Wednesday 26 de August, 2026

ESPACIO NO EDITORIAL | Hoy 15:18

El inglés y la identidad profesional: cuando el idioma nos hace sentir menos capaces

Argentina tiene un buen nivel de inglés en comparación con gran parte del mundo. Sin embargo, detrás de ese dato aparece una diferencia llamativa: entendemos mejor el inglés de lo que logramos hablarlo.

Según el EF English Proficiency Index 2025, Argentina ocupa el puesto 26 a nivel mundial, con 575 puntos. Pero mientras obtiene 592 puntos en lectura, el resultado en expresión oral cae a 489. El índice analiza los resultados de 2,2 millones de adultos de 123 países y regiones.

La diferencia permite poner números a una situación frecuente entre profesionales: personas capaces de leer informes, comprender reuniones o trabajar con documentación en inglés que, cuando llega el momento de tomar la palabra, sienten que no logran mostrar todo lo que saben.

Pueden liderar, negociar o explicar un proyecto complejo con seguridad en español. Pero cuando tienen que hacerlo en inglés, algo cambia.

No dejan de saber ni pierden experiencia. Sin embargo, aparece el miedo a equivocarse y un pensamiento recurrente: “En español sé quién soy. En inglés siento que parezco menos capaz”.

El inglés y la identidad profesional: cuando el idioma nos hace sentir menos capaces

Cuando el nivel no cuenta toda la historia

El problema no es menor en un mercado laboral cada vez más internacional. Un estudio de Cambridge English realizado entre más de 5.000 empleadores de 38 países eemusestra que más de dos tercios consideran que dominar el inglés es vital para sus negocios y la mitad ofrece mejores condiciones iniciales a candidatos con buenas habilidades en el idioma.

Frente a la inseguridad, muchos profesionales llegan a la misma conclusión: “Necesito mejorar mi inglés”. Entonces comienza la búsqueda del próximo nivel: B2, C1, más vocabulario, más gramática. “Cuando tenga un C1, voy a empezar a postularme”.

Pero existe una diferencia entre saber inglés y poder usarlo profesionalmente bajo presión.

Trabajar globalmente no requiere necesariamente un inglés perfecto. Requiere poder hacer cosas con el idioma: explicar una idea, reformular, pedir una aclaración, responder una pregunta inesperada, disentir, negociar y continuar hablando después de cometer un error.

Recuperar quiénes somos cuando hablamos inglés

Durante años construimos una identidad profesional. Aprendimos a explicar, persuadir, liderar, hacer preguntas y transmitir experiencia.

El desafío es lograr que esa identidad también aparezca cuando cambiamos de idioma.

Por eso, quizás la pregunta no debería ser solamente “¿qué nivel de inglés tengo?”, sino “¿qué necesito ser capaz de hacer en inglés para el trabajo que quiero?”

Porque mientras muchos esperan alcanzar el próximo nivel para animarse a una entrevista, levantar la mano en una reunión o postularse a una posición internacional, las oportunidades siguen ocurriendo.

El objetivo no debería ser esperar a hablar inglés perfectamente, sino lograr que, cuando llegue una oportunidad, el idioma no esconda al profesional que ya somos.

 

por CONTENT NOTICIAS

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios