Viernes 25 de junio, 2021

COSTUMBRES | 06-06-2021 12:21

¿Qué es el tower running?

Es la variante de running que está de moda. Otras formas de correr. Los requisitos saludables. Cómo empezar.

Demonizados, se los llegó a acusar de ser unos de los grandes propagadores del coronavirus. Pero a pesar de la polémica política, en el momento más cerrado de la cuarentena, la cantidad de corredores no ha hecho más que crecer. En tiempos en que los deportes en equipo no son recomendados ni muy factibles de practicar, la del running es una actividad que conjuga varias ventajas: puede hacerse en solitario, cada uno puede realizarla a su ritmo y distancia, es apta para todas las edades y no requiere ningún tipo de equipamiento. Y así, no solo han florecido los corredores amateurs, sino también las variantes para practicar de modo diverso y entretenido el deporte más viejo del mundo.

Tower Running

Entre las alternativas más interesantes en la actualidad, se destaca el “tower running”, una disciplina que consiste en subir corriendo escaleras de edificios. “No es ni más ni menos que subir rascacielos por las escaleras. Se realizan competencias en varios lugares del mundo; en Argentina es algo muy incipiente. Las carreras son individuales y gana el que lo hace en el menor tiempo”, detalla Damián Cáceres, periodista y runner de larga data. Una iniciativa que parece muy seductora en épocas de confinamiento porque basta con tener acceso a las escaleras del edificio donde se viva. De hecho, en las competencias dentro de esta modalidad del running, lo que se intenta es llegar al tope de las construcciones más emblemáticas, como el Empire State Building de Nueva York o el Gran Hotel Bali de Benidorm (Alicante), el hotel más alto de Europa. Debido al esfuerzo que implica, los especialistas recomiendan encarar con precaución la actividad.

Tower Running

“Es un trabajo extraordinario para las piernas y un trabajo cardiovascular fantástico en general. Pero no es para todo el mundo, porque despega la frecuencia cardíaca a una magnitud insospechada. No es recomendable para la gente no entrenada, diría que es casi de elite”, apunta Daniel Tangona, entrenador personal y autor de libros como “Las excusas engordan” (Grijalbo). Sin embargo, si se quiere aprovechar las escaleras del edificio donde se vive y sumarlo como un pequeño aporte al entrenamiento, el experto recomienda subir solo algunos pisos, ir viendo cómo reaccionan cuerpo y corazón y, si es posible, incrementar la distancia. “Pero hasta para los más entrenados requeriría un certificado médico previo; la demanda cardíaca es feroz”, advierte.

Otra variante que se popularizó mucho fue el “simply run”. Se trata de correr de modo intenso unos pocos minutos al día, entre cinco y 10, apalancado en estudios que indican que ese mínimo tiempo también puede traer beneficios como reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. “Es una buena medida para dos tipos de personas. Primero, las que recién empiezan a correr, que pueden comenzar con un minuto de corrida y uno de caminata, incrementando el tiempo hasta llegar a unos 20 o 30 minutos seguidos. Luego, para quienes entrenan habitualmente pero cuentan con poco tiempo”, ilustra Cáceres. En este último grupo se ubican los corredores que suelen llevar siempre su bolso con la muda encima, para aprovechar cualquier rato libre y destinar unos minutos a su afición.

Para Tangona, el razonamiento detrás de esta modalidad tiene mucho sentido. Porque a las personas a las que les resulta muy difícil comprometerse con 30 o 40 minutos de entrenamiento continuos podrían comenzar por hacer 10 minutos a la mañana, 10 a la tarde y 10 a la noche. “De hecho, suelo decir que si entrenás 40 minutos a la mañana y después no te movés por el resto del día, no sirve. El objetivo del entrenamiento es la suma de todo el movimiento diario, que también implica estacionar el auto más lejos para caminar más, usar las escaleras, bajarte una parada antes del colectivo”, describe.

Y aunque ya instalado hace más tiempo, el entrenamiento cruzado es otra disciplina que nutre al running. Es lo que aplican los corredores amateurs, que en lugar de correr seis o siete días a la semana eligen hacerlo menos veces y combinarlo con otros ejercicios que descansen los músculos. “Por ejemplo, después de un entrenamiento de pasadas muy intenso o un fondo muy largo, al otro día lo recomendable es hacer natación o salir a andar en bicicleta”, cuenta Cáceres. Esta es una forma de seguir activos, pero sin sufrir impacto y colaborando con la regeneración muscular.

Cómo empezar a correr

Correr es de las primeras cosas que hace el ser humano. Después de dar los pasos iniciales, es lo que sigue. Y es algo que podemos hacer todos”, apunta Adrian Gluck, CEO y fundador de I Love Runn, compañía que organiza eventos deportivos y nuclea una comunidad runner con 102.000 seguidores en redes. En ese mismo ámbito apreciaron el año pasado, apenas las restricciones permitieron las salidas deportivas, un enorme incremento de interesados en el tema. “Cuando se empezó a poder correr descubrimos un 30% más de gente que se ponía las zapatillas y nos pedía consejos”, cuenta.

¿Y qué aconsejaban a aquellos que querían sumarse a las huestes runners? Amén de hacer primero un chequeo médico que indique que están en condiciones de practicar este deporte, no salir a correr desaforados. En cambio, tomárselo con calma, la única forma de construir consistencia en esta tarea. “Al principio es bueno intercalar la corrida con la caminata. Hacer cinco minutos y cinco minutos, dos cuadras y dos cuadras, y a medida que vas mejorando y te sentís mejor, sumar cuadras o minutos”, detalla Gluck. Eso va a hacer que cada día pueda correrse un poquito más, respetando los límites de cada uno.

Corredores

Luego, si se ve que el amor va en serio, el especialista recomienda ir en busca de un profesional que pueda asesorar de forma personal sobre cómo cuidar el físico y empezar a entrenar a conciencia. De esta forma, puede establecerse un plan que contemple tanto días y horarios como una nutrición acorde.

En tiempos de barbijo omnipresente, aún puede verse a algún corredor llevándolo en plena tarea. “Ya está demostrado que no es bueno. Pero sí recomiendo llevar un buff, que puede subirse cuando se pasa cerca de alguna persona”, apunta Gluck. Este accesorio, como un cuello liviano para deportistas, es especialmente ideal para usarlo en invierno y no recibir aire frío directo a los pulmones, algo que los corredores hacían aún incluso antes de la pandemia. Para Tangona, el barbijo tampoco es recomendable, excepto que se utilice en un gimnasio cerrado. Su propuesta, en cambio, es tratar de alejarse de los horarios de mayor concurrencia. Y del modo que sea, lo que recomienda para comenzar es buscar el formato en el que el running brinde placer, de modo de ser sostenible en el tiempo. “Sentir el sol en la cara, oxigenarse y alegrar el alma: la clave para que quieras volver a hacerlo”, sintetiza.

 

Tips para empezar

  • El chequeo médico y apto físico es vital.

  • Para ir entrando en contacto, conviene alternar minutos o metros de corrida con otros de caminata e ir incrementando la intensidad con el paso de los días.

  • Buscar un profesional que realice una asesoría personal de objetivos y pasos.

 

 

Tower Running: cómo iniciarse

-Implica subir corriendo escaleras de edificios.

-En formato de competencias se realiza de modo individual y gana quien llega en menos tiempo.

-Tiene una enorme exigencia cardíaca y de articulaciones.


 

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Vicky Guazzone di Passalacqua

Vicky Guazzone di Passalacqua

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