Jueves 6 de mayo, 2021

SOCIEDAD | 23-07-2020 10:43

Cuáles fueron los últimos movimientos de Facundo Astudillo Castro

Qué se sabe y qué no sobre el joven que fue visto por última vez el 30 de abril en un retén policial. Por qué la querella sospecha de la Bonaerense.

La última foto de Facundo Astudillo Castro es del 30 de abril a las 10 de la mañana, cuando fue demorado por dos efectivos de la Policía Bonaerense, quienes le labraron un acta por violar la cuarentena. El joven de 22 años había salido de su casa en Pedro Luro unas horas antes para viajar, a dedo, hasta Bahía Blanca. Sin embargo, nunca llegó. No hay certezas de lo que sucedió después del retén policial y su madre, Cristina Castro, su madre, sospecha de las fuerzas de seguridad. Como querellante de la causa, logró que la investigación se caratulara como “desaparición forzada de persona” a partir de las dudas en las declaraciones de los uniformados y la incorporación de tres testimonios que relatan haber visto cómo a Facundo lo subieron a un patrullero.

NOTICIAS reconstruyó la cronología de una jornada de la cual, todavía, falta mucho por esclarecer.

Al cierre de esta edición, la Policía Federal avanzaba con rastrillajes en la zona sin resultados positivos. Sin embargo, el jueves 16, se confirmó la incorporación de una testigo de identidad reservada que aseguró haber trasladado a Facundo el mismo 30 de abril desde un punto en la ruta 3 hasta Bahía Blanca. La noticia quebraba lo poco que se suponía hasta el momento, ya que ninguno de los testimonios que había hasta entonces había ubicado al joven en su lugar de destino. Los abogados de Cristina, Leandro Aparicio y Luciano Peretto, desconfían de lo que puede significar esta declaración.

El reclamo por la aparición del joven fue creciendo con el correr de las semanas al punto que se convirtió en uno de los temas fuertes de la agenda política, ya que expuso las internas del Frente de Todos entre quienes defienden y quienes resisten al ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, el jefe de la Bonaerense. La oposición también levantó el guante para apuntar contra el Gobierno y el abogado querellante afirmó que la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, “le incendia” el teléfono a Cristina Castro. Pero, mientras la rosca sigue su rumbo habitual, nadie sabe dónde está Facundo.

Último contacto. Facundo había vivido con su ex novia en Bahía Blanca durante dos años. Sin embargo, luego de separarse, en febrero regresó a su ciudad de origen, Pedro Luro. El 30 de abril, en pleno aislamiento, tomó la decisión de ir a dedo hasta la casa de su ex pareja a buscar pertenencias que le habían quedado allí. La distancia entre ambas localidades es de 121 kilómetros.

Según consta en el expediente, a la altura de Hilario Ascasubi (a 17 kilómetros del punto de partida), una mujer levantó a Facundo en la ruta y lo llevó hasta el acceso principal de la localidad Mayor Buratovich. El viaje es de unos 15 minutos. Alrededor de las 10 de la mañana, en la intersección de la calle San José Obrero y la Ruta Nacional 3, los policías Jana Jennifer Curruhinca y Mar Gabriel Sosa lo frenaron. Los efectivos demoraron al joven, verificaron su domicilio a través de un llamado telefónico a su madre y le labraron un acta por violar la cuarentena. Además, tomaron una foto del episodio, la última que se conoce de Facundo.

Cristina no sabía que Facundo se había ido hasta que recibió el llamado de los policías. El contexto del aislamiento y el hecho de que la relación del joven con su ex pareja fuera conflictiva generó una discusión fuerte entre madre e hijo por teléfono. “No se hablaron más. Pasaron los días y Cristina empezó a ver que él no se conectaba. Se intentó comunicar con la ex novia, que la tenía bloqueada, y después empezó a ponerse en contacto con los conocidos. Primero fue una búsqueda informal hasta que el 5 de junio presentó la denuncia”, relata Aparicio.

El 5 de junio se abrió una causa por averiguación de paradero que quedó en manos de la UFI 20 de Bahía Blanca, a cargo del fiscal Rodolfo De Lucía. Su hipótesis era que Facundo podría haberse fugado por sus propios medios y en ese sentido dirigió la investigación a pesar de que los días pasaban y seguía sin haber novedades.

