Lunes 20 de septiembre, 2021

EMPRESAS | 29-03-2021 20:00

Los CEOs, también activistas

Antonio Aracre, Facundo Manes y José Urtubey comparten el podio del CEO activismo en Argentina, que mide el trabajo personal en temas de relevancia social por fuera de las actividades habituales de las compañías.

Se trata de un fenómeno que tuvo excelente repercusión en Estados Unidos durante la presidencia de Donald Trump, cuando muchos líderes le dieron la espalda al mandatario por salirse del Acuerdo de París, recortar las visas para talentos extranjeros y por sus políticas raciales y policiales. Tras un año de pandemia, el CEO Activismo está presente en las compañías, ya que las personas estuvieron atentas no solo a la colaboración de las empresas con las autoridades en la gestión de la crisis sanitaria, sino también hacia el trato a su staff interno. El concepto llegó a la Argentina, y hace referencia a las acciones de los líderes empresariales que se comprometen públicamente con una agenda de temas que no tienen vínculo directo con el negocio de su compañía. Este “activismo” se puede medir y a partir de eso es posible establecer un ranking. El estudio fue elaborado por el consultor Joaquín Rizzo, que estableció un sistema de puntaje por cada opinión que los 100 CEOs argentinos realizaron entre el 1 de noviembre de 2019 y el 1 de noviembre de 2020, sobre temas que atraviesan a la sociedad, sin mencionar la empresa que conducen.

El estudio sobre “CEO Activism”, listó el grado de involucramiento de los numero uno de las empresas locales, y sostiene que Aracre es el líder indiscutido del ranking argentino. Durante el 2020 las caras más importantes de distintas compañías locales dieron su opinión sobre temas que marcaron la agenda, como la cuarentena, la carga tributaria, medio ambiente, sustentabilidad, acuerdo con China, el rol del Estado frente al conflicto con Vicentín, negociación de la deuda, diversidad e inclusión, y temas relacionados al colectivo LGTBIQ+, entre otros aspectos. El ranking analiza el nivel de involucramiento de los CEO frente a un hecho puntual de la agenda pública, ya sea en Twitter, o a través de los medios de comunicación. El top 5 del listado está encabezado por Antonio Aracre (Syngenta, con 60 puntos), Facundo Manes (INECO, con 58 puntos), José Urtubey (Celulosa Argentina, 38 puntos), Sergio Kaufman (Accenture, 26 puntos), y Miguel Acevedo (Aceitera General Deheza, 26 puntos). En el sector de retail, el estudio menciona a CEOs como Marcos Galperin (Mercado Libre, puesto 15), Federico Braun (La Anónima, puesto 26) y Horst Paulmann (Cencosud, puesto 29). Otros ejecutivos relevantes en consumo masivo son Martin Cabrales (Cabrales, puesto 16) y Diego De Leone (Natura, puesto 35).

Agenda activista

Según Rizzo, la cuarentena fue la temática que despertó la mayor cantidad de opiniones de CEO activismo en el último año. En la agenda del activismo, el 25% de notas publicadas en medios de comunicación, estuvieron relacionadas con las medidas de aislamiento social, preventivo y obligatorio; seguido por los impuestos en la Argentina, que acaparó el 17%; en tercer lugar, apareció la deuda argentina con el 15% de las menciones. El rol del Estado frente al conflicto con Vicentin ocupó el 11,3% y el impuesto de la riqueza un 10%. Muchos líderes dejaron afuera de la agenda temáticas que atravesaron a la sociedad en su conjunto durante el año estudiado, como la violencia de género, la diversidad, la identidad y la brecha salarial. Hubo una sola nota de opinión relacionada a equidad de género, mientras que otros temas fueron la diversidad y la sustentabilidad.

“El empresario argentino está separado de la sociedad, y viceversa. Eso refleja la mala imagen que tienen la gente de las empresas. Los líderes están cerrados en los negocios, como pasa en todo el mundo, pero en otros países los gerentes se animan a hablar y muchos en la Argentina no” aseguró Rizzo. Según el ranking, el consultor encontró que 36 de los 100 líderes evaluados, realizaban este tipo de declaraciones. Las opiniones se vuelven activismo cuando son personales, independientemente del negocio que lleva a cabo la empresa que representan. El activismo impacta de lleno en el público, cuando el negocio se basa en la interacción con la gente, lo que hace que las empresas más grandes del país se muevan en otro segmento.

Activismo en primera persona

El líder de Celulosa Argentina opinó mayoritariamente en temas relacionados a la presión impositiva, retenciones al sector, deuda externa, impuestos a la riqueza y el conflicto Estado-Vincentin. “Apuntar al éxito de la reforma tributaria, haría más fácil el mundo pos-pandemia” aseguró Urtubey.

Quien hizo activismo con relación a la pandemia del COVID 19 fue el neurólogo Facundo Manes, quien se centró en cómo los vínculos humanos debían mantenerse para no impactar negativamente en la salud mental. Según Rizzo, “Facundo Manes fue quien tuvo opiniones más altruistas”.

Por su parte Antonio Aracre, el primer CEO en reconocerse públicamente gay de la Argentina, se focalizó en cuestiones de diversidad y sustentabilidad. “Hace más de 5 años que las multinacionales incluyeron la cuestión de la diversidad en su agenda. Las empresas locales lo están incluyendo de a poco. Lo que buscamos a nivel corporativo, es que ninguna parte de la sociedad se vea excluida de la oferta laboral. Si sos parte de una minoría y tenés la opción de ingresar a una empresa donde no tienen una mirada sobre la inclusión, es muy probable que pierdas el interés en entrar a la empresa”. En ese punto, reconoció que existe mucho marketing en esto porque una cosa es ser una empresa diversa porque se manifiesta de determinada manera y otra muy distinta es ser inclusiva.

Finalmente, el rol de la sustentabilidad en el desarrollo empresarial se vincula con el resto de las cuestiones sociales que Argentina tiene por resolver. “La sustentabilidad, debe plantearse con una mirada a largo plazo en el mundo empresarial. Deben considerarse los pilares críticos que tienen cualquier organización. Por un lado, que la rentabilidad nos permita asegurar la continuidad en las inversiones; Desde la tecnología e innovación, lograr que la inclusión social nos facilite atraer más y mejores talentos; y, por último, el cuidado del medio ambiente que nos permita asegurar un mundo más habitable para las futuras generaciones” agrega el ejecutivo de Syngenta.

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por Francisco Ferreyra

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