Friday 27 de March, 2026

EMPRESAS | Hoy 12:25

La habilidad que los CEOs empiezan a exigir en el liderazgo

En un escenario empresarial atravesado por la incertidumbre, la transformación tecnológica y nuevas expectativas de las personas hacia el trabajo, cada vez más organizaciones están empezando a mirar otra habilidad clave en sus directivos: la comunicación.

No se trata solo de transmitir información. En el mundo corporativo empieza a ganar terreno un enfoque que los especialistas denominamos comunicación transformacional: una forma de liderar conversaciones que no solo informan, sino que generan claridad, confianza y cambio real dentro de las organizaciones.

Para CEOs, directores y líderes de equipos, esta habilidad se vuelve cada vez más determinante. En contextos de negocio complejos, donde las empresas atraviesan procesos de transformación constante —desde cambios tecnológicos hasta reconfiguraciones de mercado— la calidad de las conversaciones se vuelve un factor estratégico para alinear equipos, tomar decisiones con mayor velocidad y sostener culturas organizacionales capaces de adaptarse.

La comunicación no es solo lo que decimos, sino el impacto que nuestras palabras, silencios y emociones generan en los demás. Las empresas no cambian únicamente con nuevas estrategias, cambian cuando cambian las conversaciones que sostienen sus líderes.

Uno de los grandes desafíos que hoy enfrentan muchas organizaciones es la falta de conversaciones claras. Evitar feedback, postergar charlas incómodas o utilizar mensajes ambiguos suele generar confusión, desgaste y pérdida de confianza dentro de los equipos. En muchos casos, los problemas que aparecen como fallas de ejecución, baja productividad o falta de compromiso tienen su origen en conversaciones que nunca ocurrieron o que se dieron de manera poco efectiva.

Por eso, cada vez más compañías están empezando a entrenar a sus líderes no solo en habilidades técnicas o estratégicas, sino también en cómo conversar, escuchar y dar feedback de forma efectiva. En un entorno donde la velocidad de cambio es cada vez mayor, los líderes que logran generar claridad en medio de la incertidumbre se convierten en un activo clave para el negocio.

Los datos respaldan esta tendencia. Según el informe Global Human Capital Trends de Deloitte, las organizaciones están revalorizando cada vez más las habilidades humanas dentro del liderazgo. En la misma línea, el informe State of the Global Workplace de Gallup muestra que los equipos con altos niveles de compromiso —un factor estrechamente vinculado con la calidad del liderazgo y la comunicación— pueden registrar hasta 23% más rentabilidad y 18% más productividad en ventas que aquellos con menor engagement.

Para CEOs y ejecutivos de primera línea, esto implica un cambio de mirada. Durante mucho tiempo el liderazgo se asoció principalmente con la estrategia o la toma de decisiones. Hoy las organizaciones empiezan a entender que la forma en que los líderes se comunican con sus equipos (y con ellos mismos) impacta directamente en variables críticas del negocio: clima laboral, retención de talento, velocidad de ejecución e incluso capacidad de innovación.

La asertividad no es hablar más ni imponer un punto de vista. Es dar claridad, sostener la relación y generar confianza. En este contexto, la comunicación deja de ser una habilidad “blanda” para convertirse en una herramienta estratégica de gestión. Una conversación bien liderada puede ordenar prioridades, destrabar conflictos, acelerar decisiones y fortalecer el compromiso del equipo. Una conversación mal gestionada (o, incluso, evitada), en cambio, puede generar incertidumbre, desalentar a las personas o debilitar la cultura organizacional.

Las investigaciones también muestran la magnitud del impacto que tiene el liderazgo en la experiencia de los equipos. Según el informe State of the Global Workplace 2024 de Gallup, el 70% del nivel de compromiso de un equipo depende directamente de su manager. Es decir, de cómo ese líder escucha, da feedback, comunica decisiones y construye confianza en el día a día.

Para muchas organizaciones, el desafío no es solo mejorar la comunicación corporativa hacia afuera, sino transformar la calidad de las conversaciones que ocurren dentro de la empresa. Se puede tener una visión brillante y un plan estratégico impecable, pero si el mensaje no conecta con las personas, se pierde. No solo importa lo que se dice, también -y sobre todo- importa cómo hacemos sentir a quienes nos escuchan. Y de eso se trata la comunicación transformacional.

En un contexto empresarial que exige mayor adaptabilidad, colaboración y velocidad de ejecución, la comunicación transformacional aparece así como una de las competencias más relevantes para el liderazgo del presente. Porque, en definitiva, muchas de las transformaciones que buscan las empresas no empiezan con un nuevo plan, sino con una conversación distinta dentro de la organización.

*La autora es licenciada y Profesora en Comunicación Social por la UBA, facilitadora y speaker en Comunicación Transformacional, coach ejecutiva y CEO & Founder de Makana Comunicación.

 

 

por Vero Salatino

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