Sunday 14 de July, 2024

ECONOMíA | 29-11-2023 10:02

Persiguiendo el desarrollo: el motor del conocimento

El desafío es que el conocimiento sea comprendido y traccionado desde los responsables de economía, entrelazando y valorando todos los actores: la macro optimizada es una condición indispensable pero no suficiente.

Las sociedades modernas más prósperas son más sabias, no porque sus ciudadanos sean individualmente brillantes, sino porque apuestan con recursos concretos para generar y cosechar una diversidad de conocimientos y porque son capaces de recombinarlos creando una mayor variedad de productos y servicios que impactan con beneficios para toda la comunidad.

No se trata sólo de invertir, sino de invertir de manera inteligente y estratégica y potenciar y entrelazar las capacidades de formación, generación y aplicación del conocimiento que ya existen en nuestro país. Dadas las características de Argentina (con superposición y desarticulación de funciones), la inversión debe hacerse en forma coordinada, vía incentivos y flexibilización significativa de reglamentaciones, desde un sector transversal y potenciador de los diferentes organismos como la Jefatura de Gabinete.

Una propuesta concreta y constructiva de cómo hacer esta tarea (sin agregar ni mayores cargos, ni nuevas instituciones) esta presentada en el proyecto de ley N° 2778-d-2023: "Sello Otheguy" para incentivar las buenas prácticas y la asociación del conocimiento con el desarrollo socioeconómico. El proyecto de ley propone potenciar y alentar la coordinación de las acciones de los más variados actores y organismos públicos y privados distribuidos en todos los ministerios nacionales y en las provincias identificando por tal razón a la Jefatura de Gabinete como la autoridad de aplicación de dicha Ley.

La innovación no es un lujo, especialmente si comprendemos su más amplio significado que involucra los cambios que tienen impacto en la sociedad: avances tecnológicos, generación de nuevos productos y procesos, así como el cambio de actitudes, de modos de acción, de modos de relacionarse, de comunicarse.

Necesitamos, a partir del conocimiento y el capital humano que existe en nuestro país, aumentar y complejizar la matriz productiva, exportar más y ser más eficientes en todos los sectores socioeconómicos. Esto no sólo nos permitirá competir en el escenario global, sino que también nos hará más resistentes frente a las crisis económicas. Necesitamos que cada región tenga la capacidad de beneficiarse del desarrollo basado en el conocimiento generando riqueza y bienestar social.

Complejizar no supone, ni la demonización, ni el abandono de la producción primaria, cuando ella se realiza con estándares de competencia global, ni de los diversos sectores dinámicos de la economía argentina, sino la capacidad de añadir valor a dichos sectores para maximizar su dinamismo, así como también la generación de mayor valor agregado en nuevos sectores dinámicos que complementen, complejicen y diversifiquen la capacidad exportadora argentina.

Para ello podemos convertir a todo el país, en un motor de oportunidades a partir de las valiosas personas y de las capacidades ya invertidas en los más diversos rincones del territorio. Esto fortalecerá nuestras ciudades, contribuirá a la transformación de nuestra economía y a la creación de empleo, volviendo a las distintas realidades regionales en polos de atracción para que los jóvenes elijan quedarse a realizar sus sueños donde nacen.

Cuando el capital humano formado es la oportunidad con la que se cuenta, las decisiones de 4 años tienen impacto en más de 50. Se necesitaron más de 25 años de inversión personal y colectiva para formar el capital disponible hoy y se requerirán otros 25 años para formar a los reemplazos de los que se desarraiguen hoy. Aunque, al contabilizar los años necesarios para recuperar el futuro, debe considerarse una importante problemática actual, dependiendo de donde analicemos desde el 25% hasta más del 70% de los jóvenes están fuera del sistema educativo.

La oportunidad es usar tanto el capital humano que existe, como acondicionar las infraestructuras nacionales; y captar la inversión de los individuos y de las empresas, traccionando los recursos argentinos hacia Argentina fomentando Distritos Innovativos: Nodos de innovación.

