Domingo 22 de mayo, 2022

SOCIEDAD | 24-04-2022 00:32

Yanina Latorre: el éxito de ser la mala de la tevé

La panelista atraviesa un 2022 con mucha prosperidad laboral. Repercusión mediática y por qué destaca entre sus colegas.

Programa de radio propio, nominación a los premios Martín Fierro y hasta una incursión en la ficción. Yanina Latorre se ha convertido en un fenómeno mediático que no para de crecer. Con un estilo desenfrenado y hasta casi kamikaze, la panelista no sólo se destaca en su rubro sino que además su figura genera cada vez más repercusión. Por lo que dice, por sus enfrentamientos mediáticos y porque cada vez que hay un escándalo sus dichos repercuten con fuerza volviéndola tendencia en redes.

Incluso escándalos que no la tienen de protagonista, como el de la joven que robó las tarjetas de crédito de sus amigas y que resultó ser cercana al círculo de relación de sus hijos, la sitúan en el candelero. Latorre juega su rol de villana a la perfección. A diferencia de varios de sus colegas televisivos, no pierde los estribos al aire y es capaz de pelearse con cualquiera o de lanzar fuertes acusaciones sin despeinarse. Encontró un estilo que la distingue por sobre sus pares y hace crecer su fenómeno cada día más. Ser la villana televisiva le da rédito.

Al frente. Este modo de desenvolverse le ha valido a Latorre muchas acusaciones de ser cruel y no atenerse a ciertos códigos no escritos de la farándula local sobre qué se puede hacer y decir y qué no. “Ser picante y brava no quiere decir ser mala. Vivimos en una sociedad muy hipócrita en la que cuando una persona va al frente con la verdad, como voy yo, al hueso, la tildan de mala. Pero maldad es otra cosa”, explica a NOTICIAS la propia Latorre, desechando estas acusaciones y marcando una diferencia con sus colegas. Justamente ese modo de trabajar y comportarse es lo que la distingue por sobre el resto. “Lo que pasa es que yo me animo a decir y contar cosas que muy pocos hacen porque generalmente en el mundo del espectáculo, que es en el que yo me muevo, el periodista es ‘chupamedias’, entonces de los que son sus amigos no hablan. Yo si tengo que hacerlo, lo hago, siempre y cuando sea con la verdad”.

Este estilo vehemente, polémico y poco conciliador hace que semana tras semana Yanina se vea envuelta en algún conflicto. Desde pelearse con su compañera de panel en LAM, Ana Rosenfeld, hasta atacar a un peso pesado de la tevé como Jorge Rial, al que pocos se le animan. “Yo no tengo miedo de decir nada de nadie. Siempre y cuando sea verdad o sea una opinión mía de lo que yo pienso”, explica la panelista.

Pero en el juego de la exposición mediática, confrontar con otros es un arma de doble filo, ya que el contraataque puede ser aún peor. Latorre sabe de esto ya que cuando vivió la infidelidad de su marido los ataques no se hicieron esperar. “Siempre me están esperando para atacarme, pero no hay nada mío, será que hago las cosas bien. El único vuelto que tuve fue la crisis matrimonial que fue una cag... de Diego, no mía”, explica Latorre, y rápido reconoce que gracias a eso puede mantener su estilo de trabajo: “Si tuviera muchos muertos en el placard, como les pasa a muchos periodistas, me estarían sacando carpetazos, pero nunca me pasó nada”.

Posicionamiento. Aunque se despega del rol de mala de la tevé, lo cierto es que Yanina hoy ocupa el lugar de villana. Cuando toma la palabra, en el panel de LAM todos saben que sus declaraciones pueden detonar una discusión. Pero al mismo tiempo, cada vez que habla también sus dichos encuentran eco allí donde la televisión parece no llegar. Una parte del público joven, cuyos consumos están cada vez más lejos de los medios tradicionales y se enmarcan más en las nuevas tecnologías, tiene a Yanina como una referente. Desde clubs de fans en Instagram hasta memes en Tik Tok, las audiencias jóvenes la reconocen y la siguen. “A partir de la cuarentena, con todo el contenido que hice en Instagram, los vivos que hice con Lizardo (Ponce) que teníamos entre 80 mil y 100 mil personas viéndonos en vivo, que era un récord mundial, se hizo un boom y me conoció mucha gente joven. Está muy bueno eso que me está pasando”, se sincera.

Con más de un millón y medio de seguidores en sus redes sociales, nominada al Martín Fierro, consolidada como una de las panelistas más cotizadas de la tevé local, con programa radial propio a partir de mayo en Radio Mitre y hasta sus primeros pasos en la ficción a partir de julio, Yanina Latorre saborea el éxito. “Yo siento que ya llegué, que el lugar me lo gané hace rato a base de trabajo”, dice. Y aunque niega ser mala, se regocija con su rol de villana de los medios: “Hay famosos que sufren cuando los putean o los atacan en redes. A mí me re divierte”.

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Marcos Teijeiro

Marcos Teijeiro

Periodista de Información General.

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