Lunes 18 de enero, 2021

PERSONAJES | 09-01-2021 12:23

Elina Costantini: “Me emociona llevar el apellido de mi marido”

La modelo se casó en febrero con Eduardo Costantini. Diferencia de edad, familia y una reinvención.

Su Instagram muestra que está mudando pieles: la cuenta lleva el nombre de su documento, Elina Fernández Fantacci, pero en la descripción se presenta como Elina Costantini, el apellido de Eduardo, con quien se casó el 22 de febrero pasado, tras nueve meses de noviazgo. Fue un 8 de diciembre, tras participar juntos de una procesión religiosa, que el empresario le propuso pasar por el Registro Civil.

NOTICIAS: Eduardo le propuso casarse después de acompañarla a la iglesia, ¿es muy creyente?

Elina Costantini: Sí, soy muy religiosa y él también, somos los dos muy religiosos. Su madre iba todos los días a la iglesia, mi familia también. Somos católicos siempre abiertos a muchas religiones, como que de cada religión sacamos un poquito. Pero siempre decimos que todo nos conduce a una misma energía que es Dios. Y lo del compromiso fue increíble porque yo fui cada 8 de diciembre durante diez años consecutivos a la iglesia que está en Cabildo y Juramento, desde que llegué a Buenos Aires (desde su Mendoza natal). Y siempre pensaba: “Cuándo voy a venir con alguien, con el amor de mi vida o con un amor”. Y ese día, mi marido me acompañó y después me pidió matrimonio, me quedé en shock.

Ya a los 4 años, Elina quería ser modelo y viajar por el mundo. También formar una familia. A los 12 fue a su primer casting y a los 13 empezó a trabajar en alta costura. Se radicó en Buenos Aires con 19 años y a los 20 la contrataron en China.

Costantini: Me costó mucho llegar a tener mi nombre, pero nunca me di por vencida. Esa sed por cumplir mi sueño y hacerme de un nombre, nunca dejó de latir en mi corazón. Fue un impulso muy grande para afrontar todas las pruebas que hay que ir pasando para llegar a ser quien uno quiere ser.

NOTICIAS: Ante las dificultades, ¿pensó en dedicarse a otra cosa?
Costantini: No, nunca. Me acuerdo que me busqué un trabajo (se ríe), era recepcionista en una universidad y trabajaba medio tiempo ahí y seguía en la agencia de Piñeiro, todo con mucho sacrificio y perseverancia. Mi familia me decía que volviera, que en Mendoza no me faltaba nada. Yo nunca quise, no iba a bajar los brazos.

NOTICIAS: ¿Cómo fue la experiencia de trabajar y vivir en China?
Costantini: Siempre fui una persona muy arriesgada, nunca siento miedo de nada, es loco pero mi miedo es a quedarme quieta. Entonces, lo único que se me pasó por la cabeza es no decirle a mi familia porque si habían superado que me viniera a Buenos Aires, eso no (risas). Se los dije faltando tres días para irme.

NOTICIAS: ¿Cuánto tiempo estuvo allí?
Costantini: Poco, cinco meses y medio. En Shanghái teníamos un departamento con dos modelos que eran brasileras, muy divertidas, nos hicimos muy amigas. Allá hay muchísimo trabajo para todos los tipos de modelos, no hay algo predeterminado. Volví a Buenos Aires, me eligieron para una campaña y eso me llevó a Tokio un par de meses más. Después estuve en New York, París, México. Hasta que los diseñadores me empezaron a elegir en la Argentina. El primero fue Gustavo Cadile, que vestía en ese momento a muchas actrices en Hollywood. Entonces me convocaron para sus desfiles Jorge Ibáñez, Gabriel Lage, Laurencio Adot, Claudio Cosano, Pablo Ramírez. Soy una agradecida a todos ellos.

NOTICIAS: Cuenta que había una mirada cuestionadora en su pueblo cuando de adolescente salía muy producida para los castings. Viene acostumbrada a lidiar con los prejuicios, ¿no?
Costantini: Sí, yo soy de un pueblo que amo, Las Catitas, como Leonardo Favio. Siempre rompo prejuicios, en cualquier lugar me pasa eso. Eso me lo hace ver mi marido porque él me analiza todo. Romper prejuicios me encanta, pero no lo busco, es algo natural en mí. En aquel momento en la gente estaba esto de que “las chicas no pueden trabajar” y yo a los 12 trabajaba, iba al colegio, todo a la misma vez. Después se empezaron a acostumbrar y a seguir mi carrera. Hasta hoy en día tengo el apoyo de todos.

Elina Costantini

NOTICIAS: Decía que hacerse de un nombre había sido costoso, ¿cómo se llama ahora?
Costantini: (se ríe) No sé cómo contestarte porque tengo dos factores, uno mi nombre, por el que me conocen todos antes de que me casara, y otro la idea de mi marido, esto lo quiero aclarar, nadie lo dice pero es así, de que me llamara Costantini. Yo le dije: “Eduardo, yo tengo mi nombre hace mucho, si querés me llamo Elina Costantini para nosotros pero sino la gente no me va a reconocer, me conocen todos como Elina Fernández Fantacci”. Me dijo: “No quiero que nadie más que vos lleve mi apellido. Es la prueba más grande de amor que me podés dar”. Y al otro día, antes de irse a trabajar, me había escrito una carta: “Hola, Elina Costantini…” y toda una declaración de amor que algún día voy a mostrar en mi IG. Llevar el apellido de mi marido me emociona, entonces como que me creé de nuevo y soy Elina Costantini.

