Martes 1 de diciembre, 2020

OPINIóN | 20-10-2020 20:07

La confusión feminista de Axel Kicillof

El gobernador de la provincia confundió a los "barones" del conurbano, con "varones" representantes de la cultura patriarcal.

Qué destino el de la provincia de Buenos Aires, el de ser gobernada por gente que creció en Barrio Norte o en Flores, muy lejos del conurbano profundo.

Y qué karma el de las mujeres, el de ser defendidas por funcionarios varios, en distintos estamentos del gobierno, con pocos conocimientos y soluciones de compromiso, mientras se patean para adelante cuestiones tan candentes como elaborar políticas concretas para evitar los femicidios o discutir, de una vez por todas, la ley de aborto legal.

En medio de la presentación de la EsiGen, la primera escuela sindical de género, destinada a dirigentes gremiales, el gobernador de la provincia, Axel Kicillof, dijo hoy textualmente esto:

“La política de la Provincia de Buenos Aires está muy asociada con lo masculino y viene de una tradición machista. No es porque quienes han llevado adelante a esta Provincia o su dirigencia no hayan contado con mujeres, sino porque hay una especie de cultura del machismo, que parte desde cosas tan básicas como llamar a los intendentes o dirigentes del Conurbano los 'barones del Conurbano", sentenció.

El video de la insólita confusión:

La frase dejó estupefactos a los oyentes y empezó a rodar por las redes, transformándose en una verdadera delicia para los opositores, que en materia de feminismo e ignorancia política, tampoco tienen mucho de qué vanagloriarse.

Los errores del gobernador fueron varios y vergonzantes:

Primero. “Barón” y “varón” son palabras homófonas, es decir, suenan igual; pero significan cosas diferentes. “Barón” es un título nobiliario y “varón”, un ser humano del género masculino (obviamente, cis).

Segundo. En política, se habla de “barones” del conurbano para referirise a los hombres poderosos de cada zona, fuertes en su territorio, intendentes o militantes que tienen peso en los barrios y los partidos.

Tercero. El uso de la palabra “barón” proviene de la idea de que los intendentes se manejan como señores feudales en su territorio. Entonces, son “barones”, sean o no “varones”, aunque hay muy pocos casos (Verónica Magario, por ejemplo) en que los “barones” son mujeres.

Cuarto. Al desconocer esta distinción, el gobernador demuestra su ignorancia política. Doblemente grave, porque la política que ignora es la de su propio partido, el peronismo, al que pertenecen la mayor parte de los barones del conurbano.

Quinto. No se trató de un error ni de un furcio. Fue pura ignorancia.

Sexto. Cometida la falta, toda la argumentación se viene abajo. Porque seguramente los barones tienen muchas lecciones de feminismo que aprender, pero son básicamente inocentes de pecado original del que los acusó Kicillof.

Séptimo. En pos de una provincia menos patriarcal y más feminista, y para evitar toda clase de confusiones, tal vez sería mejor que a partir de ahora, los “barones” fueran “condes”.

 

 

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Adriana Lorusso

Adriana Lorusso

Editora de Cultura y columnista de Radio Perfil.

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