En 2017 fundé Creeser con una pregunta que me acompañaba desde mis años en la industria automotriz: ¿por qué hay personas y equipos que saben lo que tienen que hacer y aun así no lo hacen? Nueve años y más de 750 personas formadas después, tengo una respuesta incómoda: casi nunca es falta de motivación.

La motivación dura lo que dura el aplauso. Lo que cambia los resultados es otra cosa: cómo una persona se observa, qué se dice a sí misma, qué conversaciones evita y cuáles se anima a tener. Eso es lo que trabaja el coaching ontológico, y lo que en Creeser buscamos llevar a lo concreto.
Por eso diseñamos procesos que no terminan el último día. Creesiendo, nuestro entrenamiento central, combina cuatro días intensivos con tres meses de práctica sostenida, porque lo que se descubre en un fin de semana se pierde si no se ejercita en la vida real. Quienes egresan pueden continuar en el Programa de Logros, un espacio de seguimiento para convertir lo aprendido en metas medibles.
En las empresas el desafío es el mismo, pero con más en juego. La organización tiene objetivos económicos; las personas que la sostienen tienen los suyos. Durante años eso se trató como un tironeo: o rinde la empresa o está bien la gente. Mi experiencia de diez años liderando equipos, y lo que vemos en Creeser, dice que esa oposición es falsa. Cuando un equipo aprende a pedir, a prometer, a reclamar sin romper el vínculo y a decir que no a tiempo, los números mejoran, porque se pierde menos energía en lo que no se dice.
Para empezar no hace falta una gran inversión. Hace falta animarse a revisar qué conversaciones quedaron pendientes, y tenerlas.
Contacto: Creeser: creeser.com.ar · [email protected] · WhatsApp +54 9 11 4099-4450 · Instagram @creesercoachingok
Nahuel Morath: nahuelmorathcoach.com.ar · Instagram @nahuelmorathcoach
por CONTENTNOTICIAS














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