Jueves 25 de febrero, 2021

PERSONAJES | 09-02-2021 14:30

Ludovica Squirru: "La felicidad es un invento occidental"

Es la astróloga más exitosa en el horóscopo chino. Vive en Córdoba desde hace 20 años. Amor, felicidad y el año del búfalo.

Astróloga, escritora, poetisa, actriz y la voz más autorizada en el horóscopo chino. Desde hace más de 30 años que es best seller, pero Ludovica Squirru se autodefine como “una mujer necesaria para el equilibrio ecológico del planeta”.

Noticias: ¿Por qué es necesaria?

Ludovica Squirru: Desde chica sentí que tenía mil mujeres adentro que buscaban distintas maneras de expresarse. De joven fui actriz, escribía columnas en revistas, siempre me gustó la escritura, era muy buena alumna en el colegio. Estudié en el conservatorio de arte dramático. Esa alquimia produjo en mí una metamorfosis. Mis iniciales son LSD, Ludovica Squirru Dari (el apellido de mi mamá), soy alucinógena. Ya de muy pequeña tenía una imaginación muy frondosa y la gente se quedaba impactada con mis relatos. Siento que soy una mujer en constante evolución. Vivo en Córdoba desde hace más de veinte años. Me convertí en campesina, empecé a observar fenómenos como los eclipses, los equinoccios, las estrellas. También soy ama de casa, porque soy una mujer que hace todos los quehaceres del hogar como cualquiera. Y tengo vocación de arquitecta, diseñé los lugares donde habito con mucha consciencia del feng shui. Todo esto es Ludovica, una Ludovica que crece, que cambia, que escucha, que aprendió y aprende mucho de sus viajes. Todo esto me influyó muchísimo y soy producto de todo este bagaje cultural.

Noticias: ¿Por qué la llamaron Ludovica?

Squirru: Etimológicamente, Ludovica significa “la que se hace sola”, eso me lo dijeron en China. Recibí el nombre de mi madre que nació en Alemania, en la Selva Negra, y la nombraron Ludovica. Cuando vino a la Argentina en 1922, no estaba permitido ese nombre en el santoral, entonces la llamaron Maria Luisa. Cuando se casó con mi papá, se lo contó y él le dijo que cuando tuvieran una hija la llamarían Ludovica. De chica sufrí mucho por las bromas, pero cuando Tato Bores me descubrió en los ochenta, empecé a amarlo.

Noticias: ¿Qué soñaba de chica que serías cuando fuera grande?

Squirru: Imaginé que iba a seguir lo que intuía, que era bastante particular. Eran sueños premonitorios, cosas que se cumplían. Sentía que iba a tener una vida relacionada con el cielo, con lo cósmico. Me gustaba mirar el cielo y estudiar las constelaciones. Lo fui incorporando desde la quinta en Parque Leloir, lugar maravilloso donde me crié. Viví allí hasta los diecisiete años. En mis viajes por Argentina, de la que fui y soy apasionada, disfruto de su geografía y de sus cielos. Desde ahí es que me dediqué a la astrología. Escribir siempre fue algo natural, y al mismo tiempo fui actriz y con mucho éxito. Luego llegó el momento de decidir, o me dedicaba a la actuación o seguía investigando el cielo y estudiando. Entonces decidí cultivar una “ciencia” que acá no se conocía: el I Ching, la astrología china. Por eso viaje a China a los 30 años, quería saber si era verdad o un cuento chino. Ese viaje me marcó definitivamente. Soy una escritora en constante evolución. Fui y soy una buscadora, una soñadora.

Noticias: ¿Cuál es el rasgo de su personalidad que más le gusta y cuál es el que menos?

Squirru: Lo que más valoro en mi es que cada situación o problema que aparece lo enfrento de entrada, tomo al toro por las astas. Lo que menos me gusta es no tener constancia en el aspecto estético, quizás no me cuido en las comidas a pesar que soy sana. Me gusta verme bien cuando tengo que hacer notas o giras, pero me gustaría ser más disciplinada. Ese es un aspecto que debo atender a esta altura de la vida. 

Noticias: ¿Cómo definiría su estado de felicidad?

Squirru: Yo, como los chinos, no creo en la felicidad, creo que es un invento occidental. Sí creo en la armonía y en el equilibrio. Y lo logro. Me gusta estar sana holísticamente, me hago chequeos anuales y cuando veo los resultados positivos, lo celebro. No solo por la salud física, sino por la emocional, la psíquica y sobretodo la espiritual. Para mí lo más importante es hacer lo que queres hacer en la vida, que tu camino no se desvíe. Cuando uno hace lo que le gusta es feliz o está cerca de la felicidad. He tenido propuestas muy tentadoras económicamente de políticos, y siempre me he negado. Tampoco busqué atajos para conseguir cosas.

