles del gobierno de Néstor Kirchner, opina que falló Transener y su sistema automático. Javier Iguacel, que fue ministro de Energía en la segunda mitad de 2018 y ahora se candidatea a intendente de Capitán Sarmiento (Buenos Aires), reconoce que en su gestión analizó actualizar el sistema de control de Cammesa, que opera en Pérez, al lado de Rosario. Tiempos de lamentos.