Lionel Scaloni optó por la mesura y la diplomacia al bajarle el tono a la histórica rivalidad previa al encuentro por la semifinal del Mundial 2026 entre Argentina e Inglaterra: "El mensaje es que es un partido de fútbol. No busquemos otra cosa. Vamos a jugar contra una gran selección, que tiene un gran entrenador al que aprecio y admiro mucho, y es un partido de fútbol, punto. No hay más que eso", dijo tras conseguir el pase a semi.
Lejos de avivar el fuego cruzado que ya comenzaba a sentirse por parte de ex futbolistas argentinos y británicos en el exterior, el técnico nacional se encargó de recordar la experiencia mundialista de su plantel, centrándose en el desgaste físico y mental: "Para llegar a una semifinal de un Mundial es muy difícil no sufrir. Hay que ser realistas, tenemos cosas para mejorar, pero ganando siempre es mejor".
Las declaraciones de Scaloni trajeron inevitablemente a la memoria de los fanáticos el intenso antecedente futbolero protagonizado por el propio entrenador hace más de dos décadas. En redes sociales se viralizó la secuencia del entonces defensor de Deportivo La Coruña, enfrentándose contra el delantero ingles y emblema del Real Madrid, David Beckham, en un durísimo cruce que ocurrió a nivel de clubes el 14 de diciembre de 2003. Un fragmento de la memoria deportiva que solía ser recordada en los reportajes televisivos que se realizaban a quien iba ser futuro Director Técnico de la Selección.
Ese caliente cruce, tuvo otro episodio anterior y crucial estrechamente ligado a un compañero de Scaloni en aquel entonces: Aldo Pedro Duscher. Meses antes de la Copa del Mundo Corea Japón 2002, el mediocampista ex Newell's había lesionado duramente a Beckham en un partido de Champions League, provocándole una fractura en el metatarso que casi lo deja fuera de la máxima cita. Sin embargo, la estrella británica se repuso a tiempo, utilizó un botín especialmente diseñado para proteger la zona afectada y llegó a disputar el Mundial de ese momento.
Paradójicamente, fue el propio Beckham quien ejecutó el penal con el que Inglaterra derrotó a Argentina por la mínima diferencia, un 1 a 0 en la fase de grupos que resultó fatales y terminó condenando a la Albiceleste, dirigida por Marcelo Bielsa, a una prematura eliminación en la primera ronda. Un antecedente que las redes sociales volvieron a reflotar tras el próximo encuentro en semifinales del superclásico mundialista entre Argentina- Inglaterra.














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