Para tal fin es necesario promover en el territorio acciones público-privadas tendientes a realizar en forma simultánea: la detección y evaluación de potenciales semillas de negocios tecnológicos; los apoyos para "Nacer" (Centros de experimentación y prototipado usando 24/7 las instalaciones del SINCTI y Clínicas de Negocios –aceleradores, ONG empresarias-); y la tracción de los “fondos del colchón” (programas de matching funds). Esto debe ser alentado por un estado inteligente que contribuya a poner en valor el potencial generador de riqueza que hoy tiene el ecosistema del conocimiento, con el Ministerio de Economía como autoridad de aplicación. La propuesta, fruto de experiencias concretas de promoción de empresas de base tecnológica y análisis de las realidades nacionales e internacionales esta descripta en el proyecto de ley N° 2777-D-2023: “Plan Nacional de Nodos de innovación

Además, es imperioso agrandar el mercado de capitales promoviendo proyectos tecnológicos, dando a conocer las reales oportunidades a los vecinos de los vecinos. Por tal razón, copiando las acciones de Israel del 84 y del 05, el modelo argentino de acuerdo de bancos del 86 (ARGENTEC), buscando ampliar la sola aplicación de desgravaciones impositivas y modernizando el artículo 2 de la ley de innovación (23877), sería necesario establecer un fondo para la promoción de inversiones. También con el Ministerio de Economía como Autoridad de aplicación.

Esta propuesta se detalla en el proyecto de Ley N° 2779-D-2023 Fondo para la Promoción de Inversiones en investigación y Desarrollo Industrial cuyos objetivos son: el desarrollo de la industria de uso intensivo de conocimiento para aportar a las actividades económicas de mayor impacto en la economía nacional a la vez que utiliza y amplía la infraestructura tecnológica y científica y los recursos humanos existentes en el Estado; la creación de lugares de trabajo en la industria y la absorción de la mano de obra científica y tecnológica; y la creación de excedentes de rendimiento para la economía argentina basada en la complejización de la matriz productiva que priorice al desarrollo federal del país. Entendiendo "excedente de rendimiento" como un mayor beneficio económico para la economía resultante desde la investigación y el desarrollo o sus frutos, por encima del rendimiento que se reconoce directamente involucrando a las actividades de la investigación y el desarrollo.

Todas las propuestas son obviamente discutibles... lo más grave es ni siquiera considerarlas.

Porque solo deberíamos prohibirnos la falta de ideas, de acciones o el encierro por ideologías o intereses mezquinos que no construyen comunidad ni producen visones para fabricar futuro. Destruir es fácil, no requiere estudio; todo el mundo sabe destruir en política como en arquitectura. Edificar es obra de arte, que requiere aprendizaje.[1]

El desafío es generar riqueza y lograr que toda la sociedad tome parte de sus beneficios a partir de la formación de capital humano, la generación, la aplicación y el uso del conocimiento. La tarea implica promover las buenas prácticas y entrelazar los sectores socio-productivos y gubernamentales para que, en conjunto, respondan a los desafíos estratégicos

nacionales, regionales y locales, tendientes al desarrollo del país.

El éxito será medible no sólo por el retorno económico clásico, sino por el impacto en el desarrollo socioeconómico de las comunidades a lo largo y ancho de toda la Argentina. ¡Sí! somos capaces y hoy se produce conocimiento y tecnología que pueden impactar en el desarrollo de nuestras regiones.

No tiene caso seguir negándonos y perdiendo oportunidades por incapacidad de gestionar con inteligencia nuestras posibilidades o por demostrar que el otro es el culpable de los males. Es imposible avanzar en la sociedad del conocimiento si no reconocemos nuestras debilidades, para superarlas y decidimos, a partir de las capacidades QUE TENEMOS construir en conjunto el suelo fértil donde nuestros jóvenes elijan trabajar y vivir.

[1]J.B. Alberdi, CARTAS SOBRE LA PRENSA Y LA POLÍTICA MILITANTE DE LA REPÚBLICA, 1853. https://www.educ.ar/recursos/128647/cartas-quillotanas

*María Luz Martiarena es doctora en Física

por María Luz Martiarena

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