Martes 6 de diciembre, 2022

SOCIEDAD | 28-10-2022 09:16

Por qué las turbulencias podrían estar a punto de empeorar mucho

Los casos recientes del vuelo de Aerolíneas Argentinas y Latam alertan sobre el potencial el incremento de estos factores.

La turbulencia se producen cuando un avión vuela a través de cuerpos de aire que chocan y se mueven a velocidades diferentes. Y las más severas pueden poner nervioso incluso al piloto más experimentado, y hacer que cinco minutos parezcan una eternidad.

Por lo general, el resultado es nada más que un viaje lleno de baches, pero en el peor de los casos puede causar daños y lesiones. La turbulencia es la principal causa de demandas de los pasajeros a las aerolíneas según la Administración Federal de Aviación estadounidense: le cuesta a las empresas aéreas norteamericanas hasta 500 millones de dólares al año por lesiones, demoras y daños.

Y según el Centro de Investigación Atmosférica estadounidense, es un fenómeno que se podría incrementar exponencialmente en los siguientes años por los cambios climáticos. Alrededor de 65.000 aviones sufren anualmente turbulencias moderadas en los EE.UU., y alrededor de 5.500 sufren turbulencias severas.

Estos números estarían destinados a crecer.  "Hay una escala para medir la fuerza de la turbulencia", explicó a CNN Paul Williams, profesor de ciencias atmosféricas en la Universidad de Reading en el Reino Unido. "Hay una ligera turbulencia, que es un poco de tensión contra el cinturón de seguridad, pero el servicio de comida puede continuar, por ejemplo".

Turbulencias y accidentes.

"Luego hay una turbulencia moderada, una tensión definitiva contra los cinturones de seguridad, cualquier cosa que no esté asegurada se soltará y caminar será difícil, y se indica a los pasajeros que tomen sus asientos. El peor tipo es la turbulencia severa: que puede clavarte en tu asiento y, si no llevas puesto el cinturón de seguridad, serás arrojado dentro de la cabina. Este es el tipo de turbulencia que provoca lesiones graves y rompe huesos".

Así le ocurrió hace algunos días a un avión de Aerolíneas Argentinas que volaba de Madrid a Buenos Aires y sufrió una fuerte turbulencia cuando sobrevolaba el norte de Brasil, dejando doce heridos: el vuelo AR1133 que aterrizó en el aeropuerto Internacional de Ezeiza, proveniente de de Barajas, fue víctima de un pozo de aire que generó turbulencias “severas”, como indicó el comunicado difundido por la aerolínea local.

Y ahora a otro avión de Latam que sufrió el desprendimiento del morro, la nariz del avión, luego de atravesar una fuerte tormenta. La compañía señaló que el vuelo LA1325 (Santiago de Chile-Asunción) atravesó condiciones meteorológicas severas durante su trayecto y realizó un aterrizaje de emergencia en la capital paraguaya, aunque sin inconvenientes, y que, tanto los pasajeros como la tripulación, no sufrieron complicaciones. Pero la turbulencia provocó escenas de pánico entre los pasajeros, y al aterrizar se verificó que tenía su trompa dañada.

Turbulencias y accidentes.

Williams cree que el cambio climático está detras del incremento de estos sucesos: comenzó a estudiar el tema en 2013. "Realizamos algunas simulaciones por computadora y descubrimos que la turbulencia severa podría duplicarse o triplicarse en las próximas décadas", predice. El especialista resalta que este incremento se vincula con un tipo de turbulencia llamada "turbulencia de aire claro", que no está relacionada con ninguna pista visual como tormentas o nubes.

A diferencia de las turbulencias regulares, golpea repentinamente y es difícil de evitar. Según la NTSB, entre 2009 y 2018, la tripulación de vuelo no recibió ninguna advertencia en aproximadamente el 28 % de los accidentes relacionados con turbulencias. El análisis de Williams predice que la turbulencia en cielo despejado aumentará significativamente en todo el mundo para el período 2050-2080.

Sin embargo, eso no significa que volar sea menos seguro. “Los aviones no van a empezar a caer del cielo, porque los aviones están construidos con especificaciones muy altas y pueden soportar las peores turbulencias que puedan esperar encontrar, incluso en el futuro”, aclara Williams. Sin embargo, la duración media de la turbulencia aumentará. "Normalmente, en un vuelo transatlántico, puede esperar 10 minutos de turbulencia. Creo que en unas pocas décadas esto puede aumentar a 20 minutos o media hora", concluye, 

por R.N.

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