Domingo 2 de octubre, 2022

SOCIEDAD | 16-08-2022 14:31

¿Cómo saber si una vivienda consume más de 400kw/H?

A partir de septiembre, el Gobierno aplicará las nuevas tarifas de electricidad. Y el subsidio de la tarifa será por un consumo menor a esa marca. ¿Qué es el etiquetado energético?

A partir de septiembre, el Gobierno aplicará las nuevas tarifas de electricidad, gas y agua con recortes en los subsidios. En el servicio de electricidad, por ejemplo, el subsidio de la tarifa será por un consumo de hasta 400kw/h por período. Si el usuario se excede de ese cupo, pagará el valor pleno o total por cada Kw/h de consumo adicional.

Considerando este escenario es indudable que los consumidores no solo tienen que incorporar nuevos hábitos en el uso de la energía, sino que también tienen que convertirse en controladores de los kilowatts/hora consumidos, en el caso de la electricidad, para no pasarse del límite establecido.

A esto se le sumará en muy poco tiempo la quita del subsidio al gas y agua, y el consecuente aumento de este servicio, que hará aún más que los consumidores sean expertos sobre el consumo de la energía doméstica.

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Hoy existen diferentes soluciones y herramientas que ayudan a reducir el consumo: iluminación led, implementar una aislación térmica eficiente de muros; aberturas también eficientes, calefones solares, electrodomésticos de bajo consumo, entre otros. Y hay también calculadores online con los cuáles se puede medir la energía que se lleva consumida en el mes. 

El primer paso para calcular el consumo de un electrodoméstico es conocer su potencia. Por lo general, esta información estará reflejada en la caja del producto. Pero si no hay caja ni manual, suele figurar en la página del fabricante. La potencia de los electrodomésticos se mide en vatios (Watts) y para poder calcular el consumo de los electrodoméstico bastará cargar la suma en una app de las muchas que ofrecen los celulares como "Factura sencilla".

Consecuentemente, a partir de ahora no sólo debería ser importante saber cuánto se va a pagar por el inmueble a la hora de comprar o alquilar, sino también comprobar que sean eficientes energéticamente (algo que ya sucede en otros lugares del mundo) ya que de no serlo, generará gastos extras. Por lo tanto, conocer el nivel de eficiencia energética se vuelve una prioridad.

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“Se estima que en Argentina el consumo de gas natural en espacios habitables, como viviendas, comercios, oficinas, espacios de recreación, salud, entre otros, equivale al 57% y la electricidad, al 35%. Por este motivo, la mejora de la eficiencia energética de espacios habitables puede ayudar a reducir el consumo de acondicionamiento interior en más del 50%, lo que impactará no solo a nivel individual sino a nivel nacional en ahorros", marca Guillermo Simón Padrós, integrante del grupo de instituciones que abogan por el etiquetado energético de viviendas.

El etiquetado energético de una propiedad es similar a las etiquetas que se conocen en los electrodomésticos. Es un documento en el que figura la Clase de Eficiencia Energética en una escala que va desde la «A» hasta la «G», que mide la energía (y el consumo) que se utiliza para calefacción en invierno, refrigeración en verano, agua caliente de uso sanitario e iluminación.

Es decir, se trata del denominado Índice de Prestaciones Energéticas (IPE) que varía para cada vivienda y región del país. Existen siete clases de eficiencia, identificadas por un código de colores y letras que van desde el verde con la letra A para las propiedades más eficientes, hasta el rojo con la letra G para las menos eficientes, asociadas a los valores del IPE. Un edificio o una vivienda es más eficiente energéticamente que otro, si para alcanzar un mismo grado de confort, consume menos energía.

El calificar las propiedades trae muchos beneficios entre los cuales se pueden destacar: la reducción del consumo de energía y ahorro económico, ya que permite conocer cuáles son los parámetros a modificar; una puesta en valor del mercado inmobiliario; un mayor confort; vivir en una propiedad con calificación A permite llegar a niveles de temperaturas acordes para la salud sin consumir energía en exceso; y el cuidado del medio ambiente.

"Esto generaría una reducción a más de la mitad de las emisiones de CO2, uno de los gases responsables del cambio climático”, agrega Simón Padrós, CEO de Argentina Green Building Council. 

por R.N.

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