Mientras la Argentina disputaba su primer partido en el Mundial 2026, la consultora Giacobbe publicó un informe de opinión pública que retrató el estado anímico de los argentinos frente al torneo. El sondeo, realizado entre el 5 y el 10 de junio sobre 2.500 casos y un margen de error del 2%, arrojó datos que revelan el peso específico del fútbol en la psiquis colectiva.
El hallazgo más llamativo es la tensión entre el bolsillo y la pasión: el 44,2% elegiría que la Selección vuelva a salir campeona aunque la economía no mejore, frente al 48,8% que preferiría una mejora económica aunque Argentina tenga un mal Mundial. La diferencia es estrecha, pero el dato se tensiona cuando se cruza por edades: en la franja de 31 a 50 años, el 50,3% elegiría el título por encima del bienestar económico, una inversión de las prioridades que expresa cuánto pesa el fútbol en la identidad nacional.

La expectativa de cara al torneo es directamente proporcional a ese fervor: el 71,5% cree que Argentina va a salir campeona, cifra que supera holgadamente el 52,8% que sostenía esa convicción antes de Qatar 2022. Las mujeres son las más creyentes: el 77,5% apostó al título, contra el 65,1% de los varones. Scaloni, además, fue elegido el DT con mayor mérito de la historia por el 81,7% de los consultados, por encima de Bilardo (11,5%) y Menotti (3,9%).
La imagen de los jugadores es casi unánimemente positiva. Julián Álvarez lidera con el 93,2%, seguido por Scaloni (92,3%) y el Dibu Martínez (92,2%). Messi cosecha el 90,9%. En el debate histórico, el 73% lo eligió como el mejor jugador argentino, contra el 22,8% que prefirió a Maradona; entre los mayores de 51 años, sin embargo, la distancia se achica notablemente.
El caso más contrastante es el de Rodrigo De Paul, cuya imagen positiva cayó del 85,1% de diciembre de 2022 al 63% actual. El dato podría leerse en clave extradeportiva: su separación de Tini Stoessel habría erosionado una popularidad que supo ser arrolladora.
El Chiqui Tapia es el gran villano del relato mundialista. El presidente de la AFA concentra el 42,7% de imagen negativa, con apenas el 14,2% de positiva. Cuando los encuestados debieron definirlo en una palabra, respondieron: corrupto, chorro, mafioso. El 44,8% sostiene que no debería haber asistido al torneo estando investigado por la Justicia.
En el plano político, los argentinos son contundentes: el 85,5% considera que un eventual título no favorecería a Milei en las legislativas, y el 93,4% afirma que el triunfo deportivo no cambiaría su voto. La politización del fútbol, al menos en esta dirección, no prende.














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