PERSONAJES | 11-07-2020 13:30

Liliana Pagnotta: “Cada joya tiene un significado y una historia”

Perfumista y museóloga, diseña fragancias a medida y recrea piezas de joyería aromática que presentará en el Museo de Arte Decorativo.

Especialista en hierbas y fragancias desde hace más de tres décadas, se dedica a la investigación sensorial de ese mundo de aromas y sabores, con la curiosidad del alquimista que crea y experimenta con infinitas comprobaciones empíricas. Infatigable, en su atelier de Buenos Aires desarrolla su talento olfativo al tiempo que prueba una nueva infusión o diseña el programa de una próxima presentación en el Museo de Arte Decorativo. A su camino de esfuerzo y acertadas intuiciones, Pagnotta lo cimentó con dos carreras, es perfumista y museóloga “porque vi el bache que había entre la museología y las fragancias, en los pocos museos del perfume que hay en el mundo”. Su incesante búsqueda la ha llevado a darle visibilidad a una antigua expresión ornamental, la de la joyería aromática. Hoy, buena parte de su tiempo lo dedica al diseño de piezas fragantes.

Noticias: ¿Qué productos y servicios está desarrollando?

Liliana Pagnotta: Me dedico full time a la creación de fragancias como identidad de marca, al diseño de aromas con productos naturales, a la creación de pomanders, popurrís y aceites esenciales. Todo para perfumar la ropa o los ambientes con un aroma propio, customizado y taylormade, a la medida del cliente.

Noticias: ¿Qué son los pomanders?

Pagnotta: Eran amuletos o adornos olorosos que se colgaban del cuello o la cintura durante la Edad Media y el Renacimiento. Su nombre proviene del francés, pomme d'ambre, que significa “manzana de ámbar”.

Noticias: ¿En qué consiste la identidad aromática para marcas?

Pagnotta: Reside en encontrar una fragancia que se fusione con la imagen de un lugar, que combine perfectamente con su decoración y su finalidad. Si es una tienda de moda, por ejemplo, que al entrar no se note que el sitio está perfumado pero, sin embargo, que no se conciba de otro modo que no sea con esa fragancia que lo envuelve. Es la fragancia como expresión de identidad, no como un artificio. Cuando comemos un durazno, no esperamos que huela a durazno, el aroma está implícito; si oliera a frambuesa notaríamos que algo raro sucede. Bueno, igual con los lugares. Se trata de encontrar un aroma exclusivo para ese lugar y lo represente mediante el sentido del olfato, que es el menos trabajado y explotado publicitariamente. 

Noticias: En algún momento se dedicó al té, preparó blends para hoteles, fue pionera en la divulgación de esta infusión.

Pagnotta: Siempre tengo un área dedicada al té. Es uno de mis amores; trabajé en Italia con muchos cultivos. Aunque el mismo placer es el que siento con los perfumes, cuando me encierro en mi atelier a pensar composiciones. Literalmente, me aparto del mundo.

Noticias: ¿Dónde se formó como perfumista?

Pagnotta: Los cursos iniciales los hice en el exterior, en Francia e Italia; luego volví al país y en ese momento había un instituto que dictaba la carrera de forma oficial. Lamentablemente luego no continuaron. Pero fundamentalmente, un perfumista se forma en un porcentaje pequeñito con técnica y en otro, enorme, que es la experiencia.

Noticias: También estudió museología. 

Pagnotta: Sí, soy museóloga, una carrera que tiene mucho que ver con el amor a lo nuestro, la historia, los recursos, el patrimonio. Me formé en la Escuela Nacional de Museología, un excelente lugar, tal vez el mejor del país. Y ahora estoy cursando la licenciatura en la Universidad de Avellaneda, sorprendida gratamente del altísimo nivel del cuerpo docente. Un verdadero placer, además, disfruto estudiar.

Liliana Pagnotta

Noticias: Antes de la pandemia iba a hacer una presentación en el Museo de Arte Decorativo. ¿En qué quedó y de qué se trata?

Pagnotta: Quedó para reprogramarse. Se trata de una serie de charlas sobre la historia del perfume, en ese Museo, mágico lugar si los hay en Buenos Aires. También estoy investigando allí sobre unos cuadros relacionados con las fragancias, un proyecto reciente. Y preparo una presentación de joyería aromática

Noticias: ¿Cómo llegó a la joyería aromática y qué es exactamente?

