Alberto Fernández volverá a ponerse frente a una clase, esta vez para hablar de inteligencia artificial, poder y gestión pública. El expresidente integrará el plantel de un diplomado internacional que comenzará el 26 de octubre y dictará el módulo “Gobierno aumentado”. La iniciativa marca su regreso a la docencia.
El programa lleva por nombre “Inteligencia artificial, poder y soberanía democrática”. Será completamente virtual, tendrá una duración de seis semanas y una carga estimada de 30 horas. La organización anunció 100 cupos y un arancel de 300 dólares, con un sistema de becas parciales. Quienes reciban la cobertura total deberán abonar 100 dólares por la certificación.

El programa no apunta a formar especialistas en programación. Está dirigido a funcionarios, equipos técnicos estatales, dirigentes sociales, liderazgos políticos y profesionales interesados en la gobernanza tecnológica. Según sus organizadores, no se requieren conocimientos previos de inteligencia artificial.
Fernández estará a cargo del tramo dedicado a analizar cómo las nuevas herramientas pueden ampliar las capacidades del Estado. La elección marca un desplazamiento respecto de su recorrido habitual en las aulas: es abogado y desarrolló durante décadas una trayectoria docente vinculada con el derecho penal en la Universidad de Buenos Aires.
El equipo también incluye al excanciller ecuatoriano Guillaume Long, quien abordará la geopolítica de la IA; al dirigente chileno Marco Enríquez-Ominami, responsable del módulo sobre poder, comunicación y liderazgo; y al economista Andrés Arauz, que trabajará sobre productividad y futuro del empleo. Habrá además contenidos sobre soberanía, seguridad, ética y control democrático.
La apertura estará a cargo del expresidente ecuatoriano Rafael Correa y el cierre será encabezado por el exmandatario colombiano Ernesto Samper. La iniciativa fue desarrollada junto con UNIGOBE y la Universidad Nacional del Oeste, con participación de la Fundación Progresa, LATIR y el Grupo de Puebla.
La diplomatura plantea que el control de los datos y de los algoritmos ya forma parte de las disputas políticas. Su objetivo declarado es pensar esas tensiones desde América Latina y discutir los límites democráticos de la automatización. Fernández no enseñará a programar máquinas: su materia buscará explorar de qué modo la tecnología puede incorporarse al gobierno sin entregar las decisiones públicas a los sistemas que la hacen posible.














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