lunes, febrero 17, 2020

EMPRESAS | 30-12-2019 10:41

Rumbo económico: el lamento de los importadores de autos

La automotriz surcoreana Hyundai critica la suba impositiva y el consiguiente encarecimiento de los vehículos.

Las empresas del sector automotor ven con demasiada preocupación la aprobación de la ley de solidaridad social y reactivación productiva en el marco de la emergencia pública, en la que se establece la reforma del artículo 39 de la norma de impuestos internos. Esto viene a modificar la base imponible, bajándola a vehículos de 1,8 millón de pesos y dejaría al 43% de los vehículos disponibles en el mercado argentino bajo el alcance de este gravamen.

“Lamentablemente este proyecto es como echar nafta para apagar un incendio", se lamenta Ernesto Cavicchioli, vicepresidente de Hyundai Argentina, firma surcoreana que ya vislumbra cómo impactará esta medida en su negocio, pues es netamente importadora. "Espero que las autoridades puedan reflexionar y aceptar modificaciones en las bases o alícuotas. Esto generará un impacto muy grande dentro de un contexto que ya es negativo, con la baja de ventas del 40%, que, sacando planes de ahorro y liquidaciones, la caída real de boletos es del orden del 60 al 70%”, agrega Cavicchioli.

Con la norma anterior, la tasa establecía que el tributo se aplicaba a modelos cero kilómetro cuyo valor de venta se situaba en los US$ 42.000, lo que traducido a pesos era un valor cercano a los 2,5 millones de pesos, según la tasa de cambio actual. En cambio, la nueva ley establece dos escalas: un gravamen del 20% para los modelos que tengan un valor de venta al público de US$ 28.000, lo que equivale a 1,8 millón de pesos, y la segunda aplica un 35% de tasa para los vehículos que superen los 3,1 millones de pesos de precio final.

Estas escalas, según números realizados por la industria, significarían incrementos del 25% para la primera categoría y del 53,8% para la segunda. “Esto baja abruptamente la base imponible", advierte Cavicchioli. "Todas las marcas tenemos comprometidos autos que están llegando entre diciembre y febrero como mínimo. No se puede cambiar las reglas de juego de esta manera. Nos empujan al borde del precipicio. El auto se pide a la fábrica y luego tiene al menos dos meses de tránsito hasta que llega al mayorista”.

“Hasta acá el sistema venía funcionando con una base imponible que se actualizaba cada tres meses por inflación, según la medición del Indec, y todas las marcas hicimos las inversiones basadas en esa previsibilidad. Ahora, no sólo bajaría la base, se cambiaría el índice al de precio mayorista del sector, que no sabemos cómo va a dar, y se postergaría el primer ajuste a abril”, dice el vicepresidente de Hyundai.

Un mercado deprimido. En la Argentina se produce menos del 10% de la variedad de modelos de automóviles y utilitarios livianos que se venden en el mercado. La automotriz es una industria altamente impactada por las importaciones, porque hasta los autos que se fabrican en el país tienen el 70% de sus componentes del exterior.

Como importador, el directivo de Hyundai conoce bien el impacto que tuvieron en su empresa los saltos que dio el valor del dólar en el último año. “Esto significó, en promedio, una caída de alrededor del 50%, según la marca; en el caso de los importadores un poco más, y los que tienen fábrica local pudieron matizarlo con los planes de ahorro. El mercado ya está en situación crítica, por eso algo bueno sería que, como se hizo durante el gobierno de Néstor Kirchner, se suspenda el pago del impuesto para reactivar la industria”, analiza Cavicchioli.

Un auto extranjero al entrar al país paga 37,5% de arancel de importación, que se suma al 21% de IVA y al 4% de Ingresos Brutos, además de impuesto a las ganancias y otros que carga el vendedor. “De por sí, en el mercado argentino, el valor de un vehículo es el doble de lo que pagan en otros. Al aplicarse este nuevo impuesto, será un 25% o casi un 54% más caro, entonces los precios se van del alcance de la gente. Adicionalmente, el precio de la patente y el seguro están basados en el precio público y se encarecerán. El mercado se contraerá más. Estas medidas afectan toda la industria, pero sobre todo al concesionario”, agrega el directivo de Hyundai.

En el caso de esta empresa asiática quedarían afectados por el impuesto todos los autos, SUV y los de energías alternativas, como el Ioniq, un vehículo que acaba de presentar. Quedan por fuera el H-1, por ser considerado comercial, y los camiones.
Pensar en 2020. A pesar de la economía, Hyundai tiene planeado empezar el próximo año en Cariló con su tradicional Summer Experience, donde se podrán ver las novedades de la marca, como los modelos Santa Fe 2020, Veloster N, Kona e Ioniq.

Además, los últimos dos estarán disponibles para usarlos en pruebas de test drive. “El plan más fuerte del verano es estar en la costa, mostrando nuestras novedades. Estar donde está la gente”, dice Cavicchioli, al mismo tiempo que señala que con las tasas como están hoy no pueden ofrecer financiación a sus clientes, algo que lo están consiguiendo a través de los concesionarios o entidades bancarias.

La estrella de la marca en 2020 volverá a ser el Tucson, tope de gama de la SUV de la compañía y el de mayor volumen de ventas. Y, en cuanto a novedades, espera que el Kona Hybrid sea un gran protagonista del año que está por empezar.l

por Marysol Antón

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