Friday 12 de April, 2024

COSTUMBRES | 27-01-2024 08:20

Playa: Nuevas formas de ponerse a la sombra

Como superación de las sombrillas y los gazebos, dos nuevas creaciones copan la arena.

El sol del verano no da tregua. Incluso en la Costa Atlántica, reconocida por la casi permanente presencia de viento, el calor puede volverse insoportable si no hay forma de reparo. Por eso, no hay quien baje a la arena sin estar preparado. Pero mucho más allá de la clásica sombrilla e incluso de los gazebos que tan presentes están desde hace varios años, esta temporada comienzan a sorprender algunas otras formas de cubrirse del sol.

La reversión de la carpa

Tal vez las pioneras hayan sido las de la marca norteamericana Neso. Se trata de tiendas súper simples y livianas, que se sostienen gracias a bolsones rellenos de arena o piedras en los extremos y dos varillas en el centro. Pueden armarse en apenas minutos y están hechas de una tela con protección solar e impermeable. Están disponibles en todo tipo de colores y también en diversos estampados.

En Argentina, la marca Outdoors Professional también las vende. Su modelo “Sun Shade Air Tent” se ofrece en colores vibrantes y está hecha de una tela súper resistente de lycra de 180 gramos. Tiene capacidad para hasta cuatro personas y es 3x3 metros.

“La compramos para venir este verano a la playa y la verdad es que estamos muy contentos. Se arma muy fácil y es muy liviana. Incluso resiste el viento fuerte”, describe Marina Blini desde la arena de Costa Esmeralda, barrio privado cercano a Pinamar, una zona donde este implemento empezó a asomar con fuerza esta temporada. La suya es una imitación de la Neso hecha por una marca local en un turquesa que no pasa desapercibido.

Como un nido

Punta del Este, en tanto, hace gala de sofisticación incluso en cuestiones de búsqueda de sombra. Así lo demuestran las cápsulas de lapacho arqueadas que instaló el parador Aura, flamante inauguración de esta temporada.

Sobre la parada 22 de La Brava, pueden alquilarse por todo el día y permiten resguardarse del sol y disfrutar dentro las creaciones del chef Alan Solnicki, que van desde café de especialidad y tragos a tapas (resaltan las papas trufadas y el pejerrey a la plancha con salsa verde), sándwiches, ensaladas y variados postres y bocados dulces.

Caben entre cuatro y seis personas y cuentan con sillas y un camastro. Con ventilación y un techo de teca que se puede girar a mano a medida que el sol rota, todo en estas creaciones parece estar pensado para generar una suerte de refugio perfecto. Aunque hay un detalle no menor para acceder a él: cuesta US$ 400 hacerlo propio por un día. Un precio que parece a tono con los estándares europeos que suele desplegar la costa esteña y que este 2024 tampoco han sido la excepción.

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Vicky Guazzone di Passalacqua

Vicky Guazzone di Passalacqua

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