Ana Stjerne, directora y fundadora de Valkgallery, lidera este proyecto desde su mirada de diseñadora. Se formó en la UBA y esa base es la que le dio su mirada proyectual: la costumbre de pensar cada muestra, cada espacio y cada vínculo con un artista no como un hecho aislado, sino como parte de un proyecto mayor, con estructura y sentido de conjunto. Esa mirada, formada entre el diseño y el arte, es la que terminó de darle identidad a la galería: un espacio donde el arte contemporáneo y el diseño conviven, como conviven las cosas en una casa, en un lugar que se habita todos los días. Fue pionera en Latinoamérica en el uso de blockchain y la tokenización de arte, dos frentes que sostiene en paralelo a la gestión de la galería.
Gestiona la propuesta de Valkgallery junto a Raúl Edén y lo que lo sostiene no es una fórmula de negocios: es una amistad de trabajo de veinte años. Vienen del estudio de diseño homónimo, donde aprendieron a mirar el arte y el diseño como dos lenguajes que se necesitan mutuamente. Esa manera de trabajar en equipo ,escuchándose, discutiendo, confiando el uno en el otro, es la que trasladaron después a Valkgallery, y es, sin exagerar, la razón por la que siguen de pie diez años después.
Porque en Valkgallery el equipo no termina en la dirección: se extiende a cada artista que forma parte del proyecto. La galería entiende su trabajo como un todo colaborativo, donde los artistas no son solo nombres en una pared sino parte activa de un mismo camino. Nadie se salva solo, y una galería, proponen Ana y Raúl, no es solamente un espacio exhibitorio: es también acompañamiento, es sostener el crecimiento de cada artista a largo plazo, es mentoría. Apoyar, producir, insistir, celebrar los logros ajenos como propios. Esa filosofía es la que explica que Valkgallery represente hoy a cerca de treinta artistas y que, diez años después, muchos de aquellos primeros vínculos sigan intactos.
Esa misma vocación de estar presentes es la que llevó a la galería a construir una trayectoria constante en ferias: participó de las ediciones de Arte Pequeño Formato, la feria que se desarrolla en Ciudad de Buenos Aires, MAPA, JustMad en Madrid, además de un marketplace propio en marketplace.valkgallery.com que extiende ese trabajo al plano digital.
Y en este aniversario, la galería encara su tercera mudanza. Se van al centro, al anexo del Palacio Paz que es un espacio con una carga histórica y arquitectónica enorme, que los exige y los entusiasma en partes iguales.
La expansión, además, no se queda en Buenos Aires. Valkgallery también tiene sede en Madrid, en Carabanchel, el barrio que en los últimos años se transformó en uno de los polos artísticos más comentados de la ciudad. Lo que durante décadas fue un barrio obrero, de imprentas y talleres, hoy reúne salas expositivas, estudios de artista y plataformas creativas pensadas como ecosistemas multidisciplinares, en un proceso que no respondió a una planificación urbanística sino a un movimiento orgánico: primero llegaron los estudios, después los colectivos, y finalmente las galerías, hasta consolidar un circuito propio que ya reúne a más de una decena de espacios en la zona. En ese contexto se inscribe también Minka, el proyecto cooperativo que Valkgallery impulsa junto a otras tres galerías para sostener un espacio expositivo permanente dedicado al arte latinoamericano en Madrid, una apuesta que profundiza esa misma lógica de trabajo colectivo, ahora también a escala internacional.
La muestra que inaugura esta nueva etapa en Buenos Aires es de Natalia Biascioli, con texto curatorial de María Pichot, en el sector de arte contemporáneo de la galería. En paralelo, el sector de diseño, que para ellos es tan protagonista como el arte, está curado por la arquitecta e interiorista Paula Herrero, con muebles de Espina Corona y fotografías de Sergio Castiglione.
Diez años, tres mudanzas, dos países, un equipo que no se rompió en dos décadas y que incluye siempre a los artistas. Valkgallery arranca su segunda década ahí donde siempre estuvo cómoda: en el cruce entre el arte y el diseño, hecho entre varios… con muchas manos en el plato, haciendo bellos garabatos.














Comentarios