Noticias: ¿Qué cualidades admira más de los hombres y cuál detesta más?

Squirru: Me gusta que sea autosuficiente, no por lo económico, sino por todo lo demás: que cocine, planche, lave, que no dependa de una mujer. Con un hombre así soy feliz, porque yo también soy así. Tengo mi parte masculina muy desarrollada. Soy una mujer que genera su propio dinero. Todo lo que he conseguido, lo he conseguido sola, sin herencias, maridos ni amantes. Y siempre elegí hombres artistas, nunca millonarios. Me gusta el hombre sensible que pueda contar su dolor y llorar. Lo que más detesto es el machismo, la falta de grandeza del que no puede ver a la mujer en su totalidad. Odio la misoginia, el desprecio, el hombre que hace callar a la mujer delante de otros, el que no sabe guiarse por una mujer inteligente y sensible. Detesto al hombre que esconde, que miente, que no comparte. 

Noticias: De chica fue autosuficiente. ¿Cuál fue su mayor logro?

Squirru: Desde chica fui independiente. Viví con un padre que era muy creativo, muy original, visionario, intelectual, pero poco le gustaba trabajar. No nos faltó nada, pero veía a mi mamá ajustarse el cinturón para pagar cuentas y a veces tenía que salir a trabajar. No quería que eso me pasara, no quería depender de un hombre, quería proveerme de mi dinero y lo hice de chica vendiendo revistas en la calle, en Parque Leloir, o vendiendo menta de nuestra huerta. Siempre me gustó tener mi independencia económica, eso es sinónimo de libertad. Mi mayor logro es haber concretado mis sueños

Noticias: ¿Soñó alguna vez con el éxito?

Squirru: No sé si soñé con el éxito. Fui exitosa en el colegio, armando grupos de teatro, en las reuniones siempre me destacaban. A mí el éxito me agarró joven, a los 24 años ya era famosa con Tato Bores y desde ahí nunca paré. Siempre estuve rodeada de actores, músicos, pintores. Veía las peleas del ego. Esa fue una gran escuela y aprendí mucho para que no me pasara a mí..

Noticias: Hace muchos años que está en pareja con Claudio Herdener. ¿Alguna fórmula para tener éxito en el amor?

Squirru: Ya son 14 años que hace que estamos juntos, tanto él como yo, venimos después del amor, después del amor, después del amor. Cuando comenzamos yo tenía 50 y él 47. Lo bueno de esta relación es que uno fluye con lo que hay, sin forzar nada, sin querer demostrar nada que no sea auténtico y enamorandote cada día más, porque uno ya no está con esa misión de seducir para que el otro esté pendiente. Esta relación no nació así, fue desde la madurez. Pensé que ya se había terminado el amor de pareja. Ya había tenido grandes historias de amor. Había tenido pasión, sexo y rock and roll. Entonces, esto llega como un reencuentro de los dos, cada uno con su vida, con muchas cosas en común como el lugar que amamos, el arte, la fotografía, los videos que armamos juntos, las comidas que compartimos. Tenemos muchas cosas en común. Es una vida de dos personas que tienen su propio camino y lo comparten con el del otro. Por supuesto que a veces no es fácil, uno es el espejo del otro y no le gusta lo que ve, y es ahí cuando hay que retirarse un poco, reciclarse, tomar un break y volver a reencontrarse. 

Noticias: ¿Qué nos traerá el año del Búfalo de metal?

Squirru: Veo a la Argentina modificándose desde el año de la rata en su constitución de provincias y regiones donde ocurren cambios por el clima, en situaciones donde el desamparo es muy grande. Los gobernantes del mundo tienen intereses muy diferentes a las necesidades de la gente. Por eso hay que refundarse, hay que organizarse como comunidad. Hay que levantar defensas, hay que estar sanos y ayudar a la población. Argentina sufre una gran desintegración, y esto es campo fértil para que lleguen las potencias que están llegando, China y Rusia. Regionalmente veo un despegue muy fuerte de las provincias, algunas se independizarán o tratarán de hacer su propia economía. Viene un mundo muy difícil donde hay que estar con las defensas muy altas. No nos prepararon para esto, el argentino de por sí tiene una liviandad del ser en general, y eso tiene un costo. Eso lo veremos día a día en el año del búfalo que llega el 12 de febrero, que significa Dios, patria, hogar, familia y trabajo arduo. La imagen en China es el búfalo arando la tierra, para que se pueda sembrar arroz y haya equilibrio emocional en la familia. También significa un retorno a la naturaleza. El búfalo no te regala nada, es una escuela de vida donde recursaremos las materias básicas.

por Claudia Pandolfo

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