Domingo 19 de septiembre, 2021

ECONOMíA | 15-04-2020 11:38

Derrumbe del petróleo: qué pasará con la nafta y Vaca Muerta

Por ahora no se prevé que se abaraten los combustibles. En la formación neuquina cae la actividad, negocian cómo evitar despidos y hay dudas sobre el futuro.

La cotización internacional del barril de petróleo bajó hoy a menos de 20 dólares, a 19,20 en Estados Unidos, ante la menor demanda en 25 años. Pero el barril del Mar de Brent, que es la referencia para el de la Argentina, cae, pero a 28,19, por debajo de los 40 que requiere Vaca Muerta para ser rentable. Está claro que esta merma impacta aún peor sobre esta formación neuquina, donde petroleras y sindicatos negocian para evitar despidos. La duda radica en si repercutirá en un descenso de precios en el surtidor. 

“En precios del combustible hasta ahora no hemos visto que el derrumbe del precio internacional tenga un mínimo efecto sobre el precio interno de los combustibles, confirmando la estructura oligopólica, altamente concentrada de la industria en su etapa downstream (refinación y distribución de nafta y gasoil)”, opina el experto Gerardo Rabinovich, vicepresidente segundo del Instituto Argentina de la Energía General Mosconi. “En términos de upstream (explortación y producción de crudo), este nivel de precios internacionales hace inviable inversiones nuevas en Vaca Muerta, por lo que su desarrollo hoy está completamente parado y podría seguir así los próximos años”, agrega Rabinovich.

El presidente del Mosconi, Jorge Lapeña, observa que “el sector petrolero argentino está doblemente impactado: por el lado de la demanda doméstica se verifica una caída de las cantidades vendidas de productos refinados de grandes proporciones, cantidades que no pueden ser colocadas en el mercado mundial porque la demanda mundial cayó y los precios internacionales están en el orden de los 20 dólares”. “Con estos valores, Vaca Muerta no es competitiva en el mercado internacional. Es un Proyecto que deberá ser revaluado y se debe evitar que se convierta en un sumidero de subsidios estatales. En este contexto, las petroleras argentinas no tienen otra alternativa que reducir actividad y producir solo lo que demanda el mercado local. La idea de pedir un barril criollo de 54 dólares al Gobierno, como han hecho las provincias petroleras por escrito, es absolutamente inviable. El Gobierno seguramente tendrá que regular algún precio del crudo por cada cuenca productora, tomando en cuenta los costos de producción de cada una para evitar males mayores”, agrega Lapeña.

“YPF debe dejar de ser una empresa privada más, que es el lema de los años 90”, propone el ex secretario de Energía. “Debe convertirse en la empresa petrolera donde el Estado nacional es el propietario del 51% de las acciones. El precio en el surtidor debe bajar, pero es una gran incógnita saber qué pasará”, admite Lapeña.

Otro ex secretario de Energía, Emilio Apud, vaticina que el abaratamiento del barril internacional no impactará en los surtidores. “Porque estamos desenganchados de los precios internacionales. Antes teníamos precios debajo de los internacionales y el detrimento era para la rentabilidad de las petroleras. Ahora esto cambió”, explica Apud. 

“En Vaca Muerta, las actividades cayeron al 50% y seguirán cayendo”, continúa el ex director de YPF en tiempos de Mauricio Macri. “Se sigue produciendo donde los costos son variables. La potencialidad de Vaca Muerta no está afectada, pero podrá funcionar a pleno en ocho o diez años. A la Argentina de hoy, el derrumbe impacta poco porque se exporta muy poco, de la zona del Golfo San Jorge (entre Chubut y Santa Cruz), y no dependemos mucho de la importación. Pero si seguimos con precios locales desenganchados el año próximo volverán los barcos metanos con gas natural licuado para reforzar los picos de invierno, lo que tendrá secuelas en la balanza comercial del país”, concluye Apud.

La caída del barril “todavía no impactó porque el precio está hoy regulado con un barril a 48 dólares”, opina el experto Víctor Bronstein. "Esto hace que hoy las refinadores obtengan rentas extraordinarias, aunque esa ganancia se compensa por el derrumbe de la demanda. Es una situación transitoria hasta que el Gobierno decida la implementación del barril criollo, que todavía no está definido si lo va a hacer y a qué valor”, añade Bronstein.

También te puede interesar

Galería de imágenes

Alejandro Rebossio

Alejandro Rebossio

Editor de Economía y columnista económico de Radio Perfil.

Comentarios