SOCIEDAD | 25-01-2023 16:58

Báez Sosa: así siguieron los rugbiers el alegato de Fernando Burlando

La etapa de los alegatos inició por la mañana, y contó con la intervención del abogado de la familia Sosa y dos fiscales, quienes solicitaron la pena de prisión perpetua.

El juicio por el Caso Báez Sosa llega a su recta final, ya que inició la etapa de los alegatos. Los 8 imputados escucharon la larga exposición permaneciendo, la mayoría del tiempo, en silencio y casi sin moverse, pero algunos de ellos dejaron escapar bostezos y gestos mientras, luego del cuarto intermedio, el abogado de la familia Sosa, Fernando Burlando realizara su intervención. La mayoría del tiempo observaron a Burlando fijamente, interrumpiendo la mirada bajando la cabeza.

Blas Cinelli, Enzo Comelli y Matías Benicelli bostezaron en algunos momentos, y Ayrton Viollaz miraba fijo a Burlando mientras este desarrollaba su alegato. Maximiliano Thomsen mantuvo en algunos tramos una mirada de enojo, lo mismo que Luciano Pertossi. En contrapunto, Lucas y Ciro Pertossi, hermano y primo de Luciano respectivamente, se mostraron idos y con una actitud resignada. A lo largo del alegato, quienes seguían la audiencia por redes con el hashtag #JusticiaPorFernando, repudiaron estos gestos, juzgándolos como una muestra de "soberbia", y falta de "empatía" y "arrepentimiento". 

Durante el alegato, Burlando mostró una imagen para “sintetizar” la “carnicería humana” a la que fue sometido la víctima: “Fernando Báez Sosa, de rodilla, sus manos en el piso, y sin siquiera mirar, porque tal vez entendió que esa mirada podía significar una falta de respeto, y pide contemplación, clemencia. La respuesta, excelentísimo tribunal, fue una patada a la cabeza, y otra más, y otra más…” puntualizó el abogado de la familia Sosa. 

burlando

La audiencia comenzó a las 10 de la mañana en el Tribunal Criminal 1 de Dolores, con la presencia de los ocho imputados, las partes y los padres de la víctima. Antes de eso, Burlando había adelantado al llegar al tribunal, que "hay cuatro candidatos" para denunciar por falso testimonio. En la mira está, por ejemplo, un perito de la defensa que puso en duda las maniobras de RCP que le hicieron a Báez Sosa después de la golpiza.

La presidenta del Tribunal Oral de Dolores, la jueza María Claudia Castro, abrió la audiencia presentando al fiscal Gustavo García, quien arrancó su alegato con un repaso de cómo se dieron los hechos que desencadenaron el asesinato de Báez Sosa. 

"Alrededor de las 4.30 aprovecharon la circunstancia de que Báez Sosa y sus amigos estaban conversando distraídos y que personal policial se tuvo que retirar por otro conflicto, atacaron por sorpresa a Fernando", relató. Luego contó que los rugbiers también golpearon a algunos de los amigos de Fernando, para poder golpearlo sin ninguna interrupción. 

Según declaró García "a criterio de la Fiscalía fue homicidio doblemente agravado por haber sido cometido con alevosía y el concurso de dos o más personas y en concurso con lesiones leves reiteradas", definió.

"Estamos convencidos que Thomsen amenazó a Fernando", afirmó respecto de una seña que hizo con su mano al cuello el acusado dentro del boliche Le Brique, de Villa Gesell, frente frente al cual ocurrieron los hechos. Según el fiscal, "Fernando le pegó a Thomsen y eso motivó que lo terminaran matando".

Poco después, el defensor de los rugbiers, el abogado Hugo Tomei, objetó una edición de video que muestra cronológica y sincronizadamente los diferentes videos del hecho, incorporados al expediente. "Hay un aspecto técnico que es más probatorio que el alegato. Esto es un nuevo enfoque, con ediciones y ponen a la defensa en una posición diferente, más abajo. Me parece que no correspondería", dijo el defensor. La jueza Castro rechazó el pedido de Tomei y la audiencia siguió adelante. 

García sostuvo que el crímen fue cometido con “premeditación” aunque “no hubo roles ni funciones, todos hicieron de todo, se pusieron de acuerdo y lo golpearon”. "El concurso previo no requiere de mucha deliberación, puede ser instantáneo. En este hecho hubo una estrategia, una planificación de cómo iniciar el ataque", manifestó García, quien a continuación expuso la autopsia del cuerpo de Báez Sosa y mostró como en su cara quedó grabada la huella de la zapatilla de Maximiliano Thomsen, uno de los imputados. García fue contundente: "Como los toreros se llevan la oreja del toro, eso fue dejarle el sello a Fernando, ese sello es el que dejó Máximo Thomsen en el rostro de Fernando Báez Sosa". 

Luego de que el fiscal Juan Manuel Dávila detallara el rol de cada uno de los 8 imputados en la golpiza, pidió que todos los rugbiers sean condenados a la pena de prisión perpetua bajo la figura de “homicidio doblemente agravado por alevosía y en concurso premeditado de dos o más personas y lesiones leves reiteradas”. También solicitó que se inicie una investigación por mal testimonio contra Juan Pedro Guarino y Tomás Colazo, bajo la presunción de que ambos amigos de los acusados mintieron en su declaración testimonial. Luego, después del cuarto intermedio, Fernando Burlando comenzó su exposición.

 

por R.N.

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