Wednesday 17 de April, 2024

PERSONAJES | 03-02-2023 07:47

Luca Guadagnino: “La belleza es un concepto sobrevalorado”

El director, productor y guionista italiano revela su costado más intimista a través de su pasión por el interiorismo.

Casi como su descarnada y afilada mirada cinematográfica, que se visualiza ya sea en su reconocida “Llámame por mi nombre” (2017) que lanzó a la fama a Timothée Chalamet, el reciente protagonista de su nueva y cruda historia de un amor caníbal en “Hasta los huesos” (2022), o en la terrorífica reedición de “Suspiria” con su “no musa” Tilda Swinton y en la serie “We are who we are” (HBO) donde abordó cuestiones vinculadas a la identidad de un modo subversivo y contemporáneo; en vivo y en directo, el mitad itálico-argelino Luca Guadagnino, impone cierto temor reverencial.

Hay algo de majestuosidad de tenor lírico en esa figura alta y corpulenta, que hoy se muestra algo incómoda por la bota ortopédica que arrastra en su viaje a Buenos Aires. Un encadenamiento forzoso para este ser movedizo que debutó en el cine hace más de dos décadas y se desplaza entre los continentes con una cámara a cuestas. "Me considero afortunado porque crecí en muchos sitios y esa sensación de desplazamiento me ayuda a mantener mi mente abierta", aseguró alguna vez.

Pero su entusiasmo vital siciliano, es el que ahora lo pone a salvo de cualquier inconveniente. Y mientras parece observar al mundo desde la perspectiva rigurosamente profunda y casi displicente de un intelectual, un destello en sus ojos, demuestra que está atento a cada detalle de lo que lo rodea con la inocente curiosidad de un niño. Y es entonces cuando uno siente que se acortan las distancias.  

Invitado por DArA ID (Diseñadores de Interiores Argentinos Asociados), en ocasión del último Encuentro Internacional de Interiorismo y Diseño, “Creatividad 360º”, Guadagnino llegó a Buenos Aires para hablar de su otra pasión: el diseño de interiores. Hace cinco años, la casualidad y la causalidad lo llevaron a debutar en el interiorismo, y a crear en Milán su propio estudio, (reconocido entre los 100 mejores del mundo, según el libro By Design: The World’s Best Contemporary Interior Designers), donde comparte ideas junto al arquitecto Stefano Biasi. Un refugio creativo donde el eximio director puede mostrar ese costado más privado y amoroso, lejos de las luces del set.

Noticias: Primera vez en Argentina, ¿qué le pareció?

Luca Guadagnino: Estoy feliz con esta invitación de DArA, y espero se repita. He tenido una primera impresión muy particular de la ciudad. Visitamos La Boca, y paseamos por el Riachuelo en una barcaza, Recoleta, Pizza en El Cuartito. Fue genial. Y por lo poco que he visto, la verdad es que me parece realmente estupenda. Me hace venir a la mente y me hace recordar mucho a mi vida en Palermo, en Sicilia. Se ve cómo coexiste esta mezcla, esta estratificación de culturas, en la que una reemplaza a la otra, pero que en el todo se convierte en una cosa nueva y orgánica. Me encantaría pasar más tiempo aquí trabajando.

Noticias: Hizo pública su pasión oculta por el diseño de interiores en una entrevista para la revista T Magazine, ¿Cómo fue ese descubrimiento? 

Guadagnino: Siempre me interesó cambiar el espacio según la posición de los objetos, y es algo que tuve desde siempre. Yo era un chico muy solitario, a pesar de que tenía dos hermanos, y no me interesaba mucho la vida social. Así que, de chico, pasaba mucho tiempo de esa soledad armando películas en mi mente o moviendo los muebles de la casa, según imaginaba distintos ambientes. Pero, después lo volvía a poner en su lugar, porque mis padres se enojaban. Nunca estudié arquitectura, pero seguía dentro de mí este sentimiento. Lo que dije en esa entrevista, lo leyó el empresario Federico Marchetti, y alocadamente me invitó a reciclar una villa que tenía en el Lago di Como. Empecé a buscar colaboradores, arquitectos e interioristas con los que trabajar. Ha sido un proceso muy instructivo. Y fue así como ese interés de niño se convirtió en una realidad de adulto.

Noticias: En la Semana del Diseño en Milán, su estudio presentó una instalación denominada “Junto al fuego”, un living con dos escenas casi simétricas frente a hogares de piedra, inspirados en el arquitecto italiano Carlo Scarpa. Alfred Hitchcock, otro director como usted, también amaba las simetrías en sus escenografías…

Guadagnino: No lo pensé, pero el cine de Hitchcock, según mi opinión, representa al máximo, el resultado de la aplicación de un concepto de arquitectura a la imagen y al relato de la imagen, por lo tanto, no es tan extraño que lo haya usado como referencia. 

