PERSONAJES | 31-03-2022 16:46

Fernanda Morello: “Las mujeres somos polifónicas”

Pianista y docente, es multifacética: tocó en el Colón e hizo un corto documental basado en música de Ravel. Familia y amores.

Pianista, docente, esposa, mamá, son algunas de las facetas de Fernanda Morello, mujer creativa, que transita vertiginosamente los teclados del piano y del celular. El año pasado tocó en el Colón con la Filarmónica, acaba de organizar un recital en el Salón Dorado por el Día de la Mujer, con un programa de mujeres compositoras, y es curadora con el ambientador y músico Martín Roig del ciclo “Reencuentro”, que marcó el regreso de la música de cámara en plena pandemia. Y se vienen más proyectos.
Noticias: ¿Cómo se inició en la música?
Fernanda Morello:
Mi primer recuerdo musical tiene que ver con la cortina de la novela ‘Pobre diabla’, que era el Concierto Nº 1 de Chopin. Empezaba la música y me agarraba una especie de conmoción, me iba a un sillón que tenía un apoyabrazo de madera y hacía como que tocaba el piano. Tenía cinco años, y al poco tiempo, mis padres me compraron un piano vertical, y comencé a estudiar. 
Noticias: ¿Había músicos en su familia?
Morello:
No, mi papá era docente de alma y mi mamá trabajaba en una empresa. Mi papá tiene que ver con lo sutil y mi mamá con la fuerza, al revés de lo que uno se imagina del arquetipo de padres. A los doce años empecé a tomar clases con María Fernanda Bruno, que me formó, me enseñó la luz… o más bien me prendió fuego (risas). Fue como una madre musical para mí, otra figura femenina muy fuerte, muy libre. A la vez, siempre fui una persona muy física: hacía judo a los cinco años, danza clásica, pero me enloquecía la danza española; hice danza contemporánea con Vivian Luz, me parecía exótico. También hice cuatro años de Kung fu… Siempre trabajé lo corporal y lo intelectual conjuntamente. La división mente-cuerpo es arbitraria, somos una sola cosa complejísima. 
Noticias: Su próximo gran proyecto es “De pronto, la noche”. ¿De qué se trata?
Morello:
Estoy fascinada. Tengo una relación muy intensa con la música de Maurice Ravel, hasta mi hijo nació el mismo día que él, el 7 de marzo. Durante la cuarentena pude dedicarle muchas horas de estudio a su Gaspard de la nuit, que es una de las obras más exigentes para un pianista. Gaspard está inspirado en tres poemas de Aloysius Bertrand, que yo quería que fueran dichos por un actor que tuviera un francés excelente, y fue entonces cuando mi amigo, el director de teatro Gonzalo Demaría, me presentó a Marcos Montes, francófono tremendo, que se sumó con entusiasmo, junto a José Militano, director de cine de treinta años, que además toca el piano. Hicimos un corto documental, donde Marcos y yo hablamos de la relación entre la música y la palabra. Están filmados los ensayos y nuestras charlas. Y este corto va a tener un correlato teatral, donde incorporamos obras de otros compositores siempre con la noche como inspiración, también con la dirección de Militano. Esperamos estrenar en junio.
Noticias: Hablemos de “Reencuentro”…
Morello:
Con Martín Roig somos amigos desde hace muchos años, y me propuso armar un ciclo de seis conciertos en un lugar no tradicional -hotel, salón particular, jardines- sostenido económicamente por un “host” que financie cada concierto. En el 2020, en medio del más oscuro encierro provocado por el tsunami pandémico, me llamó y me dijo, “parecerá una locura, pero quiero hacer los conciertos apenas se abra mínimamente y podamos reunir a ocho personas en un living”. Y así fue que el 28 de diciembre de 2020 nos lanzamos a la aventura. El gusto que me di de programar artistas que admiro en un momento en que nadie daba laburo, en medio de un cierre totalmente acrítico de la cultura, lo tengo en un lugar muy especial de mi corazón. 
Noticias: El liderar nuevos proyectos es una constante en su vida.
Morello: Y sí. Me cuesta identificarme con el rótulo de “sexo débil”, para mí las mujeres somos polifónicas. Vengo de un linaje de mujeres muy fuertes
: mi abuela materna, a quien no conocí, se subió a un barco a los quince años en Asturias y se vino a América sola; mi abuela paterna vivió hasta los noventa y siete años y era muy poderosa. Mi mamá estudió psicología cuando yo estaba en el secundario, fue muy hermoso verla estudiar y para mí fue muy formativo como mujer.
Noticias: ¿Siempre estuvo segura con su vocación, con lo que estaba haciendo?
Morello: ¡Nunca estoy segura de lo que estoy haciendo!
(risas). Cuando tenía quince años quería estudiar derecho o historia, era delegada en el centro de estudiantes, me interesaba la política... Hice la licenciatura en Arte con especialidad en música, pero ahí me di cuenta que no podía obviar el conservatorio, y ahí fui al Manuel de Falla. Siempre estoy como a contramano, en todas las cosas hago una construcción a mi manera, no tradicional, y si me estrello me estrello en la mía. 
Noticias: ¿Se cansó de todo alguna vez?
Morello:
Sí, me canso y lloro un rato y luego vuelvo al ruedo, porque tengo mis usinas de amor, que me arreglan un poco y me despachan de nuevo. Mi hijo Manuel (19) me conoce bien, me consuela, me lee perfecto. Con mi marido Hernán Torres hace casi veinticinco años que estamos juntos, y nuestro vínculo se siente muy joven, nos divertimos, el mejor programa es estar juntos. Es un “varón deconstruido” (risas). No cualquier hombre está dispuesto a tener una mujer fuerte al lado, y él lo disfruta; hacemos  una buena combinación de Cáncer y Escorpio. Es arquitecto, y la arquitectura es artística, pero también es concreta. Siempre le digo “qué maravilla que trabajás en algo que es realmente útil”, mientras que yo estoy horas pensando cómo voy a hacer un pianissimo en una obra.
Noticias: ¿Cuál es su lugar en el mundo?
Morello:
A pesar de que tuve la oportunidad de trabajar en Estados Unidos y de probar suerte en Europa, tomé la decisión de quedarme en Buenos Aires. Para mí Buenos Aires tiene una vibración muy difícil y muy interesante. Un día caminando por el Once me di cuenta de la diversidad que tenemos, los puestos de comida envueltos en humo, el reggaetón… Es cierto que es un combo para consumirlo en pequeñas dosis, pero todo eso es súper inspirador para cualquier artista. La oferta cultural es inmensa, y yo que estoy en gestión cultural sé lo difícil que es producir y me consta que no son cosas con las que uno se hace rico. A nadie se le regala nada. 
 

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Patricia Casañas

Patricia Casañas

Periodista crítica de danza.

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