Wednesday 17 de April, 2024

CULTURA | 04-02-2023 00:53

¿Quién es la cantante trans que cuestiona la intolerancia del folklore tradicional?

Se llama Ferni de Gyldenfeldt y fue finalista del Pre Cosquín el año pasado. "Cosquín tiene dificultad para considerar a disidentes y mujeres como legítimas intérpretes de música popular", opina.

La edición del festival de Cosquín 2023, realizado en la Plaza Próspero Molina, tuvo a los bailarines Facundo y Ezequiel Posse como los protagonistas de una controversial polémica en las redes sociales, cuando los hermanos, oriundos de Buenos Aires, se besaron en su presentación folklórica en el legendario evento cordobés.

Pero un antecedente del mismo tenor ocurrió en el festival Cosquín del año pasado. La inclusión de la cantante trans de folklore Ferni de Gyldenfeldt también representó un desafío a la tradición del festival de música autóctona más famoso del país. “Se rompió el status quo que solamente contempla identidades de hombres y mujeres, y mi presencia fue disruptiva”, declaró la artista transgénero en ese momento.

Hermanos Posse

En esa recordada edición, la artista se presentó para participar del Pre-Cosquín y se encontró con la imposibilidad de anotarse por su identidad y expresión de género. “Recuerdo que Ferni tuvo que recurrir al INAMU para modificar los estatutos del Concurso Pre Cosquín, y así poder participar. Por suerte, hubo una inmediata respuesta del Festival y se implementó el cambio. Pero es un largo camino que recién comienza”, detalló Jorge Nacer, que fue parte de la organización en ediciones anteriores del Festival Cosquín y actual productor del artista trans.

En diálogo con NOTICIAS, Ferni de Gyldenfeldt reflexiona y da a conocer su punto de vista sobre el ambiente musical más tradicionalista del país.

Noticias: ¿Cómo evalúas las repercusiones que hubo en la presentación de los hermanos Posse?

Ferni de Gyldenfeldt: Celebré, como mucha gente, que por fin Cosquín después de cantidad de años pudiera dar el paso de permitir que una pareja de varones. Estar en el escenario del festival y ganar un reconocimiento. Me parece un paso principal y primordial para seguir caminando hacia la inclusión, hacia la libertad, hacia la igualdad. Si queremos que haya travestis en los escenarios, me parece fundamental que Cosquín permita a varones bailar juntos. Entonces lo veo como un avance importantísimo. Luego las repercusiones de muchos, que son cosas naturales que van a pasar y esto lo viví en carne propia, por lo que fue mi participación en Cosquín. Las repercusiones negativas ni las leo, igual con lo que pasó con el cambio del estatuto y demás. Todo se está moviendo y eso es importante. Tenemos respuestas con matices de todo tipo, de mucha adhesión y de mucha reticencia que le cuesta pensar el nuevo folklore. De eso se trata, estos chicos dieron un paso en la igualdad y lo celebro.  

Ferni de Gyldenfeldt:

Noticias: ¿Existen perspectivas a las diversas identidades de género en el ambiente del folklore?

Ferni de Gyldenfeldt: Ningún ambiente nos sostiene, nosotros existimos sin pedir permiso. De eso se trata, nuestra existencia se ve legitimada por una otredad, que no deja de ser la otredad de “papa festival”, y la verdad que nosotros existimos desde muchísimo antes de todo esto. Ningún ambiente del folklore lo sostiene, si hay alguien que lo sostiene es la propia comunidad que comulga con las banderas que nosotros plantamos de igualdad, de respeto y de ampliación de derecho. Ningún ambiente folklorista tradicional nos abrió la puerta, ni nos abre de forma sencilla. Es todo muy de a poco. Recién este año tuvimos el apoyo de Claudia Guzmán, “La pirincha”. Hicimos en su emblemático patio que cumplió veinte años una primera luna totalmente disidente, a tres cuadras de la Próspero Molina. El ambiente que lo sostiene es el que vamos construyendo, que convoca nuestra propuesta y nuestro mensaje. Es un nuevo ambiente, porque es un nuevo escenario, el folklore, que va cambiando. La sociedad va cambiando y tiene que estar la música para acompañar los complejos procesos culturales y hereditarios de un pueblo. De eso se trata este presente, nos está generando un nuevo escenario y un nuevo público que va naciendo junto con nosotres. 

Noticias: ¿Se está empoderando el rol de la mujer en la música folklórica?

Ferni de Gyldenfeldt: Este año Cosquín se limitó a cumplir con las 16 o 18 propuestas de mujeres, que le dieron el 30 por ciento del cupo. Muchas de estas mujeres interpretaron composiciones de varones, es decir de compositoras mujeres, fueron menos de la cantidad de obras que se cantaron en el festival. Las mujeres están sometidas en el rol de intérprete, pero en cantar sus verdades están menos del porcentaje. Si creo que el movimiento feminista y transfeminista trae de unos años para acá una camada de compositoras, una camada nueva de compositoras, o mejor dicho una visibilización de aquellas obras históricas. Esto no es casual, esto tiene que ver con el presente que le da a las feminidades un legítimo lugar. Esto no es el ambiente musical que empodera el rol de la mujer, es la mujer que se empodera el rol de la mujer como compositora que se empieza a mostrar, nadie nos invita a sentarnos en la mesa.

Ferni de Gyldenfeldt:

Noticias: ¿Hay una apuesta por parte de los organizadores de Cosquín para sumar artistas en el campo de la diversidad?

Ferni de Gyldenfeldt: Para nada, siento que Luis Barrera y toda la gente de la producción tiene una dificultad humana muy importante y muy triste, de considerar a disidentes y mujeres como legítimas intérpretes de música popular. Intentaron meter más mujeres en dúos o en conjuntos para sostener el cupo. De casi setenta artistas, menos de veinte fueron mujeres. Diversidades de ninguna manera. De a poco vamos consiguiendo espacio, logramos cambiar un estatuto, luego los Posse obtuvieron su sitio en el escenario y lograron dar un mensaje luego de su tesón, de su tarea y de su trabajo. No creo que Cosquín esté programando en ese sentido. Al contrario, veo propuestas de gente que está sentada y ni puede cantar, dejando de lado propuestas disidentes, no solo en materia sexo genérica, en la forma de pensar e interpretar. Estamos en un momento particular en el que convive lo nuevo que ya nació con lo viejo que no quiere morir. Estamos dando una batalla cultural y vamos a forzar que la balanza sé dé para nuestro lado. Estamos golpeando las puertas, mostrando que nuestro arte tiene calidad, tiene potencia cultural, tiene mensaje, tiene belleza y tiene futuro, frente a un Cosquín que ya demostró que carece de todo eso.

 

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Gustavo Winkler

Gustavo Winkler

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