"Murió a los 78 años Marcelo Araujo, histórico relator del fútbol argentino. Su voz quedó marcada en generaciones de hinchas a través de programas emblemáticos como Fútbol de Primera y Fútbol para Todos. Una de las personas que me ayudó a salir de Uruguay en un momento difícil y venir a vivir más de cuatro décadas en Argentina. El fútbol argentino está de luto al despedir a la voz que acompañó a millones de familias todos los domingos frente al televisor", destacó Victor Hugo Morales en su cuenta de X.
El periodista uruguayo anunció el fallecimiento del legendario relator que impuso un estilo propio en las transmisiones deportivas y, en particular, en el fútbol. Lázaro Zilberman, verdadero nombre de Araujo, formó parte de una camada dorada de periodistas televisivos que marcaron generaciones junto con su compañero de ciclo Enrique Macaya Marquez, Adrián Paenza, Ernesto Cherquis Bialo, Fernando Niembro y Horacio Garcia Blanco, entre otros. "Será recordado por siempre por sus ocurrencias y por su magnifica voz", afirmó Morales y recordó a su colega con un pasaje de su último libro "Un ciudadano común en dictadura".
Nacido el 12 de junio de 1947 en el barrio porteño de Villa Crespo, desarrolló una carrera que comenzó en los medios durante la década de 1970 y que terminaría convirtiéndolo en uno de los relatores más influyentes del país. Su estilo, caracterizado por un tono enfático, frases improvisadas y un vínculo permanente con los comentaristas en cabina, contribuyó a modificar el modo de narrar el fútbol en televisión y a consolidar una estética propia en las transmisiones deportivas.
Durante los años setenta y ochenta trabajó en radio y televisión relatando partidos internacionales y torneos locales, muchas veces en dupla con el comentarista Fernando Niembro. Esa etapa le permitió consolidar un estilo que combinaba dramatización, humor y referencias culturales, rasgos que luego se volverían característicos de su trabajo televisivo. La consagración llegó a mediados de los años ochenta con el ciclo Fútbol de Primera, un programa semanal dedicado al resumen del campeonato argentino que se transformó en un fenómeno masivo de audiencia. 
Emitido desde 1985 y conducido por Araujo entre 1989 y 2004, el programa fue una producción de la empresa Torneos y Competencias, creada por Carlos Ávila junto a Luis Nofal. En la pantalla, Araujo conformó una dupla emblemática con el comentarista Enrique Macaya Márquez, con quien protagonizó algunos de los momentos más recordados de la televisión deportiva, como discusiones en vivo o frases que luego se volvieron populares entre los hinchas. También participaron en distintos momentos periodistas como Alejandro Fabbri, Walter Nelson y otros integrantes del equipo periodístico de la productora. El programa recorrió diferentes pantallas y marcó a generaciones de espectadores que crecieron con el resumen dominical del torneo local.
Tras su salida del ciclo en 2004, fue reemplazado en la conducción por Sebastián Vignolo. Araujo continuó ligado a distintos proyectos televisivos y radiales, relató competencias internacionales y cubrió Copas del Mundo con transmisiones que incluían partidos de la Selección Argentina. Entre ellos se recuerda su relato del gol de Diego Maradona ante Grecia en el Mundial de 1994. En 2009 regresó a la primera línea de la televisión con el programa estatal Fútbol para Todos, creado durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner para transmitir gratuitamente el campeonato de primera división. Allí volvió a relatar los partidos más importantes del fin de semana acompañado por comentaristas como Julio Ricardo y Fernando Pacini.
El final de su carrera llegó pocos años después. En 2014 presentó su renuncia a las transmisiones de Fútbol para Todos y se retiró progresivamente de la actividad televisiva, luego de más de cuarenta años en los medios. Desde entonces mantuvo un perfil bajo y sólo realizó apariciones esporádicas, alejándose de la exposición pública y de las cabinas de transmisión que lo habían convertido en una figura central de la televisión deportiva argentina.
Con su estilo personal, frases improvisadas y discusiones memorables en el aire, Marcelo Araujo dejó una marca profunda en la cultura futbolera argentina. Para varias generaciones, su voz quedó asociada a la época en que el resumen de cada fecha y los grandes goles del fin de semana se esperaban cada domingo por la noche frente al televisor.














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