Domingo 27 de noviembre, 2022

CLáSICA | 09-10-2022 00:40

Al servicio de la música

Recital de la mezzosoprano Magdalena Kožená, junto a la Orquesta Barroca de Venecia. Obras de Händel, Vivaldi, Locatelli y Marcello, entre otros. Teatro Colón.

★★★★ M agdalena Kožená es una de las cantantes más refinadas y versátiles de la actualidad. Lleva poco más de dos décadas de actividad, actuando asiduamente en los principales escenarios del mundo, con un repertorio que abarca desde el barroco hasta las creaciones de compositores contemporáneos.

Para este recital, que marcó su debut en el Teatro Colón, la mezzosoprano checa optó por la música barroca, con un programa centrado en todas las arias de la protagonista de la ópera “Alcina”, de Georg Friedrich Händel. En ese recorrido, Kožená desplegó una paleta de recursos expresivos para plasmar la intensidad de los sentimientos del personaje, una hechicera que, al enamorarse del hombre al que ha embrujado, atraviesa un amplio arco de emociones. Despojada de cualquier atisbo de artificio, Kožená mostró su emisión natural, musicalidad exquisita y enorme sensibilidad, con un dominio magistral de su instrumento, siempre al servicio de la música y de lo que busca comunicar. Fue electrizante en el dramatismo de “Ombre pallide” y conmovedora en la profunda “Mi restano le lagrime”.

La Orquesta Barroca de Venecia alcanzó una cautivante fusión con la voz de Kožená, cuyo timbre cristalino se amalgamó en forma inmejorable con las cuerdas del ensamble. Alternándose con las intervenciones de la cantante, la orquesta presentó una serie de obras instrumentales en sólidas versiones, aunque en el Concierto RV 212a de Vivaldi las decisiones estilísticas resultaron por momentos más acrobáticas que musicales.

Ante las efusivas ovaciones, la cantante y el ensamble se despidieron con dos piezas fuera de programa: “Solo quella guancia bella”, de Vivaldi, y el célebre “Lascia ch’io pianga”, de Händel

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Margarita Zelarayan

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