Sunday 3 de March, 2024

COSTUMBRES | 19-08-2023 08:22

Los nuevos espacios de la movida nocturna

Lugares y estilos para disfrutar salidas post-30. Los boliches que eligen los famosos. Rincones secretos y restós con dancing.

A cierta edad, las salidas nocturnas cobran otro relieve. Ya no se está a gusto en lugares multitudinarios ni se pasa por alto la calidad de las bebidas. De hecho, el foco también está puesto en la propuesta gourmet. La movida de la noche, una vez superados los 30, tiene sus propios códigos y claves. Y existen lugares que los han comprendido muy bien.

Los lugares exclusivos

Uno de los puntos más valorados para este segmento es la exclusividad. Se valora el concurrir a lugares con un cierto halo de sofisticación y que no ofrezcan la misma propuesta que todos. Eso mismo propone 100, un club nocturno en Puerto Madero cuyo nombre alude a que solo abrirá por 100 noches.

Inaugurado en julio, la cita es los viernes y la promesa es que cada noche “será única e irrepetible”. En este camino, la propuesta arquitectónica fue diseñada por el arquitecto Leonardo Militello, quien también diseñó el premiado restaurante Osten, justo al lado y de los mismos dueños. “Creemos que la vida está hecha de momentos y proponemos que sea 100 donde sucedan, fusionando la mejor música, el arte y la pasión por la vida en un lugar único y exclusivo. Este ciclo forma parte de un espacio cultural donde también sucederán otro tipo de actuaciones artísticas, sociales y musicales”, describe Iván Ginevra, empresario creador.

Franco Masini

Sobre la música, el funk y el house estuvieron presentes en la inauguración, así también como el “cachengue”. Aquí se vio bailar a celebrities como Pocho Lavezzi, Franco Masini, Luciana Salazar y Benjamín Alfonso.

Otro espacio que se caracteriza por su aura de exclusividad es Bagatelle. El restaurante francés con sucursales en Saint Tropez, Nueva York y Tulum, entre otras, en Buenos Aires está ubicado en el Hipódromo de Palermo y ofrece todo lo que la generación +35 busca: alta cocina, coctelería de autor y una fiesta memorable. Entre obras de arte pop y esculturas de animales, se despliega un espacio en el que la noche empieza con una comida en la que se destacan platos como el ceviche de langostinos salteados o el filet mignon con salsa criolla. La barra acompaña con tragos de autor y cócteles clásicos.

Pero no es hasta las 23:30 cuando comienza la verdadera experiencia Bagatelle. Aquí, los camareros hacen circular botellas de champagne francés y encienden bengalas, invitando a los comensales a entregarse a la música del DJ de turno, cuyos ritmos van desde lounge, deep, afro y organic house a remixes clásicos y hits actuales de house y electro pop. Además, está permitido subirse a las mesas y puede verse a los mozos “a caballito”. Algunos famosos habitués son Flavia Palmiero, Mica Vázquez, Nico Riera y Mike Amigorena.

Fiesta

Aunque hablar de exclusividad también es hablar de aquellos lugares que eligen mantener su propuesta con discreción, cubriéndola de un halo de misterio muy atractivo. Son aquellos que no buscan publicitarse, porque es el boca en boca lo que los convierte en éxitos. Así sucede en Verne Buenavista, que abre los jueves en Zona Norte solo con reserva previa. Ubicado en un predio de 3 hectáreas con un lago, ofrece un marco muy descontracturado que incita a una vibra de relax y vacaciones. Por estos días, su propuesta invernal se da en una carpa de estilo marroquí. Aquí se sirve el menú fijo de tres pasos con bebida, mientras en un quincho cercano, con aires de las playas de Tulum, funciona el bar. La música está a cargo de DJs que van rotando, pero es siempre curada por los dueños. Suele girar alrededor del estilo house orgánica o tribal. “No es un speakeasy, pero la gente que viene es de la zona, muchos son amigos”, relatan, agregando que eligen abrir los jueves porque son noches más tranquilas. “Lo curamos y lo mantenemos chiquito. Nos gusta que la gente nos encuentre”, sintetizan.

Boliche 100

Salir a bailar

Hablando específicamente de boliches, Creta, en Costanera, es uno de los más exitosos. Aquí desde el ingreso mismo se instruye sobre la edad y el target es de 28 en adelante. Es que la intención es crear un clima de encuentro, no solo entre conocidos sino además propiciar nuevos vínculos. “Es una movida social”, detallan.

Aquí la onda se divide en dos: mientras en la terraza con vista al río y techo corredizo suena música electrónica comercial, en el interior del local suena “cachengue”. Y aunque no ofrecen comida en el formato tradicional, sí hay eventos puntuales y entonces abren desde las 10 u 11 de la noche (el horario habitual es a las 12). Este segmento se llama “la previa” y se activa para grupos específicos, con sectores en los que se ubican jengas gigantes, metegoles y un beer point. En algunos de esos casos también suman bandejeo y catering.

Boliche

Hacia los lagos de Palermo, Augusto y Augusta también ofrecen opciones para +30. Las propuestas, ubicadas una al lado de la otra, se complementan de acuerdo a la estación y la temperatura. Mientras Augusto es un espacio cerrado, Augusta es un bar al aire libre. Ambos funcionan como restaurante y el paso de las horas y el cambio de la música los va transformando. “Los dos ofrecen salir a comer y decidir si te querés quedar bailando una hora o hasta que termine, pero ambos se van armando gradualmente, lo cual es ideal para la gente que quiere seguir saliendo pero tiene fiaca de encerrarse o hacer cola en un boliche. Acá vas a comer y después vas viendo”, alienta Álvaro Perrotta, socio gerente. La música es “la del momento”, un poco de todo y mucho “cachengue”, porque la intención es que haya algún tema que enganche y dé ganas de bailar. Según Perrotta, la generación +35 busca buena atención, comer bien y seguir divirtiéndose sin el sacrificio de esperar hasta las 2 de la mañana para ir a bailar.

Trago

De bingo y karaoke

Finalmente, también hay propuestas híbridas, que ofrecen gastronomía pero además le dan brillo a ciertas noches con consignas originales. En la sucursal de Orno de Olivos, los jueves son de “drag bingo”, con la drag queen Socorro, y los viernes son de karaoke, con la presencia de Flow Gateño. “Esas noches Orno se convierte en un espacio de entretenimiento distinto a lo que uno espera de un restaurante. No son shows para contemplar; después de la cena todo el mundo puede participar”, describe Guadalupe García Mosqueda, alma máter del lugar.

La idea surgió después de la pandemia, cuando vieron la necesidad de hacer algo distinto a lo que estaban haciendo todas las pizzerías. Después de probarlo y escuchar comentarios como “me quedé afónica de tanto gritar los temas del karaoke”, decidieron que sería un ciclo instalado, y ya llevan dos años a pura convocatoria. “Lo que más me sorprende es ver a la gente de mi generación divirtiéndose con el show, interactuando entre mesas, cantando y bailando. Creo que faltaba poder divertirse sin pensar en si estás haciendo el ridículo”, sintetiza la creadora, dando en el punto de otra de las claves de esta nueva versión de la noche.

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Vicky Guazzone di Passalacqua

Vicky Guazzone di Passalacqua

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