Martes 4 de octubre, 2022

OPINIóN | 04-05-2020 19:13

¿Cómo se gesta una operación?: el caso #DóndeEstánLasFeministas

Un análisis sobre 5.000 tweets permite aproximarnos a este tipo de acciones.

La comunicación digital presenta la particularidad de ser multinodal. ¿Qué es esto? La información se gesta con múltiples productores, circula en diversas redes, se retroalimenta y resignifica. Un tweet, un comentario, o un meme, son tal vez los que consiguen mayor alcance, impresiones y/o interacciones. Hay allí una lógica disruptiva en relación con los medios “tradicionales”.

Sin embargo, sobrevuela una idea ilusoria: la democratización de la “palabra”. En efecto, se juega con esta noción de ágora global en la que sólo alcanza con tener una cuenta de twitter y crear contenido interesante. Sí, vivimos en la era de la economía de la atención. Para que estén leyendo esto, ahora, el artículo debió competir con millones de contenidos disponibles en la palma de nuestras manos.

¿Por qué es ilusoria la idea de la palabra democrática en redes? Porque generalmente hablamos sobre temas instalados por otros/as. Lo más grave, es que muchas veces, sobre cuestiones trascendentes, lo hacemos inducidos/as por decisiones de sectores de poder específico. Astroturfing, es el término utilizado por Natalia Aruguete para definir el armado de una “suerte de simulación de movimiento que, supuestamente [es] espontáneo, pero que, en realidad está diseñado para una determinada ocasión y emitir determinada política, pero puede ser también para otras circunstancias en las que lo que se quiere es, por un lado, mostrar que hay un supuesto apoyo u oposición a una determinada política pública, personaje político o candidato y, al mismo tiempo, ocultar al verdadero emisor de eso”. 

La semana pasada se instaló la tendencia #DóndeEstánLasFeministas. La misma fue una suerte de carambola a dos bandas: por un lado se buscó instalar la idea de que iba a haber una liberación masiva de personas condenadas (o imputadas) por delitos graves, como violaciones; y por el otro atacar directamente a activistas del feminismo. A su vez, el contexto es determinante. Nos encontramos atravesando un aislamiento social, preventivo y obligatorio producto de la pandemia por el coronavirus; y este año se debatirá el proyecto por la interrupción voluntaria del embarazo. 

De esta forma, #DóndeEstánLasFeministas fue la plataforma desde donde se atacó directamente a la gestión de Alberto Fernández, mientras se trabajó sobre diversas figuras públicas identificadas con las causas de la marea feminista. ¿Cómo opera el astroturfing? ¿Cómo se gesta una operación? Un análisis sobre 5.000 tweets permite aproximarnos a este tipo de acciones.

TT en Twitter.

 

Aparecen, en la conversación, diversas cuentas. Trolls, bots (cuentas automatizadas), líderes de opinión (periodistas, por ejemplo) son parte de una trama compleja que movilizan el contenido falso. Los hashtags recurrentes en la operación fueron: #DóndeEstánLasFeministas, #NiUnaMenos, #AlbertoLiberaVioladores, #ElFeminismoHaMuerto, #NoLiberenALosPresos, #DóndeEstáOfelia, o #Cuarentena.

Entre las cuentas más influyentes, las principales son trolls. Cuentas que difunden contenido incendiario, contrario al gobierno (la mayoría se identifica como “anti-K”) y con una identidad velada. No conocemos quién o quiénes están detrás de las mismas. Ellas son Diego Álzaga Unzué (@atlanticsurff), EL ANTI OPERETA K (@ChauOperetaK), Baby Etchecopar (@ApoyamosABaby -cuenta no oficial-). El caso de @atlanticsurff es paradigmático. Se trata de una de las cuentas más activas en lo que concierne a este tipo de ataques u operaciones. Con más de 160 mil seguidores es, muchas veces, el punto de inicio de este tipo de lógica comunicacional. 

Las palabras más recurrentes en #DóndeEstánLasFeministas fueron: violadores, gobierno, femicidios, víctimas, liberan, y mujeres. En el grafo, se puede ver cómo cada una de estas cuentas, que operan con bots, conforman una comunidad específica. Los diversos colores permiten apreciar el modo en que se van interconectando y amplificando para generar las tendencias. 

Gráfico sobre las cuentas bot.

Ese tipo de acciones resulta profundamente nocivo. Máxime, cuando terminan adueñándose del debate público. El riesgo está dado por la apelación a prejuicios, temores, o mensajes de odio. En la misma lógica comunicacional se apunta a la destrucción del otro ya no adversario, sino directamente enemigo. Amnistía Internacional ha alertado en su informe “El debate público limitado. Trolling y agresiones a la libre expresión de periodistas y defensores de derechos humanos en Twitter Argentina” sobre esta praxis política.

Así, se silencian las voces, se suprime la racionalidad, la argumentación, y se las sustituye por ataques directos, interpelaciones personales, mensajes de odio, racismo o xenofobia. La comunicación es central en un Estado democrático, y es vehículo de ejercicio de otros derechos. En concreto, el derecho a la libertad de expresión detenta una doble dimensión: el derecho a decir sin censura, y el derecho a informarnos (la faz social). Los derechos humanos están en riesgo mientras este tipo de operaciones, semana a semana, vayan marcando el pulso de la conversación pública.

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Jerónimo Guerrero Iraola

Jerónimo Guerrero Iraola

Abogado, Universidad Nacional de La Plata, especializado en Derechos Humanos. Director de Proyectos del Centro de Estudios para la Gobernanza

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