Giro I. Las sospechas acerca de que a Facundo le podría haber pasado otra cosa recién aparecieron el 19 de junio. “La denuncia había sido efectuada 14 días atrás. La Justicia había decidido hacer un rastrillaje en Mayor Buratovich, el último lugar donde se lo había visto. Cristina fue hasta ahí en el momento. La entrada al pueblo estaba bloqueada por cinco patrulleros. En ese momento aparece, como caída de otra galaxia, una policía que le cuenta a la mamá de Facundo que el 30 de abril lo había llevado desde Buratovich hasta Teniente Origone. Cristina empezó a hacerle preguntas y la mujer le respondió: ‘No puedo hablar más por orden de mis superiores’”, cuenta Aparicio.

En ese momento cambió la historia para la mamá de Facundo, cuyos abogados empezaron a plantear la necesidad de que la investigación pase a la Justicia Federal y que se corriera a la Bonaerense.

La policía que dijo haberlo llevado a Origone se llama Siomara Anyelen Flores. Para la querella no es un dato menor que la mujer tenga una relación con el comisario local, Pablo Reguilón, quien fue desplazado la última semana.

Según consta en la denuncia de la querella, después de que Cristina tomara conocimiento de este testimonio se trasladó hasta la localidad de Origone, donde junto con sus abogados se enteraron de que “existía otro testimonio más, supuestamente brindado con fecha 15 de junio y agregado ese mismo día a la causa”. Dicho testimonio corresponde al efectivo Alberto González, quien aseguró que vio a Facundo a la vera de la Ruta 3, en el kilómetro 750, que lo frenó y que le tomó una foto a su registro de conducir para verificar su identidad.

El efectivo González dijo también que minutos después de su encuentro con el joven vio que un Renault Duster Oroch color gris lo levantó en la ruta.

Una de las preguntas fundamentales de la querella es por qué motivos estas personas aparecieron tan tarde.

Giro II. Las sospechas de Cristina contra la Bonaerense comenzaron a crecer y se consolidaron cuando sus abogados, el 27 de junio, recibieron el llamado de tres personas que les contaron haber visto a dos policías subir a Facundo a un patrullero el 30 de abril pasadas las 15.30 a unos 5 kilómetros de la entrada a Buratovich.

Los tres testigos aseguran que ese día estaban viajando con permisos de circulación por un tema personal. “Nos contaron que ni bien supieron que buscaban a este chico, ellos llamaron a la comisaría de Pedro Luro y que les respondieron: ‘No, ya lo vieron que se fue para Bahía, hay testigos de que se fue’”, subraya Aparicio. Según consta en la denuncia, nunca fueron citados a declarar. “Cuentan que vieron a un chico caminando, no al lado de la ruta sino contra el alambrado. Que vieron que se detuvo un móvil, que bajaron dos policías y lo subieron. Una de las personas reconoce la mochila Wilson y también a Facundo. Ellos siguieron viaje y uno llegó a mencionar: ‘Lo van a hacer cagar’”, agrega el letrado.

La frase, según el abogado, se corresponde con algo que se repetía en la zona: los controles por el cumplimiento de la cuarentena eran estrictos y la fama de que la policía se “excedia” con los jóvenes estaba instalada.

Las características de los dos efectivos masculinos descriptos por los testigos, en principio, no coinciden con las de los otros policías que declararon haber estado en contacto con Facundo. Por ahora, la querella se esfuerza por dilucidar quiénes eran y, para eso, reclaman que se abra el libro de guardia de la comisaría. “Lo secuestraron dos semanas atrás pero no están mirando eso”, se queja el abogado.

Giro III. Todo esto fue relatado en la denuncia penal que presentó la querella ante la Justicia Federal para reclamar que la causa dejara de alinearse a una investigación de paradero sino que se caratulara “investigación forzada de personas”. El 8 de julio, finalmente, el Juzgado N° 2 de Bahía Blanca se expidió al respecto y comenzó a intervenir la Policía Federal. Desde el ministerio de Seguridad de Nación insisten en ser cautos aunque el paso del tiempo sin ninguna novedad preocupa.

El jueves 16 se supo que se había incorporado el testimonio de una persona de identidad reservada que dice haber llevado a Facundo hasta Bahía Blanca el 30 de abril. De ser cierto, todo lo que se supone hasta ahora podría resquebrajarse.

Los abogados de Cristina Castro insistieron en que se trata de “una prueba más”, aunque desconfían acerca de las circunstancias en las que se dio a conocer este testimonio ya que, según explicaron, se filtró a través de redes sociales antes de que ellos, como querella, supieran de su existencia. “Respecto a los dichos a que se postearon en el muro de Facebook, cuando eso no estaba registrado ni siquiera en el sistema, podemos decir lo siguiente: o el fiscal, o el secretario,  o los policías que trasladaron al testigo que pidió reserva de identidad violaron esa reserva divulgando o filtrando datos”, manifestaron.

 

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Giselle Leclercq

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