NOTICIAS: ¿Cómo le sienta ese apellido fuerte y poderoso?
Costantini: Me carga de amor. No es por hacerme la víctima pero sufrí tanto en mi vida y lo esperé tantos años a Eduardo que cuando leo en las nota “Elina Costantini dijo…”, me emociona. Yo le pregunté qué cambiaba si (igual) soy su esposa y me dijo: “Es que yo quiero que lleve mi apellido la verdadera mujer, la auténtica Costantini”.

NOTICIAS: ¿Sufrió mucho por amor?
Costantini: Sí, mucho, con gente equivocada. Pero no quiero hablar de eso porque mi presente es otro y le quiero dar solo la importancia a mi marido, que se lo merece.

NOTICIAS: Asumiendo la diferencia de edad de 44 años que tienen…
Costantini: (interrumpe) Eduardo siempre me dice: “Si te vieran, parecés una señora de 100”. A mí me duele la rodilla y él se va en bicicleta, hace kitesurf, camina, trabaja, no para (risas). No, no tengo prejuicio alguno con eso.

NOTICIAS: ¿Cómo le cayeron los comentarios y críticas después de su casamiento? Resonaron mucho los dichos de Anamá Ferreira.
Costantini: A esa mujer no la conozco, te juro por Dios, pero después se retractó sin que yo se lo pidiera. Pienso que son personajes que necesitan de un minuto de cámara para estar porque si tenés un talento, proyecto, carrera, no hay necesidad de salir a inventar y difamar a alguien. Pero el tiempo lo acomodó todo y ahora se ve que los que salieron a difamar era por necesidad de cámara, por envidia, por ser malas personas.

NOTICIAS: La envidia va de la mano del prejuicio, ¿no?
Costantini: Yo no conocí la envidia hasta todo este escándalo porque soy muy colgada. He visto cosas así cuando Jorge Ibáñez me eligió como su musa, pero nunca al punto de algo tan grave. Solamente llegué a la instancia judicial con otra persona (N. de la R.: con Dana García, hija de una ex pareja suya) porque ya eran dichos graves que se metían con mi familia y ese es un límite. La Justicia falló a mi favor, la gente pudo ver realmente quién es quién.

NOTICIAS: ¿Está embarazada?
Costantini: (risas) No, no, eso también es otro capítulo de la novela que hicieron.

NOTICIAS: En octubre, en un vivo en IG con su marido, parecían celebrar eso. Decían que brindaban por la vida.
Costantini: Estábamos celebrando que la Justicia divina y la Justicia legal demuestran lo que son las personas. Yo soy como una justiciera. Ya nadie más se va a querer meter conmigo porque a cada persona que diga barbaridades pienso hacerle una querella judicial.

NOTICIAS: ¿Qué lugar tiene el trabajo en su vida hoy?
Costantini: Si bien recibí muchas propuestas cuando volvieron los desfiles, por la pandemia, preferí cuidarme y cuidar a mi marido. Así que ahora trabajo pero desde mi casa, lo ayudo a Eduardo con algunas cosas, me estoy reinventando. Pero no me pienso retirar nunca, amo trabajar, y estoy preparando todo para salir con proyectos nuevos y dar trabajo a la gente. Soy una generadora de trabajo, me gusta ayudar y estar cerca de quienes más lo necesitan.

NOTICIAS: ¿La fundación que están montando surgió de una propuesta suya?
Costantini: Yo siempre ayudé a fundaciones, donaba parte de mi caché. La idea vino de mi marido y es algo que estamos armando con mucha conciencia, para hacerla en Puertos (Escobar), el barrio de mi marido, la ciudad.

NOTICIAS: Eduardo tiene siete hijos y varios nietos, ¿se siente parte de esa numerosa familia?
Costantini: ¡Sí! (se ríe) A los ocho días de conocerlo, ya me presentó a toda su familia. Es nuevo para mí porque yo no tengo una tan grande entonces conocer a todos esos hermanos, hijos, nietos, bisnietos (risas)... Me encanta la familia numerosa. Me aceptaron desde el primer momento. Igual nuestra familia es la primaria, siempre estamos juntos, él y yo, no nos separarnos nunca, parecemos siameses. Nuestra idea es que nuestras raíces sean fuertes como las de un árbol viejo, al que nunca lo podés cortar. Eduardo es un hombre maravilloso y sano que es lo más importante que puede tener alguien, ser buena persona, es lo único que nos llevamos cuando nos vamos. Buenas experiencias de vivir bien con una buena persona y en una linda familia que estamos formando.

 

 

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Valeria García Testa

Valeria García Testa

Periodista.

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