Friday 19 de July, 2024

EMPRESAS Y PROTAGONISTAS | 28-09-2023 15:08

“La psicología oscura del poder: detrás de las máscaras de los políticos”

Por la Dra. Romina Abiad. Médica Psiquiatra y psicoterapeuta- Coaching.

En el intrincado mundo de la política, la psicología desempeña un papel fascinante que permite analizar y desenmascarar las mentes de los que ocupan cargos de alto poder.

Mesianismo: el líder como elegido divino

Creen firmemente que han sido elegidos por fuerzas superiores para guiar a su pueblo. Se trata de un pseudo delirio místico que inspira hipnóticamente a las masas generando ilusiones de un futuro mejor en manos de un líder apasionado y excéntrico. Tienen ideas disruptivas y verdades reveladoras que los llevan a tomar decisiones irracionales, extremistas o autoritarias.

Narcisismo: cuando el Ego domina

Tienen una autovaloración desmesurada de sí mismos y un exceso de confianza en sus capacidades porque se creen superiores y especiales. Necesitan descalificar a otros y tienen la necesidad constante de ser admirados y elogiados lo que muchas veces los lleva a tomar decisiones que alimenten su ego olvidando las necesidades de la población.

Psicopatía: el rostro frío del poder

Que la gran mayoría de los poderosos tengan rasgos psicopáticos no significa que sean psicópatas. La psicopatía se caracteriza por la falta de empatía, la mentira compulsiva, manipulación y el comportamiento antisocial sin culpa ni remordimiento. Suelen ser encantadores en público pero pueden tomar decisiones crueles y despiadadas cuando se trata de consolidar su poder.

Maquiavelismo: la estrategia sin límites

La astucia y la manipulación a menudo son herramientas esenciales en la política. El maquiavelismo implica hacer lo que sea necesario para alcanzar y mantener el poder. Los maquiavélicos son expertos en el arte de la persuasión y la táctica sin preocuparse por las consecuencias éticas. Gobiernan con una premisa: “el fin justifica los medios”.

Personalidades malignas: líderes peligrosos

La tétrada maligna de la personalidad combina al narcisismo, maquiavelismo, psicopatía con el sadismo. Se trata de líderes carismáticos altamente peligrosos que buscan su propio beneficio sin importar el daño que causan. Manipulan a través del miedo o el terror y sienten placer causando crueldad, agresión y destrucción.

Síndrome de Hubris: arrogancia en exceso

Puede afectar a los que ejercen el poder en cualquiera de sus formas. Se caracteriza por la soberbia, arrogancia y prepotencia por un exceso de confianza en sí mismos y la sensación de ser invencibles. Necesitan ser admirados y menosprecian los consejos por lo que cometen errores graves, acciones impulsivas y arriesgadas que pueden llevar a crisis de gobernabilidad, escándalos o a su propia caída.

Adicción al Poder: la sed insaciable de dominio y control

Hay quienes desarrollan una adicción al poder y a pesar de poseerlo, sienten una insatisfacción constante que genera una búsqueda compulsiva de influencia y control. El vértigo por la posible pérdida de control y la necesidad de adrenalina que tiñe al juego político, se transforman en una verdadera obsesión. La necesidad de tener o retener poder les genera dependencia y se propaga a todos los ámbitos.

Detrás de los discursos y las pantallas, los políticos poseen sus propios rasgos de personalidad que indefectiblemente influirán en la toma de decisiones y en el destino de las Naciones. Conocer estas características permite analizar críticamente otros aspectos del liderazgo y sus implicaciones en la sociedad.

En definitiva, la mente detrás del trono puede ser tan importante como el trono mismo.

Dra. Romina Abiad

Médica Psiquiatra de Adultos e Infantojuvenil - Psicoterapia y Coaching

Instagram: @doc.romi  Pág web: www.docromi.com y www.lexartis.com.ar

 

 

por CEDOC

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