Pagnotta: La joyería aromática habla de una época y una destreza muy puntuales; en realidad, las joyas perfumadas o aromáticas existen desde las cavernas, fueron el recurso de los humanos para paliar los olores corporales, pero se limitaban a colgar alrededor de sus cuellos hierbas de buen aroma. Luego, en la Edad Media, se popularizó llevar una especie de pelotita de resinas prensadas y endurecidas para combatir la peste. Se creía que si se despedían estos aromas, la peste no entraba al cuerpo. En el Renacimiento, la pelotita se recubrió de metales preciosos para denotar poder o alcurnia; fueron los famosos pomanders que se ven con frecuencia en muchos óleos que retratan la nobleza. Cuando a fines del siglo XIX el mundo entiende que la limpieza es la mejor forma de combatir las pestes –limpieza tanto corporal como de ambientes– y empieza a hablarse de bacterias, de baño diario, de jabón como elemento indispensable y no de lujo, los objetos aromáticos dejan de ser utilitarios para convertirse en la sutileza y exquisitez de una joya. Fue un tiempo bastante limitado, entre 1890 y 1930 o poco más. Reaparecieron como objetos de arte, con la funcionalidad que tiene una joya, que no necesita ser útil, sino bella.

Noticias: ¿Diseña cada joya y también el perfume que lleva?

Pagnotta: La joya se diseña, en algunos casos, replicando modelos antiguos y adaptando el concepto a la joyería moderna. En verdad, yo imagino la pieza, pero quien le da entidad es Martín Palacios Añaños, maestro en artes decorativas, un verdadero genio que no sólo lleva la joya a la realidad, sino que me soporta a mí diciendo “este bordecito y aquel puntito”. Lo enloquezco un poco pero estoy enamorada del resultado.

Noticias: ¿No la tienta poner manos a la obra, también? 

Pagnotta: Realicé algunas joyas. Como la que hice por invitación de la firma Guerlain. Es la hoja de una planta sobre la que usé una técnica de cera perdida y lleva una cajita escondida detrás, que contiene perfume sólido. Tiene que ver con algunos elementos como los guantes perfumados que luego de décadas reeditó Guerlain junto a la firma Agnelle en 2014, emulando los originales de 1937. 

Noticias: Podremos ver estas piezas cuando abra el museo…

Pagnotta: Sí. Me gustaría presentar la colección completa que consta de unas 12 piezas, aunque tenemos en carpeta varios diseños más. Esta presentación se acompañará de una charla donde se cuenten detalles de las piezas así como de la época que ocupó este fenómeno de las joyas fragantes. Todas tienen su porqué. Algunas representan a los famosos tussie-mussie, especie de conitos metálicos que en general se rellenaban con flores frescas para sentir su aroma cerca de la cara; nosotros los transformamos en una escarapela rellena de perfume sólido nativo, realizado con materiales que mandé a recolectar. O los pomanders mismos, réplica de los antiguos, que se rellenan también con perfume sólido, Y la caja de grillos, una pieza que amo tanto. Está hecha a partir de un trozo de una antigua caja de grillos, realizada en lucite, un antiguo material, pariente del plástico actual, que se usaba para carteras y objetos de moda. Eva Perón tenía una cartera bellísima de lucite con sus iniciales incrustadas en plata, que se puede ver en su museo donde hicimos la identidad aromática y la capacitación del personal para su instalación.

La serie de joyas aromáticas es curiosa. La caja de grillos se usaba en la época victoriana y era popular para tener buena fortuna; es irregular, de laca negra, trabajada con la técnica oriental con que se realizaban las tea-caddy, históricas cajas para guardar té. Lleva en su interior un pañuelo de seda que se perfuma con una fragancia a elección. La joya de coral rememora los antiguos corales que se extraen de la región de Tropea, al sur de Italia. O el pomander que recrea una bola de metales preciosos, hecho de laca y dorado a la hoja. “Cada pieza fragante tiene significado e historia” dice Pagnotta con sobrado entusiasmo. 

Noticias: ¿Cómo se imagina cuando recuperemos la libertad y vuelva la cultura a Buenos Aires?

Pagnotta: Creo que va a cambiar la realidad del mundo; mientras no haya reglas muy claras es difícil saberlo. Pero de momento estamos trabajando con algunos clientes en los nuevos protocolos. Por supuesto, luego habrá que ver qué es lo que se aprueba…De todos modos nos adecuaremos a los nuevos requisitos. Personalmente abrí mi atelier justo en 2001, he sobrevivido a muchas crisis. También de eso se trata la vida, no dejar de mirar hacia el futuro y avanzar según lo que el mundo va pidiendo.

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Sissi Ciosescu

Sissi Ciosescu

Periodista.

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