Noticias: Usted parece ofrecer dos costados diferentes de su personalidad, por un lado, su cine, donde se muestra un ambiente crudo, copado por una generación joven muy desvinculada del mundo afectivo; y por el otro, sus espacios, donde crea hábitats con elementos nobles, muy abrazadores y cálidos. 

Guadagnino: Es la pregunta más bonita que he recibido hace mucho tiempo. Lograste sin conocerme, y de una forma muy específica, encontrar las razones por las que yo hago las cosas, y que después nunca se cuentan. Estoy muy de acuerdo que esta generación milenial es desafectada con terror al contacto. Mis películas lo muestran. Pero en mi estudio, buscamos abrazar al cliente. Siempre existe una relación muy fuerte entre lo interpersonal y el espacio que se crea. Y me gusta pensar que cuando hacemos un espacio, quien vive en ese espacio, aunque lo usa de una forma inconsciente, va a ser capaz de estar más conectado con él. Es una dimensión más cándida sobre las relaciones afectivas. 

Noticias: Según usted, en el cine diseña sets de filmación para reflejar personalidades que ya existen, mientras que en el interiorismo se crea un espacio que se va a convertir en un lugar con una biografía que todavía no existe ¿Cómo vive esas diferencias entre las escenografías y los hábitats que crea para sus clientes?

Guadagnino: El cine y la arquitectura son dos disciplinas distintas y aquí están en oposición. El objetivo de la práctica de la arquitectura relegada a un ambiente pequeño como el de una casa, es cambiar al que va a vivir allí. Darle a esa persona una experiencia cotidiana que no tenía antes de vivir allí. En el cine, en cambio, su esencia tiene que ver potencialmente con los conflictos, con el dolor extremo, y la escenografía tiene que contribuir a la letra de la historia y al significado profundo que está debajo de la historia. Pensando en el trabajo que hice, ahora que tenemos esta bella conversación, lamentablemente, creo que todas las historias que conté están llenas de dolor.

Noticias: ¿El interiorismo es una muestra de su costado alegre?

Guadagnino:  Más que de alegría, de euforia, porque es muy bello ver cómo se realizan las cosas y cómo se cambia una historia real.

Noticias: ¿Cuánta importancia tiene la belleza?

Guadagnino: Creo que la belleza es un concepto muy sobrevalorado. En particular, lo que está sobrevalorado es la idea de que la belleza surge objetivamente. A veces temo que es la forma de entrar en una estética genérica que es simplemente algo sobre una superficie brillante. Desde esta perspectiva no me interesa en absoluto. Y definitivamente no estoy interesado en el estilo. Me interesa la forma de las cosas. 

Noticias: ¿El interiorismo cambió su mirada en el cine o viceversa?

Guadagnino: Ni lo uno ni el otro, la práctica de la arquitectura me cambió a mí. En los intereses que tengo, en crear un espíritu práctico. El único efecto es que, con el interiorismo, me relajo del estrés que me produce hacer películas.

Noticias: ¿Lo hizo abrirse más?

Guadagnino: Eso ya lo había cambiado con mi rol como director, porque allí tengo que tratar con mucha gente todo el tiempo. 

Noticias: Está acostumbrado a convencer a productores de cine, pero, ¿cómo se conversa con un cliente que quiere una casa?

Guadagnino: En el primer caso yo soy el que desea, pero aquí, el cliente necesita que se le indique el camino del propio deseo, ¡no es tan distinto que una cura psicoanalítica! El psicoanálisis no tiene que ver con la solución de los problemas, sino confrontarse con algo que uno no quiere ver. En la práctica del estudio el tema es ayudar al cliente a que pueda entender qué es lo que quiere, a darle un orden. 

Noticias: Al final del día, ¿quién es más fácil para lidiar, un actor o un cliente? 

Guadagnino: El cliente, porque tiene menos motivos de narcisismo. Los actores necesitan mucha atención. Me gusta darles atención, ¡pero a veces exigen demasiado! 

Noticias: Hace cine, interiorismo, es un cocinero de alta gama, se toma tiempo para editar una revista, se emociona con la moda, viaja, ¿cómo le dan los tiempos? 

Guadagnino Soy muy dedicado, madrugador y trabajador. Algo obsesivo compulsivo, con hacerlo todo, y bien. Necesito estar en movimiento constante para no aburrirme. Soy un multitasking que delega, pero que no le quita el ojo.  Poco glamoroso ¿no?

Noticias: Acaba de ganar el León de Plata en el Festival Internacional de Venecia 2022, a la mejor dirección, por “Hasta los huesos”, una película sobre el amor entre dos jóvenes que practican el canibalismo. ¿Cómo hace que no se plasme esta crudeza de su cine en un interiorismo?

Guadagnino: Son dos trabajos diferentes y trato de no confundirlos. Pero, al final del día este ser multitasking es la misma persona, así que siempre algo se contagia.

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Gabriela Picasso

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